Salud Pública de México

LACTANCIA Y CUIDADO DE LOS HIJOS : ESTUDIO DE CASOS EN DOS ZONAS RURALES DE MÉXICO

LACTANCIA Y CUIDADO DE LOS HIJOS : ESTUDIO DE CASOS EN DOS ZONAS RURALES DE MÉXICO

AUTORES

SARA ELENA PEREZ-GIL-ROMO, LIC. EN NUT., LIC EN SOC.(1) FABIOLA RUEDA-ARRONIZ, LIC. EN NUT.(1) SILVIA DIEZ URDANIVIA-CORIA, LIC. EN NUT.(1)

(1) Investigadora del Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubirán", México.

RESUMEN

Esta investigación, se encuentra dentro del marco de la salud pública, las ciencias sociales y los estudios de género. Los objetivos fueron conocer la conducta de lactancia de dos grupos de madres, sus arreglos intra y extradomésticos y la percepción de las propias madres sobre el amamantamiento. Se seleccionaron mujeres de dos comunidades rurales (35 en Malinalco, Estado de México y 35 en la Sierra Juárez de Oaxaca) que tuvieron dos o más hijos, uno de ellos menor de tres años. El estudio, exploratorio en su primera fase, fue transversal, comparativo y prospectivo y constituye la base para una investigación longitudinal de "historias de vida". Se aplicó un cuestionario con preguntas precodificadas que incluyó las siguientes variables: a) composición familiar; b) escolaridad materna; c) situación laboral materna; d) conducta de lactancia con su último hijo; e) cuidado de los hijos, y f) percepción acerca del amamantamiento. Entre los principales resultados que se obtuvieron con 33 madres en Malinalco y 31 de Oaxaca, se encuentran: en ambas zonas casi todas las madres deciden cómo alimentar a sus hijos durante los primeros días; el primer mes, el 55 por ciento de las madres de Malinalco proporciona leche materna; en Oaxaca, alrededor del 90 por ciento lo hace. La mayoría de las mujeres trabaja fuera de la casa y recurre a arreglos extradomésticos para el cuidado de los hijos. No se encontró ninguna relación entre el tipo de lactancia practicado con el último hijo y el trabajo materno. Alrededor del 90 por ciento de las mujeres de estos lugares están "contentas" con el hecho de ser mujeres y el amamantamiento es visto como un "deber". El 75 por ciento de las madres, aun cuando acepta la excelencia de la leche materna, no permitiría que otra mujer amamantara a sus hijos. En ambas zonas, las conclusiones giran en torno a que existe un descenso en la práctica de amamantar después de los tres meses; las mujeres y los familiares femeninos más cercanos, son las principales responsables de la toma de decisiones sobre la alimentación de los niños; las mujeres-madres sienten una gran responsabilidad por el hecho de ser mujeres y madres, y la lactancia se convierte en "una obligación". Se plantea la necesidad de realizar investigaciones antropológicas mediante historias de vida.

Palabras clave: lactancia materna, mujeres, trabajo, percepción, maternidad. México

ABSTRACT

The present research is included in the fields of public health, social sciences and gender studies. Its objective is to provide insight into the nursing behaviour of two groups of mothers, their domestic and extradomestic child care arrangements and their attitudes towards breast-feeding. Thirty five mothers were selected in Malinalco, Mexico, and 35 in the Sierra de Juárez, Oaxaca. Each mother had at least two children and one of them under three years of age. The study was exploratory in its initial phase, subsequently cross-sectional, comparative and prospective. It constitutes a foundation for longitudinal case studies. A pre-coded questionnaire, including the following issues, was administered: family composition; maternal schooling; maternal employment; nursing behaviour with the last child; child care and attitudes towards breast-feeding. The main information regarding 33 mothers in Malinalco and 31 in Oaxaca revealed that in both areas mothers decided how to feed their children during the first days; during the first month, 55 per cent of mothers in Malinalco breast-fed their child, while approximately 90 per cent did so in Oaxaca. The majority of women worked outside home and resorted to extradomestic arrangements for child care. No relation was found between the feeding method chosen with the last child and maternal employment. About 90 per cent of women in both areas were "happy" to have been born females and breast- feeding was considered a "must". Seventy five per cent of mothers would not allow other women to breast feed their child, even though they were aware that maternal milk is the best. Conclusions indicate that breast-feeding is a declining practice in both areas after the first three months. Mothers and their closest female relatives are mainly responsible for decisions taken regarding the nursing of children. Mothers have a very high sense of responsability towards their womanhood and motherhood, so that nursing constitutes an "obligation" rather than a pleasurable activity. The need to undertake anthropological research through case studies is outlined.

Key words: breast-feeding, women, work, perception, maternity, Mexico



Solicitud de sobretiros: Lic. Sara Elena Pérez-Gil Romo, Investigadora del Instituto Nacional de la Nutrición "Salvador Zubirán", Vasco de Quiróga 15, colonia Tlalpan, 14000 México, D.F.

Introducción

EN LOS ÚLTIMOS años se han publicado muchos estudios en los que reiteradamente se señalan las múltiples ventajas que el amamantamiento natural ofrece tanto al niño como a la madre.1-3 La importancia de esta práctica, desde el punto de vista de la salud pública, se desprende de sus múltiples ventajas que van desde los elementos biológicos hasta los psicosociales y que permiten que la leche materna pueda ser calificada como única.4

No obstante los efectos nocivos que produce la alimentación artificial en la salud de los lactantes, comprobados desde hace más de 20 años, la alimentación materna es una de las prácticas que más se ha modificado en el ser humano en los últimos 50 años.

La Encuesta Nacional de Salud de 1986 (ENS),5 indica que el 19.9 por ciento de 4 846 niños nunca fue alimentado con leche materna, cifra que los investigadores señalan como alarmante, "considerando que no ha mejorado sustancialmente si se compara con lo informado en los años setenta de 22.4 por ciento". Este porcentaje representó, en el año en que se efectuó el estudio, uno de los más elevados del mundo. Si se toma como periodo mínimo recomendado los tres primeros meses de vida, la ENS menciona que el 42.2 por ciento de los niños recibieron leche materna por un espacio de tres meses o menos, mismo que al analizarlo junto con aquéllos que no la recibieron, abarca un 62.6 por ciento de niños menores de un año con insuficiente o nula alimentación al seno en sus etapas iniciales de crecimiento.

La sustitución de la leche materna por fórmulas lácteas es en la actualidad un serio problema, tanto en el medio rural del país como en el urbano, y se manifiesta como un abandono total, o sea que no se inicia la lactancia materna, o un abandono temprano a través del destete prematuro (antes de los tres meses de edad).

El eje del problema de esta investigación reside en el hecho de que no se cuenta con datos empíricos sobre lo que las propias mujeres, con base en su experiencia, perciben como ideal para ellas mismas. O bien, los estudios sobre este tema permanecen dentro de un enfoque biologista o consideran otros aspectos, por ejemplo económico-sociales, sin adentrarse en lo que es la experiencia de las mujeres, su percepción, su opinión y, en síntesis, su subjetividad.

Hablar de la causalidad del abandono de la lactancia materna implica retomar diversas situaciones que, a su vez, interactúan entre sí. Algunas investigaciones sobre el tema apuntan como causas de la falta de amamantamiento o suspensión precoz de ésta, las siguientes: insuficiencia total o parcial en la producción de leche; consejo médico e influencia de las prácticas institucionales; problemas de salud de la madre o del hijo; desconfianza y desconocimiento del valor nutritivo de la leche materna; rechazo por parte del lactante; y, por último, causas laborales.6

Para entender la influencia que ejerce el modelo médico sobre el abandono de la lactancia materna, algunos autores6,7 proponen cuatro niveles de análisis que son: a) económico-político, b) institucional, c) conocimiento y práctica médica, d) ideológico. Sin embargo, en este estudio se consideró que a éstos debería añadirse el nivel analítico, constituido por la experiencia de las mujeres desde una perspectiva de género, lo que se considera indispensable para tener una visión más completa de la conducta de amamantamiento.

Material y Métodos

Este trabajo se ubica en los siguientes niveles de investigación: en relación al momento en que se realizó el trabajo de campo, fue transversal. El análisis fue descriptivo, utilizándose las variables de conducta de lactancia, causas de abandono, situación laboral materna y percepción de las mujeres sobre el amamantamiento; y comparativo, ya que se tenía información de dos poblaciones de madres. De acuerdo con la participación de los investigadores, fue observacional y, finalmente, retrospectiva, ya que ciertas variables e indicadores se remitieron a sucesos pasados.

El estudio se realizó en dos zonas rurales de la República: una en el Estado de México, en la comunidad de Malinalco, y la otra en Oaxaca, en la Sierra de Juárez. En estos lugares se levantó un censo que sirvió para detectar a las madres que tenían dos o más hijos, de los cuales uno fuera menor de tres años.

Se aplicó un cuestionario con preguntas precodificadas que incluyeron las siguientes variables: a) composición de la familia por edad y sexo, b) situación laboral de las mujeres infra y extradoméstica, c) datos reproductivos de la madre, d) conducta de lactancia materna, e)  causas de abandono de la lactancia de su último hijo, y f) percepción de las madres sobre el amamantamiento.

Resultados

CARACTERÍSTICAS SOCIODEMOGRÁFICAS

La muestra en Malinalco comprendió a 33 mujeres-madres y en Oaxaca, a 31. El total de miembros de las 33 familias de la primera comunidad fue de 191 (5.7 miembros por familia) de los cuales 49.1 por ciento eran del sexo femenino. En la Sierra de Juárez, el total de los integrantes de las familias fue de 193 (6.2 miembros), correspondiendo al sexo femenino el 56.9 por ciento. La principal diferencia entre una y otra zona se observó en el grupo de edad femenino de entre 5 y 9 años, ya que mientras en Malinalco fue de 7.3 por ciento, en Oaxaca correspondió al 15 por ciento.

En lo que se refiere al tipo de familias, el 84 por ciento en Malinalco y el 96 por ciento en la Sierra de Juárez era nuclear.

En cuanto a la escolaridad de las madres, se detectó que en el rubro de analfabetas no existen diferencias en ambas zonas (9%); sin embargo, sí se encontraron del tercero al sexto grado, y de nueve y más años de escolaridad. Aun cuando las mujeres-madres de la Sierra de Juárez presentaron un mayor porcentaje en el rubro de cinco y seis años, en Malinalco, cuatro madres concluyeron el ciclo escolar secundario.

En lo que respecta a la edad de las madres, debido al criterio de inclusión, las más altas frecuencias se dieron en el grupo de 25-29 años de edad, correspondiendo al de Malinalco un 36.4 por ciento y al de Oaxaca el 32.3 por ciento; le sigue el de las mujeres que están entre los 30 y los 34 años, lo que significa que predomina una población femenina con un ciclo vital joven.

CARACTERÍSTICAS REPRODUCTIVAS

En ambas zonas sólo se detectó una madre en el grupo de 15 a 19 años y otra en el de 40 a 44 años. Al preguntárseles sobre el número de hijos vivos al nacer, se encontró que la mayor frecuencia fue de tres hijos en Malinalco y en la Sierra cinco. En promedio, cada mujer en Malinalco tuvo 3.4 hijos a diferencia de las de la Sierra de Juárez, donde fue de 4.6.

La información señala mayor número de hijos muertos en Oaxaca (13 niños) que en Malinalco (8 niños). En la relación entre la edad de las madres con el número de hijos vivos, se observa que conforme las mujeres pasan de un ciclo vital a otro, el número de hijos aumenta sobre todo para las mujeres de Oaxaca. Aun cuando no se encontraron diferencias entre ambos grupos, resultaron interesantes dos situaciones: primero , una madre adolescente en la Sierra que notifica tres hijos y, segundo, en el grupo de 30 a 39 anos se registraron seis madres con más de seis hijos. En Malinalco únicamente se encontraron dos mujeres mayores de 35 años con seis hijos.

OPINIÓN DE LAS MUJERES SOBRE LA LACTANCIA

Esta parte de la investigación tuvo como propósito profundizar en los cambios que ha sufrido la práctica de la lactancia a través de la historia de amamantamiento de las mujeres de ambas zonas. El objetivo fue conocer sus puntos de coincidencia y de diferencia.

A las madres se les interrogó sobre cómo fueron alimentadas durante los primeros meses de su vida; en Malinalco se encontró que el 82 por ciento de la muestra recibió leche materna (el resto manifestó "no saber"), y en Oaxaca, el porcentaje ascendió a 96.8 por ciento. Al preguntarles su opinión acerca de qué tipo de práctica es mejor, en Malinalco, casi la totalidad de las mujeres opinó que la leche materna es el mejor alimento, en tanto que en Oaxaca las entrevistadas lo mencionaron en un 51 por ciento. En un segundo lugar, el 45 por ciento de este grupo señaló la alimentación mixta: leche materna y fórmula láctea. Al preguntarles sobre la opinión de sus madres en relación con el mismo tema, la situación no fue muy diferente a lo expresado por las propias entrevistadas, ya que en la comunidad de Malinalco, de 28 mujeres cuyas madres aún viven, el 93 por ciento consideraba que la leche materna es mejor, en tanto que en Oaxaca únicamente 42 por ciento opinó lo mismo. El 11.5 del grupo de estudio en Oaxaca, consideró que la alimentación mixta es mejor.

En lo que se refiere a la opinión de las suegras, el mayor porcentaje correspondió a las de Malinalco, quienes manifestaron que la alimentación al pecho es mejor. Más de la mitad de las mujeres entrevistadas en la Sierra Juárez, desconocía la opinión de sus suegras al respecto.

PRÁCTICA DE LACTANCIA CON EL ÚLTIMO HIJO, CUIDADO DEL NIÑO Y TRABAJO FEMENINO

A fin de conocer con detalle cómo alimentaron a sus hijos más pequeños las mujeres de las comunidades investigadas y cuál era su situacion laboral cuando se desarrolló la lactancia, se aplicó un cuestionario con una visión más global acerca del fenómeno objeto de estudio. Lo primero que se investigó fue cómo habían alimentado a su hijo durante el primer mes de vida; se observó que el 54.5 por ciento de las madres de Malinalco dio exclusivamente leche materna (18 casos), siguiéndole aquellas que además del pecho le proporcionaron té con azúcar. En lo que respecta a las madres de la Sierra de Oaxaca, el 61 por ciento incluyó, antes del mes, atoles con o sin leche y fórmulas lácteas, así como el calostro.

Se detectó en estas dos zonas que la madre fue quien determinó en qué momento introducir otros alimentos y cómo alimentarlo durante los primeros días; no obstante, en Malinalco el personal de salud, en especial el médico, también se constituyó en el segundo responsable. Resulta interesante comprobar cómo todavía en el caso de las madres de la Sierra Juárez, las parteras, las madres y las suegras, todas en su rol de cuidar a los niños, influyen en la toma de decisiones de las mujeres. La ausencia de una recomendación masculina, en este caso del esposo, es evidente tanto en Malinalco como en la Sierra de Oaxaca.

Con el propósito de conocer si las madres de ambas comunidades tenían la costumbre de darles leche materna a los niños, se les preguntó cuánto tiempo transcurrió entre el parto y la primera tetada. La mayoría de las respuestas de las madres de Malinalco indicó que dejaron transcurrir más de 24 horas para darle el pecho al .niño (54.5%), a diferencia de las de la Sierra, que acostumbran "pegarse al niño" antes (26%). Así casi el 65 por ciento de las señoras oaxaqueñas no dejan pasar más de 12 horas, lo cual se considera como una excelente práctica, ya que desde el punto de vista nutricional, estimula la producción de leche.

En lo que se refiere a la duración de la lactancia, casi la mitad de las mujeres en Malinalco (16 casos) y más de las tres cuartas partes en Oaxaca (24 casos), todavía estaban amamantando. Las que ya habían abandonado esta práctica, dieron respuestas que variaron de entre menos de un mes hasta 12 meses. Se detectaron cuatro madres en Malinalco y una en la Sierra que nunca dieron leche materna; dos de las primeras indicaron "sentir culpa" por no haber amamantado a sus hijos. Por último, en ambas zonas, las que amamantaron o continuaban haciéndolo, informaron no haber tenido problemas.

En nuestra cultura patriarcal la alimentación al pecho se considera como algo "natural" o "dado" y, por ende, algo agradable8 y no cuestionable, sin embargo, sí se preguntó a las madres si les agradaba la práctica o no.

En Malinalco el 81.8 por ciento de las mujeres respondió afirmativamente y el 96.8 por ciento en Oaxaca, únicamente dos mujeres respondieron en forma negativa en la primera comunidad. A las mujeres que indicaron que "sí les gustaba amamantar", se les preguntó "el motivo": únicamente contestaron "porque sí, es algo natural"; las dos que no lo hicieron, argumentaron que "les causaba molestias y que les disgustaba tener al niño pegado". Las respuestas de las entrevistadas, no permitieron profundizar más sobre este punto; sin embargo, es necesario indicar que la pregunta les causó sorpresa, razón por la que se repitió en más de una ocasión.

Con respecto a las madres trabajadores, sólo se describe la información proporcionada por nueve mujeres de Malinalco y 21 de la Sierra de Juárez. Se sabe que en este tipo de sociedades rurales, la mujer trabaja tanto o más que sus compañeros, ya que su actividad laboral, forma un continum entre el ámbito exterior y su casa.9 Las tareas realizadas en su hogar requieren de más tiempo del que necesita para cualquier ocupación fuera del mismo, sin embargo, el objetivo de las preguntas que a continuación se analizan, fue conocer si contaban con prestaciones legales, y el tipo de arreglos intra y extradomésticos que las mujeres tenían que realizar para cumplir con dos de sus funciones genéricas más importantes: la maternidad y la laboral.

En lo que respecta a las actividades de estas mujeres, sólo una en Malinalco indicó ser empleada doméstica (11%) y el resto manifestó dedicarse a la venta de tortillas o fruta en el mercado de la población (89%). En Oaxaca, la situación fue distinta ya que únicamente una madre señaló que era empleada en una tienda; el resto ayudaba a su compañeró en la agricultura; en estos casos el trabajo es visto como una actividad secundaria.

De las madres que trabajaban fuera del hogar, dos en Malinalco y una en Oaxaca recibían un salario fijo; sin embargo, ninguna de las tres tenía las prestaciones por embarazo, maternidad y lactancia, que otorgan legalmente el Instituto Mexicano del Seguro Social o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

Lo anterior cobra relevancia cuando se analiza el tiempo transcurrido entre el momento en que la madre dejó de trabajar y el parto; así se observa que sólo dos (22%) de las nueve madres en Malinalco, abandonaron su trabajo 30 días antes del parto, y que el 90.4 por ciento de las madres de Oaxaca, todavía desarrollaron actividades agrícolas el mismo día del parto. Dada su situación laboral –sin prestaciones–, ninguna de las mujeres recibió ayuda económica ni dotación de leche durante el post-parto, viéndose en la necesidad de regresar a su empleo durante el primer mes.

Debido a que estas mujeres permanecieron poco tiempo con sus hijos recién nacidos, se investigó el número de días que laboraban por semana y cuáles eran los arreglos necesarios para poder salir a trabajar. Los resultados demostraron que de las nueve madres de Malinalco, seis (66.7%) trabajaban entre dos y tres días y las demás seis y siete días; de las 21 mujeres de Oaxaca, la mayor frecuencia (62%) estaba empleada toda la semana. En Malinalco sólo una madre manifestó que "siempre" se llevaba al niño y en la Sierra de Juárez, ocho de las 30 mujeres manifiestaron que "cargaban" con su hijo constantemente; el resto de las mujeres de Malinalco y el 56 por ciento de los de Oaxaca contestaron que "nunca lo llevaban". Sólo el 16.7 por ciento de las mujeres oaxaqueñas comentó que "a veces" lleva a su hijo al trabajo. Esto significa que el trabajo es una actividad secundaria en sus vidas, que se apoya en "estrategias de acomodo" de acuerdo a las funciones de las madres.10 En esta situación cabría la pregunta: ¿quién cuida a los niños mientras las madres salen a trabajar?

En Malinalco, se encontró que la mejor alternativa para las madres que nunca llevan a su hijo al trabajo es la abuela materna de los niños, después las hermanas de la madre y finalmente la suegra. En lo que se refiere a las madres de la Sierra, se detectaron más opciones, ya que aun cuando las mismas madres cuidan a sus hijos, aquéllas que "a veces" los llevan a su trabajo o que "nunca" lo hacen, cuentan con familiares femeninos que realicen esta tarea, además de los hijos. La ausencia de los padres es notoria en el desempeño de esta actividad aunque, por otro lado, el tiempo que la madre trabaja corresponde al mismo horario en que los jefes de familia también se encuentran fuera del hogar.

Discusión

En lo que se refiere a las características de las madres, la edad fue similar en ambos grupos; no así la escolaridad, ya que en Malinalco las mujeres tenían más años de estudio. Esta situación no sorprendió debido a que la comunidad se encuentra en el Estado de México, es mestiza y se ubica cerca de la capital del estado y de la Ciudad de México, lo que permite que sea más accesible que la Sierra de Juárez en el estado de Oaxaca. Asimismo, el hecho de que las madres de la sierra tuvieran más hijos y señalaran también un mayor número de hijos muertos que en Malinalco, no debe considerarse raro, dadas las características del lugar, de inaccesibilidad y falta de servicios médicos y públicos. Estas mujeres, en caso de enfermedad, necesitan desplazarse durante dos horas por un camino de terracería a la comunidad de Ixtlán, donde se localiza un Centro de Salud "B", o si no, dirigirse hasta el Valle de Oaxaca que se encuentra a cuatro horas.

Los datos derivados de la conceptualización del amamantamiento resultan interesantes, ya que muestran, aunque de una manera subjetiva, lo expresado durante la entrevista; qué práctica es considerada "mejor" por los miembros femeninos más cercanos de la familia, sobre todo la opinión de la generación anterior. En Malinalco, la mejor alternativa para las mujeres entrevistadas y para sus madres y sus suegras es la leche materna, situación diferente a la manifestada en Oaxaca, donde el 45 por ciento de las mujeres mencionó que la alimentación mixta es la mejor durante los primeros meses de vida de los niños. Con respecto a esta respuesta, no se encontró una explicación adecuada del por qué las madres oaxaqueñas consideran por igual la leche materna y las fórmulas lácteas; quizá un estudio longitudinal permitiría ahondar más sobre la causalidad y los factores condicionantes. Lo mismo ocurre en el caso de la ablactación, ya que mientras en Malinalcolos niños reciben leche materna y tés con azúcar, en Oaxaca un porcentaje elevado de madres proporciona atoles con o sin leche, o solamente leche.

Al considerar la opinión de las madres acerca de la lactancia el resultado es que sí les gusta amamantar porque es un hecho natural y "es bueno para el niño"; sin embargo, tal pareciera que es una obligación. En ambas zonas, los aspectos relativos a la alimentación y al cuidado de los niños, aun en el caso de las madres que tienen que salir de su casa para ir a trabajar, es una situación relacionada exclusivamente con las mujeres, ya sea las propias madres, abuelas y tías de los niños, pero nunca de los hombres. En ningún momento existió algún cuestionamiento sobre la alimentación al pecho, con excepción de las dos madres en Malinalco que mencionaron que les disgustaba "tener al niño pegado al pecho"; las demás perciben esta práctica como un "deber ser".

En relación al trabajo extradoméstico de la madre, se aprecia que es un continum entre su ámbito exterior y el de su casa y que el estar embarazada y parir, sobre todo en aquellas madres de la Sierra de Oaxaca, no implica, necesariamente, guardar reposo y permanecer con el recién nacido, sino continuar con las mismas tareas previas al parto. El trabajo de estas mujeres se basa en las estrategias de acomodo de sus funciones de madre, mismas que van desde llevar al niño al lugar de trabajo, hasta recurrir a los parientes femeninos más cercanos; esto es más común en el caso de las mujeres oaxaqueñas.

En cuanto a los problemas teórico-metodológicos del estudio, hubo tres aspectos relevantes.

En primer término se buscó que la investigación sirviera para complementar los estudios sobre salud y lactancia que se realizan por parte del INNSZ tanto en Malinalco como en la Sierra de Juárez, pero con un enfoque de género.

En segundo lugar, se desea resaltar que, desde una perspectiva metodológica, los estudios transversales no permiten más que una primera aproximación a un problema específico, por lo que el objetivo general se cumplió, ya que la información generada permitió una visión global sobre cómo perciben el amamantamiento y ciertos aspectos del trabajo materno, un grupo de mujeres dentro de su propio contexto sociocultural. Las historias de vida de las mujeres proporcionan un mayor acercamiento al problema y, por consiguiente, una mejor explicación socio-antropológica sobre los ejes seleccionados para esta investigación.

El tercer punto es la relevancia que tiene la contextualización social de las mujeres en los estudios de corte empírico, como el presente. Con los resultados obtenidos no se pretendió hacer generalizaciones más bien se buscó enmarcar a las mujeres-madres en su propio ámbito rural, con el objeto de que la información fuera referida exclusivamente a ellas. La investigación no resultó fácil, ya que la bibliografía revisada relativa a los temas de trabajo, percepción y cuidado de los hijos, corresponde a otros grupos sociales y a otras disciplinas, no a un contexto de mujeres rurales ni con una visión de salud pública.

En un principio nos enfrentamos con el hecho de que el amamantamiento, desde el punto de vista biológico, es analizado a partir de un modelo médico hegemónico, sin ningun interés particular en el género. Por otro lado, desde la perspectiva de las ciencias sociales que estudian este fenómeno desde un enfoque feminista, los análisis se centran más en la práctica de la lactancia, como parte de las funciones de procreación de las mujeres, ya sea a través del psicoanálisis, o como la situación reproductiva femenina que responsabiliza exclusivamente a las mujeres del cuidado de los hijos en la cultura patriarcal.11

El haber analizado la percepción de la lactancia en mujeres-madres rurales, representó todo un reto, ante la imposibilidad de utilizar de igual manera lo que mujeres urbanas y de cierto grupo socioeconómico sostienen sobre el amamantamiento y la maternidad, y las prácticas, opiniones y actitudes de las mujeres de sectores con mayores problemas socioeconómicos.

Aquí cabe señalar la escasez bibliográfica derivada de investigaciones empíricas bajo el tema de salud, nutrición y mujer. Existen instituciones del sector público y organismos no gubernamentales de mujeres que llevan a cabo acciones en el área reproductiva; sin embargo en el campo de la nutrición en salud pública, no existen estudios con una visión de género que permitan comparar e interpretar resultados.

¿Qué podemos concluir en relación con la percepción sobre el amamantamiento, la maternidad y el trabajo de las mujeres entrevistadas? ¿Existen diferencias entre los grupos de mujeres estudiados, o bien la condición genérica está por encima de los grupos sociales? ¿La categoría de percepción, operacionalizada a través de las preguntas incluidas en el cuestionario, tuvo o tiene el mismo significado entre las madres estudiadas y el personal que realizó la entrevista? ¿Existe o no en las mujeres de las poblaciones estudiadas una conciencia de subordinación de género? Las respuestas no son fáciles, por lo que un buen ejercicio sería plantear éstas y otras preguntas sobre el tema y tratar de responderlas mediante nuevas investigaciones, donde el punto de vista genérico y la metodología de historias de vida, estén presentes en el área de la nutrición y la salud pública.

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