Salud Pública de México

SELECCIÓN DE LA CARRERA Y PERSPECTIVAS DE DESARROLLO PROFESIONAL EN ESTUDIANTES DE MEDICINA

SELECCIÓN DE LA CARRERA Y PERSPECTIVAS DE DESARROLLO PROFESIONAL EN ESTUDIANTES DE MEDICINA

AUTORES


GERMAN E. FAJARDO-DOLCI. M.C.,(1) JOSE LAGUNA-GARCIA, M.C., M.S.P.,(2) M 4. EUGENIA PONCE DE LEÓN CASTAÑEDA, M.C.,(3) HÉCTOR GUTIERREZ, M.C., M.S.P.,(4)

(1) Residente. Hospital General de México. Secretaría de Salud.
(2) Profesor Emérito. Facultad de Medicina, Universidad Nacional Autónoma de México (L SAM)
(3) Secretaría de Servicios Escolares. Facultad de Medicina. UXAM.
(4) Jefe de la Unidad de Evaluación Educativa. Facultad de Medicina. UNAM.

RESUMEN

En este trabajo se investigó la motivación para cursar la carrera de medicina y sus perspectivas de desarrollo profesional al término de la misma, en 1 044 alumnos del tercer, cuarto y quinto año de la carrera, en cuatro escuelas de medicina del área metropolitana de la Ciudad de México, o bien que realizaban su internado o su servicio social. En más del 90% la decisión fue personal; 60% estudiaron medicina por satisfacción persona1,y 50% tienen por lo menos un familiar en el campo de la salud. Por otra parte, 90% desean realizar alguna especialidad y a este mismo porcentaje le interesa trabajar en alguna institución del Sector Salud; 60% consideran que encontrarán trabajo al terminar supreparación académica.

ABSTRACT

This paper is based on a survey on 1 044 medical students during the 3th, 4th and, 5th year of the career, intership and social service in four different medical schools in México City's metropolitan area. Their motivations for studying medicine and their perspectives for professional development are analyzed. More than 90% decided on their own to study medicine, about 60% decided to study medicine for personal satisfaction, 50% have relatives in thefield, 90% wish to become specialists and the sume percentage would like to work in a public institution. About 60% of the students believe they will find a job immediately after finishing their training.

Introducción

EN LA DECISIÓN de estudiar la licenciatura en medicina intervienen múltiples variables, por lo que se ha considerado pertinente identificar los factores más relevantes que determinan tanto dicha elección como la de cursar alguna especialidad, así como las perspectivas para el ejercicio profesional.

Se han realizado diversos estudios con respecto a la elección de una carrera y Zuckerman1 sugiere que ésta depende de la relación entre tres factores: las características sociodemográficas, las de personalidad, y las institucionales o estructurales. Por su parte, Femández Alonso2 y López Monteverde3 exploran las características sociales, vocacionales y estructurales.

Jarrillo Soto4 conceptualiza un modelo y el comportamiento en tomo a una profesión, ubicando tres determinantes principales: los procesos educativos, los elementos de socialización cultural y una dimensión familiar. Además, considera que la elección de especialidad se basa en el contacto del alumno con diversos especia- listas y en el nivel de atención de la institución donde lleva a cabo sus practicas.

Frenk5,6 señala que el origen social y, por ende, la selección de la escuela y el sitio de realización del internado, forman parte de la teoría de la movilidad social y son factores que influyen de manera importante en esta decisión; así, señala -al igual que Paiva-7 que la elección de la especialidad se basa en el trato directo con el paciente, en la realización de diversos procedimientos, en el trabajo desempeñado en horas hábiles y en el prestigio de la especialidad.

Gruppen8 considera que el sexo es un factor determinante, ya que en los Estados Unidos de América las mujeres eligen con mayor frecuencia especialidades como pediatría y gineco-obstetricia y los varones tienen más interés en las áreas quirúrgicas.

El objetivo del presente estudio fue identificar los factores que influyeron en la elección de la carrera de medicina, las preferencias por determinadas especialidades y las expectativas para el ejercicio profesional, entre 1 044 estudiantes que cursaban el tercer, cuarto y quinto año de la carrera, en cuatro escuelas de medicina del área metropolitana de la Ciudad de México, o bien que realizaban su intemado o su servicios.

Material y Métodos

Se aplicó un cuestionario de 5 1 preguntas (50 cerradas y una abierta de comentario final), a 1 044 estudiantes que cursaban entre el tercer año de la carrera de medicina y el servicio social. El cuestionario se dividió en seis partes:

I. Datos de identificación.

II. Antecedentes del nivel escolar y laboral de los padres y si tiene algún fandiar relacionado con el área de la salud.

III. Sistema escolar previo y, en su caso, institución y nivel de atención donde cursó el intemado y servicio social.

IV. Causas que motivaron la elección de la carrera, si se ha arrepentido de la misma, y qué nivel de atención a la salud es el que ofrece mayor aprendizaje.

V. Interés por realizar una especialidad clínica o maestría; motivación e institución en la que desea realizarlo.

VI. Noción acerca del sueldo que se paga a los médicos en una institución pública de salud y si éste es adecuado; deseo de trabajar en una institución pública y/o privada; posibilidades de aumentar el nivel socioeconómico a través del ejercicio de la medicina y si desea realizar alguna otra actividad como la docencia o la investigación.

El cuestionario fue contestado en forma anónima, siempre dirigido por un encuestador que entregó y recogió las encuestas, con un tiempo máximo de una hora para responderlo. La selección de los grupos participantes se realizó en coordinación con las autoridades escolares, a través de muestreo estratificado.

En los casos de alumnos de tercero, cuarto y quinto año, se aprovechó alguna actividad tal como una clase o la realización de exámenes parciales. Para los alumnos de internado o servicio social, la encuesta se realizó durante el proceso de inscripción al ciclo escolar.

El número de estudiantes por escuela que participaron en el estudio fue del 25 al 50% por cada ciclo escolar. Las escuelas o facultades se seleccionaron tomando en cuenta aquéllas que, de acuerdo con sus características, presentaban diferencias con respecto al plan de estudios, la ubicación, la organización y la población estudiantil (clase social, número de alumnos por generación).

Se eligieron escuelas públicas (A y B) pertenecientes a la misma universidad con más de 4 000 alumnos, pero con ubicación física y aspectos curriculares distintos. Por otra parte, se tomaron en cuenta una escuela privada (C)con menos de 25 años de fundada y que cuenta con menos de 500 alumnos inscritos y otra escuela pública (D), autónoma, de reciente creación, con una población estudiantil de 500 a 1 000 alumnos y que no incluía el doctorado en su plan de estudios.

Resultados

Las características de los alumnos en relación a edad, sexo, estado civil y distribución de alumnos por año, se presentan en el cuadro I.



Con respecto a la ocupación del padre, 28% eran profesionistas, 2 1% empleados y 18% se dedicaban al comercio; del total, 33% tenían la primaria terminada como estudio único, contrastando las escuelas A y C con 54% y 4%, respectivamente.

La mitad de los alumnos contaba con familiares en el campo de la salud, de los cuales 83% eran médicos (cuadro II).De las personas que realizaban o ya habían realizado el internado, 36% lo hicieron en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); 34% en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y 30% en los hospitales de la Secretaría de Salud. Cabe destacar que e1 32% de los alumnos de la escuela C lo realizaron en alguna institución privada Los dos principales motivos por los cuales los alumnos optaron por esta carrera fueron: por gusto y satisfacción personal (58%), y por resolver problemas de salud y ayudar a la gente (35%).


La decisión de estudiar medicina surgió, en93% de los casos, por iniciativa personal y, exclusivamente en la escuela D, 8% mencionaron la influencia de los amigos. Esta decisión la tomaron 47% después de los 16años; 27% desde la infancia y 26% entre los 14 y 16 años.

Una cuarta parte de los alumnos manifestó que a lo largo de sus estudios se ha arrepentido de su opción, debido principalmente a la decepción ante tanto sacrifi- cio y al futuro incierto que ofrece la profesión; este último aspecto llegó a ser considerado hasta por 50% de los alumnos de la escuela C. De los estudiantes que manifestaron haberse arrepentido en algún momento, sólo 21 % expresaron su interés en cursar otra carrera, en caso de abandonar la medicina.

En cuanto a las preferencias para su formación profesional, la mayoría de los alumnos considera que el mejor sitio es un hospital general, tanto en consulta externa como en hospitalización y, en segundo término, la comunidad. Sin embargo, en la escuela C sólo 5% se refirieron a la comunidad como el sitio adecuado, dándole en cambio un lugar primordial al área de hospitalización de un hospital de especialidades.

El área clínica despertó el interés del 52% y la clínica quirúrgica de 36%; sólo 9% de la escuela C tomaron en consideración al área social. Para 54% del total de los encuestados el interés radica en las acciones de prevención y para 43% en las de curación. Sin embargo, 58% de la escuela C consideran más importantes las acciones curativas, en contraste con la escuela D en donde 73% dan prioridad a las preventivas.

De los estudiantes, 90% proyectaban realizar el examen nacional de residencia. y menos del 2% pretendían ejercer como médicos generales. Un alto porcentaje desea
cursar las especialidades  de gineco-obstetricia, cirugía general y medicina interna, en oposición a menos del 1% interesado en realizar la residencia en medicina familiar (cuadro III).




Para 80% de los encuestados el motivo para cursar una especialización es concluir la formación iniciada en elpregrado, así como ampliar sus conocimientos, y para el 3% son importantes las perspectivas económicas que  ofrece la especialidad. Del total, 45% desean realizar sus estudios de posgrado en el IMSS; sin embargo, sólo en la escuela C esta opción fue superada por los institutos nacionales de salud, en consideración a su alto nivel académico.


De los encuestados, 86% manifestaron su interés en ejercer en una institución pública y 87% no consideran conveniente la práctica exclusiva de la medicina privada, pues en su opinión limita las posibilidades de desarrollo académico. Por otra parte, 85% estarían dispuestos a desempeñar otra actividad relacionada, como la docencia e investigación (cuadro IV). La percepción de la posibilidad de obtener trabajo en la institución seleccionada varía entre el 40 y 50% entre las escuelas.


Del total, 94% consideran que el médico está mal remunerado, aunque sólo 54% saben cuál es el salario real de un médico en el Sector Salud. Por otra parte, 50% consideran poder vivir exclusivamente de la práctica médica y 7 1 % piensan que pueden elevar su nivel socioeconómico con el ejercicio de la medicina.

Discusión

De los resultados destaca que, en los últimos años, el ingreso de alumnos del sexo femenino a las escuelas de medicina se ha equiparado con el de los de sexo masculino. Entre las escuelas estudiadas se encontraron grandes diferencias en relación a la escolaridad y ocupación del padre, debidas a desigualdades en el origen social.

Al parecer el hecho de que la mitad de la población cuente con familiares en el campo de la salud, ya sea personal médico o paramédico, no influye en la decisión de estudiar medicina. Cabe destacar que el resultado es diferente al esperado, pues se pensaba que el factor familiar era importante en la decisión.

La opinión de los alumnos de que el sitio idóneo para su formación son los hospitales generales en sus servicios de consulta externa y hospitalización, coincide con los resultados relativos a su interés primario en las áreas clínica y quirúrgica. Además, estos datos concuerdan con el hecho de que los hospitales generales son más solicitados por los alumnos, así como el tipo de actividades desarrolladas en ellos, primordialmente curativas, en oposición al poco interés manifestado hacia la comunidad y al área social. Esta similitud entre las tendencias profesionales de los alumnos de las diferentes escuelas pone de manifiesto que, contrariamente a lo esperado, el plan de estudios y su enfoque no son un factor determinante en las futuras decisiones del alumno.

Por otra parte, las expectativas de especialización son muy semejantes en todas las escuelas participantes, sin haberse encontrado ninguna relación con la edad, el sexo o el estado civil. En un alto porcentaje de aquéllos que desean estudiar posteriormente una especialidad, la elección no es aún definitiva, debido probablemente al grado escolar que se encuentran cursando en la actualidad. Al respecto, Babbott9 encontró una influencia substancial de la experiencia del alumno en el transcurso de la carrera para modificar su decisión con respecto a la especialidad. No obstante, Carlinelo indica que la elección  de una especialidad es la misma hasta en un 70% desde que el estudiante ingresa a la carrera hasta que toma la decisión definitiva, lo cual no se apreció en el presente estudio.

Las preferencias de los estudiantes en relación a las especialidades se han modificado debido al mayor ingreso de mujeres a la carrera, teniendo ciertas especialidades un interés mayor o menor de acuerdo al sexo. Empero, las preferencias generales se siguen basando en las ranas troncales de la medicina. Cabe destacar aquí el escaso interés de los alumnos por la residencia de medicina familiar, a pesar de las modificaciones hechas en los planes de estudio de las distintas escuelas.

A principios de los años ochenta, Gutiérrez11 señaló que en México se apreciaba mayor interés de los estudiantes con respecto a los factores preventivos y sociales del ejercicio de la medicina. No obstante, si bien es cierto que el alumno reconoce la importancia de los aspectos preventivos y de rehabilitación, no está dispuesto adedicar su vida profesional a los mismos, optando más bien por los curativos.

Es evidenle que los alumnos no consideran suficiente la formación del pregrado y que la especialización es importante para terminar su formación. Al contrario de lo observado por Tardiff,12 en México la elección de la especialidad se basa en los aspectos académicos y no en el tipo de vida que tienen los especialistas, ni en cuestiones económicas.

Los estudiantes no desean ejercer exclusivamente la medicina privada y es probable que esto se deba a la importancia que le otorgan a las labores de investigación y docencia que se realizan en los hospitales públicos, poniendo de manifiesto su interés por desempeñar alguna otra actividad relacionada con la medicina.

La preferencia hacia determinada institución para  realizar los estudios de posgrado se debe a la experiencia que han tenido los estudiantes en el transcurso de la carrera.

Cabe destacar que sólo la mitad de los médicos de pregrado conoce el salario promedio mensual que se percibe en una institución pública; sin  embargo, y a pesar de este desconocimiento, 94% consideran que la remuneración inadecuada. Por otra parte, 86% desean ejercer en el sector público, aunque la mitad no esté segura de lograrlo.

Si bien la mitad de los estudiantes consideraba no poder vivir exclusivamente del ejercicio de la medicina, resultado congruente con el 88% que desea realizar alguna actividad adicional relacionada, resulta paradójico que siete de cada diez estudiantes tengan la esperanza de elevar su nivel socioeconómico a través de la
medicina.

Bibliografía

1. Zuckennan H. Stnictural factors as determinants of career pattems in medicine. J Med Educ 1978;53:453-463.
2. Femández Alonso M. Perfil del alumno de primer ingreso a la facultad de medicina de la UNAM. Rev Fac Med 1986;29: 17-29.
3. López Monteverde G, López Rico A. Actitudes, opiniones y tendencias de los médicos internos de pregrado en un hospital general de segundo nivel. Salud Publica Mex 1982;24: 13-24.
4. Jarillo-Soto E, Arroyave MG, Chapela MC. Algunas deterniinantes en la conformación de los patrones profesionales en estudiantes de medicina. Salud Publica Mex 1992;34:455-466.
5. Frenk J. Efectos del origen social y de la socialización profesional sobre preferencias vocacionalesde los internos de medicina de México. Educ Med Salud 1985; 19:426-451.
6. Frenk J, Bashhur R. Career preferences and perceptions of the medical labor market among Mexican intems. Soc Med 1983; 17:693-704.
7. Paiva R. The effect of clinical expenences in medical school on specialty choice decision. J Med Educ 1982;57:666-674.
8. Gruppen L, Brown D. Longitudinal change in specialty preferences: Sex differences. ResMed Educ 20th An Conf 1981:lW-105.
9. Babbot D, Baldwin D, Jolly H, Williams D. The stability of early specialty preferences among US inedical school graduates in 1983. JAMA 1988;259: 1970- 1975.
10. Carline J, Greer T. Comparing physicianss specialty interest upon entering medical school with their eventual practice specialties. Acad Med 199 1 :66:44-46.
11. Gutiérrez J, Rarilar R. Cambios en las aspiraciones profesionales y en las actitudes de los estudiantes de medicina hacia aspectos preventivos y sociales de la enseñanza y del ejercicio médico. Educ Med Salud 1985; 19:386-403.
12. Tardiff K, Cella D, Seiferth C, Peny S. Selection and change of specialties by medical school graduates. J Med Educ l986;6 1 :790-795.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.




Salud Pública de México es una publicación periódica electrónica, bimestral, publicada por el Instituto Nacional de Salud Pública (con domicilio en Avenida Universidad núm. 655, col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100, teléfono 329-3000, página web, www.insp.mx), con ISSN: 1606-7916 y Reserva de Derechos al Uso Exclusivo con número: 04-2012-071614550600-203, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Editor responsable: Carlos Oropeza Abúndez. Responsable de la versión electrónica: Subdirección de Comunicación Científica y Publicaciones, Avenida Universidad núm. 655, planta baja, col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100, teléfono 329 3000. Fecha de última modificación: 11 de abril de 2019. D.R. © por el sitio: Instituto Nacional de Salud Pública.

Gestionando el conocimiento