Salud Pública de México

CORRELACIÓN ENTRE ONCOCERCOMAS Y POSITIVIDAD PARA MICROFILARIAS EN ONCOCERCOSIS

CORRELACIÓN ENTRE ONCOCERCOMAS Y POSITIVIDAD PARA MICROFILARIAS EN ONCOCERCOSIS

AUTORES

A. Roberto Rivas Alcalá, M. en C.;(1) Guadalupe del C Alvarez Gordillo, M.C.,(2) Emilio Villafuerte Martínez, Técn.;(2)  Eladio Vázquez Pérez., Tec.(1)    

(1) Centro de Investigaciones Ecológicas del Sureste. Centro de Referencia Regional para Estudios en la Oncocercosis, Programa Especial para la Investigación y Entrenamiento en Enfermedades Transmisibles (TDR), Organización Mundial de la Salud (OMS).
(2) Universidad Autónoma de Puebla.

RESUMEN

El objetivo de este trabajo de investigación es evaluar la sensibilidad de la palpación de nódulos para el diagnós­tico de la oncocercosis en los individuos de la localidad de Nueva Costa Rica, municipio de Mapastepec, en el foco endémico, sur del estado de Chiapas, México. A cada una de las 243 personas que voluntariamente participa­ron en esta investigación, se les interrogó y exploró con detenimiento para detectar los oncocercomas. La positi­vidad e intensidad de la infección por Onchocerca volvulus se estimó por la presencia de una o más microfilarias en cualquiera de las cuatro biopsias tomadas, una en cada región supraescapular y glútea, así como por la media de las Dmf/mg de cada biopsia. Del total de sujetos estudia­dos, 131 (53.9%) fueron positivos a microfilarias y 37 (15.3%) a oncocercomas. La distribución de los positivos a nódulos, de acuerdo con la edad, fue similar en todos los grupos etáreos. En relación con la intensidad de la infección, se encontró que la media de las Dmf/mg de todos los individuos estudiados de esta localidad fue de 6.67; no se hallaron diferencias significativas (p>0.001), entre los del sexo masculino (6.35) y los del femenino (6.99). El grupo de personas entre 21 y 30 años de edad mostró de manera significativa tener una mayor media de las Dmf/mg que el resto de los grupos, (p<0.001). Sin embargo, se observó que en grupos de mayor edad existe una frecuencia más alta de positividad a microfilarias. La prevalencia para oncocercosis en esta localidad, estimada por la positividad a microfilarias y oncocercomas, fue de 59.6 por ciento. Se concluye que la sensibilidad de la detección de los oncocercomas para el diagnóstico de la oncocercosis fue baja, posiblemente debido a que el programa de control de la oncocercosis, desde hace 60 años, ha instituido como medida de tratamiento la no­dulectomía y, por lo tanto, existe una gran proporción de individuos positivos a microfilarias sin nódulos detectables.

ABSTRACT

The objetive of this work is to evaluate the palpation sensitivity of onchocercomata for the diagnosis of on­chocerciasis in individuals residents of the locality of Nueva Costa Rica, Mapastepec, in the south endemic area of the state of Chiapas, Mexico. Every one of the 243 individuals who voluntarily participate in this study was interrogated and physical examed for the detection of nodules. The positivity and the worm burden to the Onchocerca volvulus infections was estimated by the presence of one or more microfilariae in any of the for skin snips taken from both supraescapular and gluteal regions, and by the mean of the Dmf/mg of each skin snip. From the total number of individual studied, 131 (53.9%) were positives to microfilariae and 37 (15.2%) to on­chocercomata. Only 23 (17.6%) of the microfilariae positive individuals carried nodules. The distribution of positive individuals to nodules in relation to age, was similar in all the age groups. In relation to the intensity of the infection was found that, the mean of the Dmf/mg of all individuals was 6.67, there was not significant diffe­rences (p>0.001) between males and females; being the Dmf/mg of 6.35 and 6.99, respectively. The age group between 21 and 30 years old showed the higher mean of Dmf/mg than the rest of the groups (p>0.001). However, there was a high microfilariae positivity in the oldest groups than in the youngers. The prevalence for on­chocerciasis in this locality, estimated by the positivity to either microfilariae or nodules, was 59.9 per cent. It is concluded that, the onchocercomata detection sensitivity for the diagnosis of onchocerciasis was very low, proba­bly due to the nodulectomy activity of the onchocerciasis control program, which has been operating since 1930 and therefore, there are an important number of indivi­duals positive to mcirofilariae whithout detectable no­dules.

Introducción

La ONCOCERCOSIS HUMANA es una filariasis que afecta alrededor de 18 000 personas residentes de las zonas endémicas de los estados de Oaxaca y Chiapas, según reportes de la Subsecretaría de Salud Pública de México y de los Servicios Coordinados de Salud Pública en el Estado de Chiapas.1 Sin embargo, es posible que exista un número mayor de individuos in­fectados con Onchocerca volvulus, que son asintomáticos y juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la transmisión de esta filariasis.2 Una de las manifestaciones clínicas de esta enfermedad es el desarrollo de nodulaciones que se conocen como oncocercomas u oncocer­comata, donde por lo general se alojan los gusanos adultos productores de microfilarias, que son las principales responsables del daño dérmico y ocular que ocasiona esta parasitosis.3 La extirpación quirúrgica de los oncocercomas tiene por objeto eliminar la fuente productora de microfilarias; medida de control y tratamiento que se instituyó en México desde 1930.4,5 Algunas investigaciones sobre el beneficio de la nodulectomía indican que este procedimiento es eficaz para la prevención de la ceguera y daño ocular; sin embargo, ha tenido poco efecto sobre la transmisión de la oncocercosis.6,8

El objetivo de este proyecto de investigación fue eva­luar la sensibilidad del procedimiento clínico para la detección de los oncocercomas, el cual se emplea para el diagnóstico y tratamiento de la oncocercosis.

Material y Métodos

MUESTRA

Se estudió un total de 243 individuos voluntarios; 122 del sexo masculino y 121 del femenino, de una población total de 412 residentes de la localidad de Nueva Costa Rica, municipio de Mapastepec, Chiapas, México. Las edades de las personas estudiadas fluctuaron entre los seis meses y 71 años.

EXÁMENES CLÍNICOS Y PARASITOLÓGICOS

A todo aquél que participó en esta investigación se le interrogó acerca de la presencia de nódulos subcutáneos y se le sometió a la exploración física para la detección de éstos. Durante este procedimiento, se prestó atención especial a las regiones anatómicas donde se conoce que los nódulos se localizan con más frecuencia, como son cabeza, crestas ilíacas, regiones sacrococcígeas y lum­bares. Esta actividad se llevó a cabo por el personal del programa de control de la oncocercosis en los estados de Oaxaca y Chiapas.

A cada uno de los sujetos bajo estudio se le tomó cua­tro biopsias superficiales de piel de ambas regiones su­praescapulares y glúteas, se utilizó un esclerocorneótomo Holt, tipo Castroviejo, de 1.5 a 2.0 mm de corte (Storz E-2881, República Federal de Alemania). Las biopsias se depositaron individualmente, en cada uno de los orificios de una placa de microtitulación, con fondo plano (Falcon, cat. 3075, Oxnard, California, Estados Unidos), que contenía 150 microlitros de una solución estéril de cloruro de sodio al 0.85 por ciento (solución salina), suplementada con 1 000 U.I. de penicilina sódica cristalina/ml, 1 000 micro-gramos de sulfato de estreptomicina/mi y 160 microgra­mos de sulfato de gentamicina/ml. Posteriormente, se in­cubaron las biopsias a temperatura ambiente (25-30° C) por un periodo que fluctuó entre cuatro y ocho horas. El número de microfilarias que emergió de cada biopsia se contó y registró mediante un microscopio invertido (American Optical, mod. 1810, Estados Unidos), equi­pado con un objetivo seco débil 6X y un ocular 10X. A continuación a cada poza se le agregaron 150 microlitros de glycerol al 98 por ciento (Sigma, cat. 911, México), para su conservación y transporte.

Previo secado de las biopsias con papel filtro, se pesó cada una de ellas en una balanza electrónica de torción (Sartorious Werke, GMBH Gotfinge, República Federal de Alemania). Las densidades de microfilarias por mili­gramo de piel (Dmf/mg), se calcularon como se ha repor­tado con anterioridad.9 Brevemente, el número de mi­crofilarias que emergió de cada biopsia se dividió entre el peso en miligramos de la biopsia. Los resultados en esta comunicación se expresan como la media aritmética de las Dmf/mg de las cuatro biopsias tomadas a cada indi­viduo.

El análisis estadístico se realizó utilizando la prueba de Z para medias independientes y la prueba de χ2. 10

Resultados

La distribución por edad y sexo de la muestra de los su­jetos estudiados, se representa en la figura 1, la cual co­rresponde a una distribución típica en forma de pirámide, donde la base se constituye por el grupo de niños y adoles­centes. La distribución de la muestra por sexos fue prác­ticamente igual; sin embargo, se encontraron diferencias importantes en los grupos de edad mayores de 30 años.

Del total de 243 individuos estudiados, 131 (53.9%) fueron positivos a microfilarias y sólo 37 de ellos (15.3%), fueron positivos a nódulos (cuadro I). Más aún, no en todos los individuos a quienes se les detectó microfilarias en la piel fue posible encontrar oncocercomas; es decir, de 131 individuos portadores de microfilarias, solamente 23 (17.6%) presentó uno o varios oncocercomas. Unicamente 14 (10.7%), de los individuos negativos a microfilarias presentaron nodulaciones que clínicamente correspon­dieron a oncocercomas. Si se toma en cuenta el número de individuos positivos a microfilarias y nódulos o ambos, podemos estimar la prevalencia de la oncocercosis en esta localidad en 59.6 por ciento (145 personas infectadas).

La distribución por sexo de los individuos positivos tanto a microfilarias como a oncocercomas fue similar en ambos grupos, como se observa en el cuadro II.

Al analizar la positividad a microfilarias en relación con grupos de edad, se observó que a medida que aumenta esta, aumenta la proporción de los positivos (figura 2).

Debido a la baja frecuencia de portadores de nódulos que se halló en individuos con microfilarias en piel (17.6%), la información recabada se analizó por grupos de edad, con el objeto de conocer si un grupo en especial presentaba problemas para la detección de nódulos. Los resultados de este análisis muestran, que la detección de nódulos fue similar en todos los grupos de edad (figura 2). Tampoco fue posible encontrar una distribución particu­lar de los individuos portadores de nódulos de acuerdo con la edad y sexo en los positivos a microfilarias (figura 3), excepto por aquéllos pertenecientes a los grupos de edades entre 31 a 40 años y mayores de 51, en quienes no fue posible detectar nódulo alguno.

Respecto a la intensidad de la infección, se encontró que la media aritmética de todos los casos estudiados (se incluye tanto a los positivos como a los negativos) fue de 6.67 mf/mg de piel. Además, no se encontraron diferen­cias estadísticamente significativas en relación con la distribución de las Dmf/mg en los individuos de ambos sexos (p>0.05), siendo éstas de 6.35 y 6.99 para los grupos del sexo masculino y femenino respectivamente. Sin embargo, el grupo de edad entre los 21 y 30 años presentó mayor intensidad de la infección, en comparación con el resto de los grupos etáreos (p<0.001); excepto el grupo mayor de 51, donde la diferencia no fue estadísticamente significativa (cuadro III).

Tampoco se observó correlación alguna entre las Dmf/mg y el número de oncocercomas detectados en los individuos estudiados.

Discusión

El diagnóstico basado en la detección de nódulos subcutáneos y, por lo tanto, el tratamiento a través de la nodulectomía fue poco sensible, ya que sólo 17.6 por ciento de los individuos en quienes se demostró la infección mediante la biopsia de piel, presentó oncocercomas.

Esto quizá se debió a factores que influyen en la sensibilidad de este método diagnóstico, como las áreas geográficas donde se localiza esta endemia, niveles de endemicidad de dichas áreas, edad de los individuos por ser estudiados y sensibilidad de la biopsia de piel, dada por el sitio y número de biopsias tomadas. En trabajos anteriores que efectuaron Schlie y Rivas,11 en la localidad de Morelos, Huixtia, Chiapas, se encontró que de 169 individuos estudiados 155 fueron positivos a biopsia de piel y, de éstos, solamente el 32.2 por ciento fue portador de nódulos palpables. Esta observación está de acuerdo con previos reportes de Salazar Mallén6 y de Kawabata y col.,12 quienes encontraron una sensibilidad de 32.7 por ciento para la detección de oncocercomas en 55 y 52 individuos con biopsia de piel positiva a microfilarias. Estas investigaciones se llevaron a cabo en localidades hiperendémicas de México y Guatemala. En el primer caso, no se especifica con claridad el número de biopsias empleadas y, en el segundo, se tomaron 13 biopsias de diferentes regiones del cuerpo de cada sujeto bajo estudio. En contraste, investigaciones realizadas en San Vicente Pacaya, Guatemala, por I. Tada y col.,13 muestran que la sensibilidad para la detección de nódulos fue de 86.4 por ciento entre los individuos positivos a microfilarias de piel. No obstante, debe señalarse que en este trabajo únicamente se tomó una biopsia de piel para el diagnós­tico de la oncocercosis, lo cual redujo la sensibilidad de este método.

Por otra parte, Arzube14 encuentra en el foco endémico del Ecuador que de 87 individuos estudiados 72 fueron positivos a biopsia de piel y, de éstos, 45 (63.0%) tuvieron nódulos palpables. Asimismo, Albiez15 reporta que la proporción de portadores de nódulos de individuos oncocercosos, diagnosticados por dos biopsias de piel, fue de 49 por ciento. Estos trabajos se llevaron a cabo en dos regiones hiperendémicas de Liberia y Alto Volta en el Africa Occidental. De nuevo Albiez y col.,16 en una revisión sobre el diagnóstico y la extirpación quirúrgica de nódulos, hacen énfasis sobre la dificultad para detectar la totalidad de los oncocercomas en individuos infectados con O. volvulus, ya que encuentran durante la nodulectomía de dos a tres nódulos más que los detectados en la exploración física realizada antes de la cirugía. Por otra parte, McMahon y col.,17,18 en investigaciones realizadas en dos comunidades hiperendémicas de Sierra Leona, Africa, encuentran una alta positividad a nódulos, de 76.1 y 81.1 por ciento en aquellos individuos con biopsia positiva.

Las discrepancias observadas entre las prevalencias relativas a nódulos subcutáneos en los pacientes oncocercosos de México y otros países pudieran deberse a que en México, desde 1930, se ha utilizado como medida de control y tratamiento la nodulectomía.

Las diferencias en la distribución de los casos positivos a microfilarias por sexos, así como la intesidad de la infección juzgada por las Dmf/mg y la presencia de nódulos en los individuos estudiados, no fueron estadísticamente significativas (p>0.05). Esto indica que las personas de ambos sexos en esta localidad tienen el mismo riesgo a la infección, quizá porque su comportamiento en relación con la exposición a los transmisores de la oncocercosis es similar. Sin embargo, I. Tada13 encuentra en Guatemala una prevalencia a oncocercosis dos veces mayor en individuos del sexo masculino en comparación con los del femenino. Resultados similares han reportado McMahon y col.,17.18 quienes indican que las lesiones oculares fueron más frecuentes en hombres que en mujeres.

Respecto a la distribución de los oncocercomas de acuerdo con la edad de los sujetos de estudio, llama la atención que no hay un grupo en especial en el que se haya detectado una mayor proporción de nódulos. No obstante, la positividad a microfilarias de piel aumentó conforme a la edad de los individuos, siendo menor en niños y adolescentes, quienes se han expuesto menos a los vectores de la oncocercosis. Por estas razones, es recomendable estimarla prevalencia e incidencia de esta filariasis mediante biopsias de piel, en especial en aquellas regiones donde se sospecha la presencia de individuos asintomáticos.

En conclusión, la detección de oncocercomas por medio de la exploración física es poco sensible y, por lo tanto, no se recomienda para el diagnóstico epidemiológico de la oncocercosis. Además, en este trabajo se ejemplifica la gran dificultad para suprimir por medio de la nodulectomía la fuente productora de microfilarias y así lograr la curación de los enfermos oncocercosos.

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