Salud Pública de México

LA PREVENCIÓN DE LA INFECCIÓN POR EL VIH EN ADOLESCENTES Y ADULTOS JÓVENES

LA PREVENCIÓN DE LA INFECCIÓN POR EL VIH EN ADOLESCENTES Y ADULTOS JÓVENES

AUTORES


ALICIA GORAB-RAMÍREZ, M.C.,(1) LUIS ERNESTO HERNÁNDEZ-GAMBOA, M.C.,(2) ELÍAS RESCALA BACA, M.C.,3 BENITO DEL. RÍO GONZÁLEZ. M.C.,(4)
ROSA NIESVIZKY ISZAEVICH, M.C.5

(1) Subjefa de Atención Médica. Vicepresidenta de la Comisión de SIDA. Dirección General de Servicios Médicos UNAM.
(2) Coordinador del Programa de Participación Comunitaria. adscrito al Servicio de Educación para la Salud DGSM UNAM.
(3) Director General de Servicios Médicos. Presidente de la Comisión de SIDA de la UNAM.
(4) Jefe del Servicio de Educación para la Salud Responsable del Programa Educación para la Salud en la Comisión de SIDA DGSM UNAM.
(5) Coordinadora del Programa de Sexualidad, y responsable del área de Salud Mental en la Comisión de SIDA DGSM UNAM.

RESUMEN

La prevención de la infección por el VIH en las comunidades escolares y universitarias adquiere una importancia trascendental entre los adolescentes y adultos jóvenes donde el riesgo de infección es por edad, ocupación y ubicación, agregándose el factor de convivencia con otros grupos de alto índice de infección como lo son los maestros y los trabajadores. Se requieren estrategias adecuadas para grupos específicos. En este trabajo se da a conocerla estrategia de la UNAM a través de un programa de trabajo realizado por un equipo de salud inter y multidisciplinario integrado en una comisión de prevención y control del SIDA que ha realizado acciones de información en la comunidad estudiantil, detección, atención médica y psicológica, seguimiento y derivación. Los esfuerzos se han orientado también a la educación para la saluda través de la información y adiestramiento a profesores para que incluyan en sus clases tópicos preventivos del mismo. Consideramos importante la acción inmediata en la prevención de la infección por el VIH en adolescentes y adultos jóvenes por medio de acciones específicas y organizadas a cargo de personal de salud competente y las organizaciones comunitarias.

Palabras clave: VIH. adolescentes. programa y participación

ABSTRACT

The prevention of VIH infection in school and universitary communities acquires great importance in adolescents and young adults where the risk of HIV infection is caused by age, occupation, location, and also adjoining relations with other groups of high incidence of infection, such as teachers and administrative employees. Adequate strategies for specific groups are needed. This paper focuses on the strategies developed at the National Autonomous University of Mexico. An interdisciplinary health commission for the prevention and control of AIDS was established to inform the student body. Other activities performed by this commission include providing medical and psychological attention for AIDS victims, as well as detecting and carring out follow-up studies of infected students. Efforts in health education have also been made by trainning profesors to include preventive measures against this disease as part of their subject matter. Specific, organized, and immediate action must be taken by health personnel and community organizations in order to prevent HIV infection in adolescents and young adults.

Key wordr: HIV. adolescents. program and participation

Solicitud de sobretiros: Dr. Luis Ernesto Hernández Gamboa. Perpetua N° 40 Col. San José Insurgentes. Deleg. Benito Juárez, CP  03900, México, D.F.

Introducción

 LAS MANIFESTACIONES DE la infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) son muy variadas. Se han determinado tres estadios que revisten una gravedad y evolución diferentes, siendo el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) el más avanzado y grave de la infección. Lo anteceden el complejo sintomático relacionado con el SIDA y los portadores asintomáticos de la infección.1

Si tomamos como punto de referencia la definición de adolescencia de la Organización Mundial de la Salud que menciona que este proceso "es principalmente biológico, trasciende al área psicosocial y constituye un periodo durante el cual se inicia y se busca perfeccionar la madurez de la personalidad, la capacidad de abstracción y como resultado de todo ello, la adaptación armónica al medio familiar y comunitario".2 En este caso la trascendencia al área psicosocial, le confiere a los adolescentes y adultos jóvenes, una serie de factores de riesgo a la infección por el VIH, como lo son el hecho de que el mecanismo de transmisión más frecuente es el sexual, y es precisamente en esta etapa en donde se lleva a cabo una importante actividad en esta área; y donde se definen en gran medida las conductas sexuales del individuo. Los casos confirmados de SIDA en México corresponden por edad, en el 67.4 por ciento de los casos al grupo de 25 a 44 años y el 13.1 por ciento al de 15 a 24 años. Sin embargo, hay que considerar el prolongado periodo de incubación que tiene el VIH, lo cual sugiere que la infección se pudo contraer a edades menores.3

Adolescentes y adultos jóvenes suelen permanecer, en un alto porcentaje y en ocasiones por más de seis años, en las escuelas del nivel medio y superior donde conviven con los demás grupos que integran la comunidad escolar: autoridades, maestros, trabajadores y alumnos de otros grados académicos.


La distribución de casos de SIDA por ocupación en México nos muestra que el segundo lugar en prevalencia lo ocupan los empleados administrativos con un 15.7 por ciento, en tanto que los profesionistas ocupan el tercer lugar con un 8.7 por ciento. El trabajador de la educación ocupa el cuarto sitio con un 8.5 por ciento y el estudiante el quinto lugar con un 6.2 por ciento.3

La población urbana de estratos socioeconómicos medio y alto sigue siendo la población más afectada, y es el núcleo de población que en forma mayoritaria concurre a los centros de educación media superior y superior, correspondiendo en México el primer nivel a la preparatoria, Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) o vocacional y el segundo nivel a las licenciaturas.3

PROGRAMA DE TRABAJO

A partir de estos antecedentes, el adolescente y adulto joven presentan un alto riesgo de contraer la infección por VIH, tanto por edad, como por ocupación y ubicación, agregándose además, el factor de la convivencia con otros grupos de alto índice de infección como los maestros y trabajadores.

Como consecuencia de esto, hasta el momento se han desarrollado diversas acciones para prevenir este grave problema de salud.

Una estrategia para abordar el problema tanto de detección y atención, como de educación en las comunidades escolares, ha sido la integración de un equipo multi e interdisciplinario de personas capacitadas en este problema, que teniendo criterios uniformes colaboran con las escuelas.

Consideramos que el equipo de profesionistas que entra en contacto con este núcleo comunitario, debe lograr una amplia identificación entre ellos mismos, así como con los adolescentes y adultos jóvenes, independientemente del adiestramiento en el tema, con el fin de lograr resultados óptimos.

Para llevar a cabo la campaña informativa, el equipo interdisciplinario ha trabajado activamente en ella, desde su planeación hasta su ejecución y evaluación. Para lograr un mayor impacto, esta campaña va apoyada por una serie de técnicas didácticas, entre las que se incluyen: diaporamas, manuales, trípticos, carteles, folletos y artículos educativos entre otros, que muestran de manera adecuada y accesible para la edad, los tópicos y técnicas preventivas del tema.4,5

El área de Comunicación Social ha desarrollado un papel importante en la difusión de mensajes educativos a través de los diferentes medios de comunicación masiva con que cuenta la UNAM.

En el apoyo de estas campañas de información y detección, juega un papel primordial el maestro, de ahí que se ha comenzado a capacitarlos para que actúen como difusores de la información y coadyuven en la detección de alumnos con conductas de alto riesgo.

Una vez realizada la campaña informativa, una serie de alumnos con o sin conductas de alto riesgo han acudido para recibir una mayor orientación en relación con el tema. Algunos de ellos han recibido atención médica y/o psicológica por parte del equipo interdisciplinario, se les han realizado los análisis de laboratorio necesarios para detectar la presencia del VIH y en caso positivo, recibirán la atención adecuada, o bien se enviarán al segundo o tercer nivel de atención.

ALTERNATIVAS

Estas acciones parten del concepto de atención primaria a la salud, estrategia surgida en 1978 durante la Reunión de la Organización Mundial de la Salud en Alma Ata, Unión Soviética, y que consiste en: "el uso de métodos y tecnologías prácticas, científicamente fundamentadas y socialmente aceptables, puestas al alcance de todos los individuos de la comunidad, mediante su participación activa y a un costo que la comunidad y el país puedan sufragar en todas y cada una de las etapas de su desarrollo con un espíritu de autorresponsabilidad y autodeterminación".6

El derecho fundamental surgido también en esta reunión, es el de la salud, y la principal meta social es: "alcanzar para todos los ciudadanos del mundo, en el año 2000 un grado de salud que les permita llevar una vida social y económicamente productiva"7

De ahí que el contacto con la comunidad debiera establecerse a través de dos grandes organizaciones: a) la comisión escolar de salud en donde se encuentran representados los grandes grupos que conforman la comunidad escolar a saber: autoridades, maestros, trabajadores y alumnos, y cuya función es colaborar con los recursos materiales y humanos con que cuente el plantel en la resolución de los problemas prioritarios de salud, y b) un grupo de alumnos, que en nuestro caso denominamos promotores de salud, extraídos del mismo plantel y cuyo papel es servir de enlace entre el servicio médico y la comunidad8 (figura 1).




El principal enfoque de este programa está basado en una educación para la salud, apoyado primordialmente en la participación activa de la comunidad. Como es de todos sabido, para lograr verdaderos cambios de conducta y de comportamiento, es necesario lograr que el individuo se sensibilice y trabaje activamente en la resolución de su problemática, de aquí que la capacitación de un grupo de escolares que intervengan en la difusión de la información, previa capacitación, viene a ser uno de los grandes pilares de este enfoque y una de las grandes estrategias a implementar para lograr impactos reales y una mayor participación de la comunidad en las diferentes actividades a desarrollar.

Dentro de la Comisión Escolar los maestros de las materias afines a la salud, juegan un papel importante ya que sirven de asesores a los promotores y alumnos que intervengan en los concursos, y por otra parte incluyen dentro de sus materias el tema, de modo que el alumno reciba la mayor información sobre las medidas de prevención de dicho problema.

Tanto la Comisión como el equipo interdisciplinario trabajará activamente en la campaña de información, desde su planeación hasta su ejecución y evaluación. Esta campaña estará apoyada por la serie de técnicas didácticas con que ya se cuenta, y se acompañaría de una serie de concursos como podrían ser carteles, canciones, obras de teatro, etc., dependiendo de la disponibilidad de recursos del plantel, que mostraran de la manera más adecuada y accesible para la edad, los tópicos técnicos y preventivos del tema.

La Comisión Escolar de Salud será de gran apoyo para la difusión de la información de mensajes educativos a través de los diferentes medios de comunicación con que cuente el plantel.

CONCLUSIONES

1. Los adolescentes y adultos jóvenes, por la etapa de desarrollo en que se encuentran, presentan un riesgo elevado a la infección por VIH. Entre los parámetros detectados para esta afirmación encontramos, riesgo por edad, ocupación, ubicación y convivencia con otros grupos como lo son trabajadores y maestros, además de la curiosidad por iniciar la actividad sexual.

2. Consideramos que la aportación de diversas experiencias de trabajo sobre programas preventivos de infección por VIH, dirigidos a grupos específicos, como lo sería el caso de adolescentes y adultos jóvenes de la Universidad Nacional Autónoma de México, pudiera servir como modelo para aplicar en otros niveles escolares.

3. Si se cuenta con la infraestructura de recursos materiales y humanos, o si no es así, con la posibilidad de obtener apoyo del Sector Salud, es recomendable integrar un equipo médico interdisciplinario que brinde asesoría y seguimiento epidemiológico, médico y psicológico a aquellos estudiantes o profesores y sus contactos en riesgo de infección por VIH o seropositivos sintomáticos.

4. Resaltamos la importancia de la participación de la comunidad en las labores y tareas del equipo médico interdisciplinario, para un planteamiento de metas y objetivos más acordes con la realidad social del plantel, así como alternativas de solución viables.

5. Por último, recalcar el hecho trascendente de involucrar a la comunidad en la elaboración de los programas específicos, para que tomen conciencia de su problemática, y así orientados adecuadamente, se lleve a cabo la modificación de hábitos, conductas y actitudes relacionados en este caso con la infección por el VIH.

Discusión


Bibliografía

1. Soberón G. SIDA: características generales de un problema de salud pública. Salud Pública Mex. 1988;30:504-512.   
2. Suárez O. Adolescencia y juventud: aspectos demográficos y epidemiológicos. En: La salud del adolescente y el joven en las Américas. Washington D.C.: OPS, Publicación Científica 489:4,1985.
3. CONASIDA, Sector Salud. Situación del SIDA en México hasta el 1º.  de octubre de 1988. Boletín mensual. SIDA. Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida 1988;2:454-466.   
4. Rescala E, Gorab A, Vijosa F, Del Río B, Niesvisky R, Orozco S. Acciones sobre el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida en la UNAM. 1988 (En prensa).
5. U.S. Departament of Health and Human Services Guide lines for Effective School Health Education to prevent the spread of AIDS. Health Education. Julio 1988:6-13.
6. OMS, UNICEF. Atención primaria a la salud. Alma-Ata, URSS; OMS, UNICEF, 1978.
7. OPS, OMS. Salud para todos en el año 2000. Estrategias, Washington D.C.: OPS, OMS, 1980:153.
8. Agudelo C. Participación comunitaria en salud. Conceptos y criterios de valoración. Bol of Sanit Panam 1983;95:205-215.

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