Salud Pública de México

LA EDUCACIÓN A DISTANCIA: UNA ESTRATEGIA PARA LA CAPACITACIÓN Y FORMACIÓN EN ADMINISTRACIÓN DE SERVICIOS DE SALUD

LA EDUCACIÓN A DISTANCIA: UNA ESTRATEGIA PARA LA CAPACITACIÓN Y FORMACIÓN EN ADMINISTRACIÓN DE SERVICIOS DE SALUD

AUTORES

LUIS DURAN-ARENAS, M.C., M.S.P., M.A. (1) CESAR CARDENAS-VARELA, LIC. SOC (1) SOCORRO PARRA-CABRERA, LIC. NUT., M.S.P. (2)

(1) Profesor-Investigador de la Dirección de Ciencias Sociales y Administrativas, Escuela Salud Pública de México, Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
(2) Jefe del Departamento de Investigación en transición epidemiológica. Centro de Investigaciones en Salud Pública, INSP.

RESUMEN

La formación de profesionales de la administración de servicios de salud se ha visto ante dos retos fundamentales; por una parte la necesidad de profesionalizar el trabajo de los administradores de los servicios de salud, y por otra la dificultad de entrenar a todos los administradores que se encuentran actualmente realizando actividades de administración en los servicios. Este artículo revisa la estrategia de educación a distancia como una alternativa para la formación de profesionales en la administración de servicios de salud. Se presenta una propuesta que enfatiza la distinción entre capacitación y formación profesional, que sirvió de base para la planeación de la segunda fase del Programa Avanzado de Dirección y Organización de Sistemas de Salud (PROASA-II). Esto tiene como objetivo fortalecer las instituciones locales para que ellas tomen la responsabilidad del entrenamiento en el futuro de sus niveles operativos (capacitación) y favorecer el desarrollo profesional de la gerencia y administración de salud en el país. Una vez que esto se haya dado, será el momento de establecer el marco en el cual se desarrolle el sistema nacional de formación de recursos humanos en salud pública, que favorezca la descentralización y adecuación de la formación, en los diferentes niveles, de gerentes de servicios de salud acordes a las condiciones y necesidades locales.

ABSTRACT

The training of health services administration professionals in Mexico has faced two main challenges. One the one hand, the need to have recognition as professionals, and on the other hand the difficulty to train individuals that are currently working as health care administrators. This article emphasizes a distance education strategy as an alternative to provide training to these type of personnel. A proposal developed as the second phase of the Advance Education Program on Health Administration (PROASA-II) is presented. It has the objective to strengthen local institutions to take responsibility for the future trainings of their professional administration staff. Once that this is started, we can begin to talk abourt the creation of a national system of manpower training in health administration and public health, that will support the decentralization and the appropriate training of the different levels of health administration in the country.

Introducción

LA FORMACIÓN DE profesionales de la administración de servicios de salud tiene dos retos fundamentales; por una parte la necesidad de profesionalizar el trabajo de los administradores de los servicios de salud, y por otra la dificultad de entrenar a todos los que se encuentran actualmente realizando estas actividades en los servicios. El primer reto es difícil y viejo, su origen data de la incorporación de clínicos, primordialmente médicos, a la dirección de servicios de salud sin haber recibido ningún entrenamiento de gerencia o administración. Esto con frecuencia se presenta como una de las principales razones por las que los servicios no son efectivos ni eficientes.

El segundo reto resulta de la necesidad de capacitar a este grupo de administradores de salud y hacerlo oportunamente. Los programas con los que se cuenta actualmente se basan en entrenamiento presencial; es decir, que los alumnos asisten a los centros formadores. Esto limita la capacidad para prepararlos ya que por sus responsabilidades no pueden dedicarse de tiempo completo a un programa de formación profesional en administración de servicios de salud.

Este estudio analiza la estrategia de educación a distancia como una alternativa para la formación de profesionales en la administración de servicios de salud. En la primera parte se revisan brevemente los conceptos, principios y estrategias de la educación a distancia, a fin de tener las bases para una propuesta en la formación de estos profesionales. La segunda presenta una propuesta que enfatiza la distinción entre capacitación y formación profesional, que sirvió para la planeación de la segunda fase del Programa Avanzado de Dirección y Organización de Sistemas de Salud (PROASA-II).

LA EDUCACIÓN A DISTANCIA

La expresión "educación a distancia" se entiende como una separación entre el educador y el educando, mediando en este proceso una serie de mecanismos formalmente externos a la dinámica enseñanza-aprendizaje. Así, de acuerdo con Sarramona la educación a distancia estaría definida como:

El tipo de método instructivo en que las conductas docentes acontecen aparte de las discentes, de tal manera que la comunicación entre profesor y alumno se realiza mediante textos impresos por medios electrónicos, mecánicos o por otras técnicas.*

* Sarramona JL. La educación a distancia. CISE, UNAM, 1972. Documento mimeografiado.

En México, la experiencia concreta de esta práctica educativa es diversa. En efecto, durante los años cincuenta y sesenta el país tuvo un aumento de ofertas de enseñanza, por parte de instituciones y escuelas que brindaban sus servicios sin concentrar a los estudiantes en un lugar fijo; la forma de transmitir los conocimientos era por medio del correo, la radio, la publicación periódica de libros y revistas especializadas, etcétera.

Estas prácticas se encontraban dentro de las opciones que se ofrecían a la población que emigraba a las ciudades, o a ciertos sectores de las clases medias que buscaban oportunidades. El encarecimiento de la educación y el número cada vez mayor de aspirantes a ingresar a las universidades (y demás centros de educación), llevaron a los técnicos de la educación y a los gobiernos a buscar alternativas que permitieran recibir a un mayor número de estudiantes para su formación profesional y técnica.

Para lograr estas metas se planearon diversas opciones como las formas "desescolarizadas" que incluyen, entre otras, a la "educación a distancia", "educación recurrente", "universidad abierta", etcétera. Dentro de éstas, la concepción de educación a distancia englobados aspectos:

a) La utilización de diferentes recursos técnicos y didácticos efectivos y eficientes que garanticen la interacción entre los docentes y los alumnos, como una alternativa a la formación tradicional en lugares fijos.

b) La satisfacción de la demanda creciente de conocimiento e instrucción adecuados a las necesidades de la población demandante.

Toda institución de educación que busque prestar un servicio e incidir en esta situación, debe atender a la relación entre los dos puntos anteriores. Así, el planteamiento de estrategias y planes de acción en la educación a distancia requiere del conocimiento y la valoración de sus contenidos, sus mecanismos y bases de implantación.

En los primeros, es necesario enfatizar que en la medida en que el punto de partida de la educación a distancia es la modificación del modelo educativo tradicional (relación maestro-alumno), debe lograrse una meticulosa adecuación entre objetivos, programas didácticos y el recurso material o tecnológico que servirá como vehículo en el proceso enseñanza-aprendizaje; al contrario de lo que ocurre en el modelo tradicional, dicha adecuación deberá considerar tanto las características del recurso tecnológico, como la vinculación entre el que enseña y el que aprende.

Estrategias generales de la educación a distancia

Las estrategias de la educación a distancia deben considerar dos aspectos centrales: los problemas inherentes de la comunicación a distancia y los elementos indispensables para su implantación.

En cuanto a los primeros, es importante reconocer su existencia y a partir de su estudio proponer alternativas de solución que hagan factible pasar a la implantación de estrategias de educación a distancia. Entre los problemas que frecuentemente se presentan están:

1. La alta heterogeneidad de los educandos potenciales, que por su dispersión geográfica o diversidad de intereses de formación imposibilitan la elaboración de objetivos y marcos conceptuales uniformes.

2. La dificultad para la discusión y apoyo didáctico. Dependiendo del tipo de recurso tecnológico de que se trate (televisión, terminales de cómputo), podrá o no existir fluidez y diálogo.

3. La posibilidad de distracción. Esta situación se relaciona con la anterior; es necesario buscar los mecanismos más eficaces para lograr la atención del alumno.

4. El problema de la retroalimentación. La comunicación se genera desde un emisor a múltiples receptores; se necesitan mecanismos que garanticen la interacción ya que ésta es esencial.

Las características para implantar la educación a distancia deben estar basadas en tres elementos:

a) Qué se busca dar: ¿instrucción o formación? Este es quizá uno de los puntos más importantes y controvertidos de todo proyecto educativo. La discusión entre estos dos términos no puede ser disociada de los postulados pedagógicos que diferencian entre educación formal y no formal (esto se analizará más adelante). Sin embargo es preciso señalar que ambos aspectos son relevantes, tanto la capacitación y adiestramiento para la resolución de problemas, en cuyo caso se hablará de instrucción, como la educación profesional, se considerará como formación.

b) Carácter masivo. En las diferentes épocas y de acuerdo a las demandas, la educación a distancia siempre ha encontrado respuesta y justificación en el beneficio colectivo que representa. Primero, porque es recibida por un mayor número de estudiantes; segundo, al implantarla (infraestructura, recursos técnicos, humanos, etc.) se puede asegurar desde un principio -mediante un estudio adecuado de costos y beneficios- el número de usuarios; además se puede planear la elección y utilización del recurso tecnológico que se adecue a las características de la población demandante.

c) Suficientemente rentable. Esto puede expresarse a través de los costos prefijados de la infraestructura y del número de usuarios, en relación a los precios por la prestación del servicio.

Los resultados de un sistema de enseñanza pueden ser eficazmente convertidos en satisfactores y productos dentro de un programa de búsqueda de innovaciones, con la ventaja, como en este caso, de lograr una mayor racionalización si se opta por el o los recursos tecnológicos idóneos.1

Principios de la educación a distancia

Al iniciar esta revisión, se debe tomar como punto de partida la reflexión acerca del vínculo de la educación a distancia con la educación continua. Los métodos de ambas tienen históricamente una respuesta eficaz a las pocas oportunidades para ciertos grupos de población en demanda de educación. Sin embargo, la educación continua se encuentra bajo una revisión y debate conceptual que la orienta hacia lo que se llama educación permanente.2


En esta concepción, la educación continua está inmersa en el conjunto de cambios que se operan en el entorno sociocultural de los individuos; es decir, debe entenderse no sólo como una simple transmisión de información, sino como parte de un proceso que permite a los individuos participar e incidir en dichos cambios. De acuerdo a Vielle, "si se admite que la educación tiene como objetivo permitir al individuo la comprensión de su medio ambiente cultural, técnico, cívico, artístico y familiar, la educación no puede ser sino permanente, ya que también lo es el cambio de este medio ambiente".3

Al partir de estas premisas, los elementos constitutivos más importantes de la educación continua, entendida como educación permanente son:

1. La conformación de un proyecto didáctico nuevo, que no implique solamente agregar materias y contenidos a un programa educativo ya existente.

2. Contenidos, objetivos y prácticas didácticas elaboradas de acuerdo con las necesidades de educación y formación específicos, y no como una prolongación de la escolaridad.

3. El proceso educativo transcurre principalmente como una progresión y consolidación del aprendizaje; de ahí que exista una modificación del modelo educativo tradicional, en el que el maestro es la parte activa y el alumno la pasiva. A esto corresponde una situación diferente en la que el aprendizaje es responsabilidad total del alumno, de modo que el maestro se convierte en un promotor o facilitador del aprendizaje, no en transmisor.

4. Por sus mismas características, la educación permanente es un proceso susceptible de realizarse en diversos lugares y periodos. Esto permite que cualquier tipo de institución pública o privada participe de esta función educativa, al multiplicar las oportunidades de aprendizaje y proporcionar a los individuos o a los grupos, de manera continua, los medios necesarios para la realización del proceso educativo.4

Si se analizan estos elementos, todos son coherentes con la estrategia de la educación a distancia, la diferencia radica en que la concepción de educación permanente tiende a ubicarse en el desarrollo social de la comunidad, área en la que la educación a distancia participa, pero no incluye el objetivo de formar profesionales; es decir, ubica un conjunto de métodos y prácticas didácticas (como las que se han descrito), en un perfil o rasgo profesional integral, que responda a las características del modelo de educación a distancia de profesionales.


De acuerdo con Reza,5 la formación profesional debe tener las siguientes características:

a) Debe ser continua, optimizada y adaptada a los mismos centros de trabajo, con la participación de todos los sectores de la producción.

b) Sus resultados deben medirse de acuerdo al impacto que tengan en el desarrollo profesional, social y económico del país.

Esto constituye la base para lograr un concepto total de formación profesional, al tomar en cuenta sus requerimientos a partir de las necesidades productivas. Sin embargo, se debe considerar el impacto en el entorno social, cultural y científico (no sólo el productivo), que este tipo de recursos puede tener en el país; es decir, una formación profesional en la que el desarrollo social sea el objetivo y no sólo un factor más asociado a la producción.


El concepto de "formación profesional" que se propone tiene dos alternativas. En una, de acuerdo a un entorno social y cultural específico, se trataría de un individuo con una alta capacidad de transformación de dicho entorno, es decir, un agente de cambio. Por ejemplo, un administrador de servicios locales de salud que genere una nueva opción, la formación de una cultura de fomento y promoción de la salud, capaz también de promover una mayor racionalización en el uso de los recursos e infraestructuras locales.

De esta forma, el individuo puede consolidarse como un efectivo líder en su ámbito o área de influencia. En cuanto a su función como forjador de una cultura de la salud, actuará como interlocutor y portador de las necesidades de su comunidad. En relación al uso racional de los recursos, participará como administrador o gestor de sistemas de salud. En suma, un profesional versátil con la formación apropiada para solucionar las necesidades de su comunidad.

La segunda alternativa, es la de alguien llamado a convertirse o ser un directivo, por lo que se requeriría de un conocedor general del campo de la atención a la salud. Este deberá adaptarse a las situaciones cambiantes de su entorno y una vez adquiridos los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias, será el portador de los más innovadores y efectivos métodos y principios de la gerencia de la atención a la salud.

En contraparte a esta visión de la educación a distancia que se centra en la formación de profesionales para los servicios de salud, se encuentra la orientación de ésta para el entrenamiento y capacitación tanto de agentes comunitarios como del personal operativo de las organizaciones de la salud. En este sentido, la educación a distancia en sistemas de salud puede concebirse como una contribución más hacia la educación permanente, de tal forma que la diferencia entre ambos desaparezca.

Principales conceptos didácticos

Para atender el entorno didáctico que alienta la propuesta de la educación a distancia, se debe precisar si esta pro- puesta alcanza a toda forma de prestación de servicios educativos, o si es selectiva. Es conveniente determinar el tipo de educación del que se trata e identificar si es instrucción, formación o educación. Señala Méndez que:


. . . esta confusión puede aclararse si consideramos los tipos de educación, según las instancias o agencias implicadas en las discusiones acerca de la educación como objeto de estudio. Generalmente, se considera a la educación formal como un proceso de formación al que se incorpora el individuo, dentro de un sistema escolar (que implica maestros, aulas y planes de estudio), en un compromiso dentro de ciertos tiempos y espacios. Lo cual permite, entre otras cosas, la preservación de la cultura. Paralelamente a este tipo de educación coexisten influencias no escolarizadas del entorno social, cultural y económico en el que se ve involucrado el sujeto. Las instancias más o menos asistemáticas como la familia, los amigos e incluso la iglesia, constituyen este tipo de educación informal que se da en espacios y tiempos abiertos. Entre estos dos tipos de educación tenemos la no formal, que aunque sistemática, generalmente se da fuera de los espacios y tiempos escolares comunes. Tal es el caso de las campañas de alfabetización, los cursos de actualización y la capacitación sindical, entre otros.*

* Méndez J. Precisiones sobre cl concepto de televisión educativa vía satélite. Centro de Investigaciones y Servicios Educativos, UNAM, 1990. Docuniento mimeografiado.

En cierto momento parece que la educación a distancia se relaciona únicamente con la educación formal. Sin embargo (y este es uno de sus rasgos esenciales), no se define sólo por estar ajena al aula y al maestro; hay que recordar que su impulso y reconocimiento se debe más a su uso masivo que a la falta de espacios. De hecho, la alternativa de "sacar" a la educación de las aulas no es algo arbitrario ni caprichoso, es una solución viable para la población que debe permanecer en su lugar de origen (centro de trabajo, comunidad, etc.), o para quienes resulta caro enviar a su personal a capacitarse y/o actualizarse. Esta es la verdadera bondad de la educación a distancia.


En este sentido, ésta puede ajustarse a un proyecto académico, técnico-científico, u otro, dirigido a una población muy específica (personal profesional, técnico, etc.), siempre y cuando esté perfectamente orientada a un determinado campo de conocimiento y con los recursos tecnológicos de comunicación adecuados. La educación a distancia puede ser un gran medio para la educación continua, programas de especialización e incluso posgrados. El uso de recursos tecnológicos en la enseñanza no incide en absoluto sobre los contenidos, valores matriculares y de currícula; incide sólo sobre la forma de transmisión del conocimiento.

La educación no formal tiene también un punto de convergencia con la enseñanza a distancia, en una situación diferente pero no menos importante. En efecto, si reflexionamos en torno de los elementos constitutivos de la educación no formal (i.e., cursos de capacitación), la educación a distancia también puede ajustarse a las necesidades de ésta en la medida en que se incluyan proyectos de capacitación en áreas específicas de trabajo para la solución de problemas en salud (e.g., auxilio en epidemias, manejo de aspectos operativos en los servicios, etc.) o incluso programas de autoinstrucción. Al igual que en el nivel profesional, lo importante es vincularse a la satisfacción de necesidades y de aplicación de conocimiento, a partir del medio más eficaz y simplificado en cuanto al lenguaje, forma de transmisión, situación de la población, etcétera.

De acuerdo a los elementos que caracterizan a la educación no formal, la posibilidad de desarrollar una propuesta de educación a distancia enmarcada en ella podría ser exitosa en la medida en que se ofrezca instrucción y capacitación de calidad, suficiente, oportuna y, sobre todo, viable en cuanto a su uso, posibilidad de implantación y población usuaria.

UNA PROPUESTA DE EDUCACIÓN A DISTANCIA

En el ámbito de nuestra tarea -la búsqueda de alternativas para la formación de recursos humanos en el área de los sistemas de salud- reconocemos distintos niveles en los que debe darse esta formación, así como diferentes tipos de necesidades a las que habrán de responder.

En esta propuesta se incluye tanto el nivel de capacitación como el de formación profesional. A continuación se presenta una revisión de lo que cada uno de estos niveles educativos debe considerar.6


Capacitación

Es necesario construir una idea precisa de la capacitación, que parta de una definición conceptual, aporte elementos para hacer de ella una estrategia acorde con nuestra propuesta; por ello aceptamos la siguiente definición de capacitación:

. . . por capacitación de los recursos humanos se entiende toda acción educativa intencionada, destinada al desarrollo de las aptitudes, los conocimientos y las destrezas de la población, para los fines de su participación en las actividades productivas. Dicho de otra manera, capacitación de los recursos humanos se interpreta como sinónimo de educación para el trabajo.7

Esta definición contiene varios elementos que es preciso aclarar. En tanto que se plantea como una acción educativa orientada por los fines de la actividad productiva, deberá ser entendida como un proceso educativo con objetivos, metodología, actividades didácticas y evaluación de necesidades que la distingan de una serie de cursos que busquen subsanar deficiencias. En esa medida, la capacitación es un medio para responder de manera más exitosa a las tareas y responsabilidades en el seno de la comunidad, la familia, el ámbito laboral, etcétera, de manera que sea un proceso continuo (no sólo de respuestas coyunturales), que se caracterice por elevar y mejorar la condición de vida de sus participantes.

Si se toma como vértice de la capacitación que es un proceso que no se cierra en sí mismo, sino que tiende a mejorar la situación de vida de quienes la adoptan, sería posible señalar los dos tipos fundamentales de capacitación que forman parte de nuestra propuesta de educación a distancia:

a) Capacitación para el trabajo

b) Capacitación en el trabajo.


Capacitación para el trabajo. Se trata de un tipo de educación dirigida a solucionar problemas de una comunidad (laboral, regional, etc.) carente de determinados recursos que den respuesta a sus dificultades más comunes. Así, por ejemplo, en un área geográfica accidentada, de difícil acceso o sin infraestructura y equipamiento, se complican la atención y los servicios médicos. Por ello se vuelve imperativo contar con recursos humanos que den respuesta preventiva y oportuna a estas situaciones: "qué hacer frente a un accidente laboral o frente a un posible brote epidémico?, etcétera.8

Esta respuesta oportuna será exitosa cuanto mayor adecuación tenga la población de sus recursos humanos para la salud, asegurando, en la misma medida, su permanencia y rentabilidad.

Capacitación en el trabajo. Esta reviste un carácter distinto a la anterior; implica respuestas estables y estratégicas, ya que no está dirigida a solucionar problemas generales de una comunidad. La capacitación en el trabajo se distingue por su contenido cualitativo orientado hacia las dificultades particulares que se presentan dentro de una institución, empresa, hospital o cualquier tipo de organización. Su valor reside no únicamente en lo oportuno de su implantación, sino también en la opción que brinde para la planeación, modificación, cambio o adición en las actividades de la misma organización.


Como ejemplo, en la planeación y prácticas en sistemas de salud, la capacitación en el trabajo vincularía necesidades, innovaciones en la atención y recursos existentes, con propuestas de solución institucionales, estratégicas y bien definidas.

Estos conceptos de capacitación tienen dos ámbitos de acción, el de la comunidad y el de las organizaciones de salud. Sin embargo, las ideas se relacionan, ya que la solución de problemas es su objetivo y su método de formación al mismo tiempo. De aquí se desprenden los dos componentes de capacitación de esta propuesta que son: a) el desarrollo de talleres para miembros de la comunidad en busca de solución a sus dificultades, y b) el incremento de talleres para los miembros de organizaciones locales de salud (figura 1).




En ambos casos, lo importante es capacitar a la comunidad y a los proveedores de salud para definir problemas, asignar prioridades, seleccionar alternativas de solución y diseñar mecanismos de seguimiento seguros y eficientes. Es decir, garantizar el buen desempeño de las acciones y programas de salud. Es esencial recordar que no se busca en estos casos ofrecer grados académicos, sino favorecer el desarrollo de los recursos humanos de la comunidad y las organizaciones locales de salud.

Es necesario discutir alternativas para la profesionalización de la administración de los servicios de salud, bajo una estrategia de educación a distancia.

Formación profesional

Tradicionalmente la formación profesional en gerencia de salud se orientó a promover programas residenciales de posgrado; en este documento se propone la inclusión de formas alternativas no residenciales y de educación a distancia para formar profesionales de la gerencia de servicios de salud, así como unir esfuerzos de integración a nivel nacional para asegurar una estrategia exitosa.

La estrategia debe considerar dos aspectos centrales. Por una parte la descentralización de las actividades de docencia e investigación y, por otra, el desarrollo de una serie de métodos innovadores para la educación en gerencia de salud.

Descentralización. Se propone que la formación de recursos en salud pública se aleje de las acciones docentes de organismos centrales, que usualmente entrenan a todos los niveles de gerencia de salud. Esta concepción tiene no sólo efectos positivos limitados, sino una serie de consecuencias adversas que resultaron en una falta de congruencia entre la necesidad de profesionales en salud pública y la respuesta en términos de medios y niveles de la gerencia de salud.

Una respuesta a esta situación, que toma en cuenta los recursos docentes disponibles en los diferentes niveles de formación, se presenta en la figura 2. En ella se contrasta la necesidad de recursos humanos en los diferentes niveles de salud pública con los niveles de educación adecuados para su entrenamiento. De esta manera, la formación de profesionales considera la participación de niveles locales, estatales y nacionales en el entrenamiento en gerencia de salud pública.9




En el caso de la propuesta de descentralización de la educación profesional en gerencia de salud, se tiene la posibilidad de establecer convenios con instituciones regionales o estatales, como se logró con la implantación de los Núcleos Regionales para el Desarrollo de Sistemas de Salud, en Tijuana, Baja California y Xalapa, Veracruz. Esta es una tarea prioritaria para el desarrollo de una respuesta integral a la necesidad de administradores de salud en el país.

Innovaciones en sistemas de salud. En cuanto a innovaciones se proponen cuatro grandes rubros:

1. Innovaciones sobre medios docentes. Esto implica que se realizarán acciones a todos los niveles de los medios y con diversos grados de formalidad.

2. Innovaciones en las respuestas a problemas de formación de recursos humanos. Esta se enfocaría a desarrollar estrategias que respondan a las necesidades de las organizaciones de salud. Por ejemplo enfoques de solución de problemas por equipo, educación no-residencial y educación a distancia.

3. Innovaciones en términos de la tecnología para la formación. Estas comprenden el uso del teléfono, video, transmisiones por satélite, uso de correo y conferencias por computadora para las teleconferencias.

4. Innovaciones en los paradigmas de la gerencia de los sistemas de salud. En este sentido se parte del énfasis en sistemas integrales de salud (incluye la atención primaria, silos, etc.) y garantía de calidad.

Programas de acción. En contraparte a la propuesta de talleres de solución de problemas dentro del componente de capacitación, se presentan dos alternativas de acción:

1. Maestría en Salud Pública, dirigida a los niveles más operativos de la gerencia de los servicios de salud.

2. Maestría en Administración de Servicios de Salud no residencial, orientada a los niveles tácticos y estratégicos de la gerencia de servicios de salud.

Estos dos programas incluyen los aspectos de descentralización y los diversos tipos de innovaciones en sistemas de salud que fueron revisados. Las diferencias entre éstos se basan no sólo en los distintos niveles a los que estan orientados, sino en la importancia relativa de los contenidos; esta relación se muestra en el cuadro I.



Como se observa, los programas están encaminados a proporcionar los elementos necesarios para una gestión efectiva y eficiente en ambas alternativas. Sin embargo, una diferencia es que en la maestría en salud pública se resalta la epidemiología, la bioestadística y la gerencia de los servicios de salud, mientras que en la maestría en administración se enfatizan gerencia, economía y sociología.

Es preciso mencionar que en este último caso, aún cuando se destacan las áreas señaladas, la profundidad y rigor del estudio de la epidemiología y la bioestadística es mayor en la maestría en salud pública. Esto se refleja en los contenidos para cada alternativa. En el caso de la maestría en salud pública, el nivel deseado se concentra principalmente en dos aspectos: en operativos y en tácticos; mientras que la maestría en administración se concentra en lo táctico-estratégico, aunque existe una revisión menor de aspectos operativos.

Estas diferencias hacen que estos programas sean complementarios y abren la posibilidad de su secuencia. Este último aspecto es importante, porque apoya el desarrollo de los diversos niveles de gerencia de los servicios de salud, al ofrecer una formación coherente a las necesidades de los diferentes niveles de gestión.

Discusión

Las demandas de formación en gerencia de servicios de salud en México, conforman un reto para el cual es necesario incorporar formas tradicionales e innovadoras de educación, que permitan dar una completa respuesta a sus múltiples facetas. Es indispensable agregar nuevos enfoques, principalmente a través de la educación no-residencial y educación a distancia, que trabajen en los niveles educativos de capacitación y formación profesional, de manera que respondan a las necesidades de formación de recursos humanos a todos los niveles gerenciales.

Esto tiene el objetivo de fortalecer a las instituciones locales para que ellas tomen la responsabilidad de entrenar en el futuro sus niveles operativos (capacitación) y favorecer el desarrollo profesional de la gerencia y administración de salud en el país. Una vez que esto se logre, será el momento de establecer el marco en el cual se desarrolle el sistema nacional de formación de recursos humanos en salud pública, que favorezca la descentralización y adecuación de los diferentes niveles de gerentes de servicios de salud, de acuerdo a las condiciones y necesidades locales.

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