Salud Pública de México

LOS NIÑOS QUE TRABAJAN EN LAS CALLES DE TIJUANA. PERFIL EPIDEMIOLOGICO Y PREVALENCIA DE EXPERIMENTACION CON TABACO

LOS NIÑOS QUE TRABAJAN EN LAS CALLES DE TIJUANA. PERFIL EPIDEMIOLOGICO Y PREVALENCIA DE EXPERIMENTACION CON TABACO

AUTORES


RAFAEL LANIADO-LABORIN, M.S.P.(1,2) CARMEN MORENO, M.P.H., R.D.(2) RIGOBERTO VARGAS, M.P.H.(2) KAMALA DEOSARANSINGH, M.P.H.(2) SUSAN I. WOODRUFF, M.A.(2) JAMES F. SALLIS, PH.D. (2)

(1) Facultad de Medicina-Tijuana. Universidad Autónoma de Baja California, México.
(2) Center for Behavioral and Community Health Studies. San Diego State University, E.U.A.

RESUMEN

Objetivo: desarrollar un perfil epidemiológico de los niños que laboran en las calles de Tijuana, y determinar la prevalencia de tabaquismo y de los factores de riesgo asociados a la experimentación con cigarrillos en este grupo. Tipo de estudio: corte seccional. Material y métodos: se incluyó a niños que laboran en las calles de Tijuana, cuya edad oscilara entre los 8 y los 15 años. Se investigaron aspectos demográficos y socioeconómicos, así como la prevalencia de tabaquismo y de los factores de riesgo para la experimentación con tabaco. Resultados: se incluyeron 110 niños cuya media de edad fue 11.43 años; de éstos 91.7% viven con ambos o con alguno de sus padres; 60% asisten a la escuela actualmente, y 30% más asistieron a la escuela alguna vez. Sólo 6.4% de los encuestados notificaron ser el sostén económico de la familia. De estos niños, 51.8% informan ingresos diarios de N$ 30 o menos. De los sujetos, sólo 9.1% refieren haber experimentado con tabaco alguna vez; 31% indicaron que un adulto de la familia les ha pedido alguna vez encenderle un cigarrillo; esta conducta es significativamente más común por parte del padre que de la madre (21.8 vs 4.5%; p < 0.001). Conclusiones: la mayoría de los niños que trabajan en las calles de Tijuana vive y mantiene nexos con su familia y la calle no representa un hogar. Un gran porcentaje asiste a la escuela y trabaja en las calles principalmente para complementar el ingreso familiar. Su experimentación con tabaco no es mayor que la de otros niños de la misma edad.

Palabras clave: niño; trabajo de menores; tabaquismo; México

ABSTRACT

Objective: To develop an epidemiological profile of children that work in the streets of Tijuana, Mexico, and to determine the prevalence of cigarette smoking in this group, as well as the prevalence of those factors associated with tobacco experimentation. Study type: cross-sectional. Material and methods: Children aged 8 through 15, who work in the streets of Tijuana were included. Demographic, socioeconomic, and smoking related variables were analyzed. Results: The study included 110 children, with a mean age of 11.43 years. Of these 91.7% live with one or both of their parents; 60% attend school and an additional 30% did so in the past. Only 6.4% of these children are the principal economic support of the household, and 51.8% reported an average daily income of $US 10 or less. Only 9.1% reported experimentation with tobacco, and 31% of them tobacco prompting (in the form of lighting up a cigarette) by an adult of the family; this is significantly more frequent on behalf of the father than of the mother (21.8% vs 4.5% p < 0.001). Conclusions: Most of the children under 15 years of age who work in the streets of Tijuana live with their parents and maintain close relationships with their family. Most of them attend school and work in the streets only to complement the family income. Their tobacco experimentation is not greater than that of other children of the same age group.

Key words: child; child labor; smoking; Mexico



Solicitud de sobretiros: Dr. Rafael Laniado Laborín. Emiliano Zapata 1423, Zona Centro, 22000 Tijuana Baja California, México.

Introducción

Tijuana es una ciudad con un millón y medio de habitantes, situada en el noroeste de México, en la frontera con los Estados Unidos de América (EUA). Dada su ubicación geográfica, un considerable porcentaje de la población reside en forma temporal en la ciudad, esperando emigrar legal o ilegalmente a los EUA. Este grupo poblacional tiene un ingreso per cápita muy bajo, escasa o nula escolaridad, y carencia de servicios públicos elementales.1 Un fenómeno socioeconómico relacionado con estos núcleos de población extremadamente pobres, es la gran cantidad de niños y adolescentes que se dedican al comercio en las calles y lugares públicos.

No existen estudios publicados sobre las características de los niños que trabajan en las calles de Tijuana. Con este fin, se llevó a cabo una investigación para conocer una serie de variables que permitieran desarrollar un perfil epidemiológico de estos niños, de los que tan poco se sabe. Desde 1985, en diversas investigaciones se ha documentado extensamente la prevalencia y los factores de riesgo asociados a la experimentación con cigarrillos en los niños y adolescentes en Tijuana, así como la efectividad de los programas de prevención de tabaquismo en este grupo poblacional.2-4 Sin embargo, todos estos estudios se han llevado a cabo en escolares, y se desconoce si su experimentación con tabaco difiere significativamente de la de los niños que trabajan en las calles de la ciudad. Por lo tanto, un objetivo secundario de esta investigación fue determinar la prevalencia de tabaquismo y de los factores de riesgo asociados a la experimentación con cigarrillos en los niños que laboran en las calles de Tijuana, particularmente porque en la literatura al respecto se ha establecido que el tabaquismo en adolescentes puede considerarse como un precursor de la experimentación con otras drogas, por ejemplo marihuana y fármacos psicoactivos.5

Material y Métodos

Se realizó un estudio de corte seccional por medio de una encuesta. El marco muestral se obtuvo al identificar todos los sitios de la ciudad donde se puede encontrar a estos niños cotidianamente. Se localizaron 10 lugares y en cada uno se entrevistó a todos los sujetos cuya edad oscilara entre los 8 y los 15 años. Todas las localizaciones se visitaron en varias ocasiones con el propósito de incluir a todos los niños que realizan habitualmente sus actividades comerciales en cada sitio. Por la acuciosidad con que se llevó a cabo el rastreo, se considera que es muy probable que se haya incluido a la totalidad de la muestra disponible, aunque es imposible asegurarlo al no existir un registro confiable de esta población. Cabe aclarar que la atención se centró en niños y jóvenes en este grupo específico de edad y, de éstos, sólo en aquellos que desarrollan actividades comerciales lícitas en lugares públicos.

Las entrevistas las realizaron, en forma individual y en el sitio mismo donde laboran estos niños, dos estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Baja California en Tijuana (edad promedio: 22.3 años), previamente adiestradas en las técnicas de entrevista directa con el fin de reducir al máximo posible el sesgo durante la recolección de la información. Se utilizó un cuestionario con 47 reactivos; se investigaron aspectos demográficos y socioeconómicos (incluyendo escolaridad), así como la prevalencia de tabaquismo y de los factores de riesgo para la experimentación con tabaco. Al finalizar cada entrevista el encuestador calificó subjetivamente la veracidad de la información aportada por el sujeto.

Con el fin de lograr una mayor participación, a todos los entrevistados se les obsequió una bolsa con cinturón y compartimentos con cierre, con un costo aproximado de N$ 15 ($US 5). Las entrevistas se realizaron durante la temporada escolar, de marzo a mayo de 1993, en diferentes horas del día con el fin de captar también a los sujetos que, además de laborar en las calles, asistían a la escuela en el turno matutino o vespertino.

Se efectuó un análisis comparativo de la prevalencia de tabaquismo y actitudes con respecto al tabaco entre el grupo de niños entrevistados en la calle y uno de escolares que había sido estudiado con anterioridad.3

Se computaron básicamente las estadísticas descriptivas de las variables de interés. Para los análisis comparativos de los subgrupos de niños entrevistados en la calle, y para la comparación con el grupo de escolares, se utilizó la prueba de chi-cuadrada para dos muestras independientes. La información se analizó con el paquete estadístico SPSS/PC.

Resultados

Se entrevistó a un total de 110 niños cuya media de edad fue 11.43 ± 2.08 años (rango 8 a 15 años). De los sujetos, 51% fueron varones. Todos los encuestados indicaron que tanto ellos como sus padres eran de nacionalidad mexicana. En promedio estos niños, al momento de la encuesta, habían residido en Tijuana 6.45 ± 4.61 años; de ellos, 91.7% viven con ambos o alguno de sus padres; 2.8% viven con sus abuelos y 5.5% con otras personas. La mayoría pertenece a un grupo familiar numeroso; 84.5% de los encuestados conviven con cinco o más personas y 56.4% con siete o más personas.

De los 110 niños encuestados, 60% asisten a la escuela actualmente, y 30% lo hicieron alguna vez. La tasa de abandono de los estudios es de 33.3%, y de los niños que abandonaron la escuela 54.5% lo hicieron antes del sexto año de primaria.

Los niños se dedican principalmente a tres actividades comerciales: vender goma de mascar o alimentos (58/109; 53.2%); vender artesanías u otros objetos (24/109; 22%); y limpiar parabrisas o automóviles (18/109; 16.5%).

La duración de la jornada de trabajo varía si el niño asiste o no a la escuela. De los niños que asisten, 63% tienen jornadas de cuatro o menos horas al día; en cambio, sólo 15.9% de los niños que no asisten a la escuela tienen jornadas de cuatro o menos horas; esta diferencia entre ambos grupos es altamente significativa (X2 = 23.69; p < 0.0001) (figura 1).



Sólo 6.4% de los encuestados notificaron ser el sostén económico de la familia. En más del 90% de los casos el padre, la madre, o un hermano(a) mayor del niño es el principal responsable del sostén familiar. De estos niños, 51.8% informa ingresos diarios de N$ 30 o menos. El salario mínimo regional es de 22 pesos diarios (cuadro I).



Respecto a la actitud de los familiares en relación con la experimentación de los jóvenes con el tabaco, 95.3% notificaron que sus padres se molestarían si los sorprendieran fumando. A pesar de ello, 31% informan que un adulto de la familia les ha pedido alguna vez que les encienda un cigarrillo; esta conducta es más común en el padre que en la madre (21.8% vs 4.5%; X2 = 14.34, p < 0.001) (cuadro II).



Las variables asociadas a la experimentación con tabaco se muestran en el cuadro III. Sólo 9.1% de los niños ha experimentado con tabaco alguna vez. La reducida cifra de sujetos en el grupo de fumadores (nueve niños) impide un análisis significativo de las variables asociadas a la experimentación con tabaco en este grupo poblacional, así como el análisis comparativo con el resto del grupo que no ha experimentado con tabaco.



La frecuencia de las ofertas del cigarrillo varía según la fuente; 20.3% han recibido alguna vez una oferta de un adolescente de la misma edad; 17.3% de un adolescente mayor, y 11% de un adulto no perteneciente a la familia (cuadro IV).


Discusión

De acuerdo con la literatura, la mayoría de los niños que trabajan en las calles son varones, lo cual se explica porque las niñas se quedan a cargo de las labores del hogar y del cuidado de los niños pequeños. Sin embargo, en Tijuana la proporción de sujetos del sexo femenino fue virtualmente idéntica a la de los varones. Al igual que en otros países de Latinoamérica, particularmente Colombia y Honduras,6-8 la mayoría de estos niños vive con sus padres y conserva nexos familiares. De estos sujetos, 90% han asistido alguna vez a la escuela, y 60% lo hacía cuando se realizó la encuesta. En un estudio similar llevado a cabo en Honduras, sólo 48.3% de los niños asistían a la escuela. Desafortunadamente la tasa de abandono de los estudios en este grupo es alta (33%), y la mayoría dejó la escuela antes de finalizar la primaria.

En forma similar a lo encontrado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Protección de la Infancia (UNICEF) en su programa de atención al niño de la calle,9 la mayoría de los encuestados vende alimentos o golosinas, artesanías u otros objetos, o bien limpia parabrisas de automóviles a cambio de una propina.

Los niños que asisten a la escuela suelen tener jornadas de trabajo más breves que los que no estudian, y la diferencia en la duración de la jornada entre ambos grupos es altamente significativa.

Sólo una minoría (6.4%) de estos niños y jóvenes refirió ser el principal sostén económico de su familia, aunque prácticamente la mitad indicó tener ingresos diarios superiores a un salario mínimo (más de N$ 30 diarios).

De estos niños, 9.1% informaron haber experimentado al menos una vez con cigarrillos, cifra muy por debajo de la esperada de acuerdo con la experiencia reportada en escolares. Sin embargo, cabe mencionar que en un estudio en una población similar de niños en la calle en Honduras, Wright y colaboradores,6 indican una prevalencia de experimentación con tabaco de tan sólo 4.8%. Cuando se compara a estos niños entrevistados en las calles de Tijuana con los de sexto año de primaria y de edad similar (edad promedio 11.8 años), entrevistados en las escuelas,3 se observa que aquellos que trabajan en las calles, como grupo, refieren haber experimentado con tabaco con una frecuencia significativamente menor que la de los escolares (9.1 vs 36.9%; X2= 26.8, p < 0.001). Asimismo, cuando se les preguntó si en el futuro les gustaría fumar, una proporción significativamente menor de los entrevistados en la calle contestó que sí, en comparación con los escolares (9.3% vs 36.9%; X2 = 26.06, p < 0.001), a pesar de que los niños que trabajan en la calle informan ofertas de cigarrillos con mayor frecuencia que los escolares, y de que en tres de las cuatro categorías de ofertas de tabaco (provenientes de sus padres, de otros adultos y de adolescentes de la misma edad) las diferencias entre ambos grupos son estadísticamente significativas.

Este hallazgo es interesante, pues se ha informado que las ofertas de tabaco constituyen uno de los predictores más poderosos de la experimentación con el mismo,2,3 por lo que resultaría lógico esperar, ante una mayor frecuencia de ofertas, mayor prevalencia de experimentación; paradójicamente, se encontró lo contrario. Es difícil explicar la gran diferencia en la experimentación con tabaco encontrada en estos dos grupos de niños, sobre todo porque el que trabaja en la calle, que supuestamente tiene más riesgo de experimentar con tabaco por su situación, reportó una prevalencia de experimentación significativamente menor que el grupo de escolares, del cual podría suponerse que se encuentra mejor integrado desde el punto de vista sociocultural (por ejemplo, 40% de los niños que trabajan en la calle no asisten a la escuela). Como ya se mencionó, este hallazgo de baja prevalencia de experimentación con tabaco en los niños que trabajan en las calles también ha sido notificado en otros países de Latinoamérica.6 Una explicación factible, a pesar de que subjetivamente los encuestadores consideraron que 96.3% de los niños dieron respuestas confiables, es que estos niños, al ser hostigados constantemente por diferentes autoridades (inspectores, policía, etc.), por temor refieran una prevalencia menor a la real. O quizá que la poderosa influencia de los amigos que fuman no sea tan importante en este grupo que se encuentra ocupado trabajando, para el cual fumar constituiría una distracción. Por último, otra explicación alternativa sería la pobreza, pues probablemente el hábito de fumar resulte un lujo excesivo. En la literatura se ha documentado que el precio de los cigarrillos constituye un obstáculo en la experimentación con tabaco por parte de los niños y adolescentes.10

En conclusión, se puede afirmar que los niños que trabajan en las calles de Tijuana, en un gran porcentaje viven y mantienen algún nexo con su familia, y la calle no representa para ellos un hogar. La mayor parte asiste a la escuela y trabaja en las calles sólo para complementar el ingreso familiar; además, su experimentación con tabaco ciertamente no es mayor que la de otros niños de la misma edad.

Empero, esto no significa que sus condiciones de vida sean óptimas; idealmente un niño no tendría que trabajar en las calles para subsistir. A todas luces es indispensable conocer con mayor profundidad las necesidades de este grupo en cuestiones de importancia vital en la edad pediátrica, como su estado nutricional, si ha recibido inmunizaciones, si existe o no el abuso sexual, físico o psicológico, etcétera. Los niños que trabajan en la calle son una realidad que no se puede ni se debe seguir ignorando.

Bibliografía

1. Organización Panamericana de la Salud. Estadísticas de salud de la frontera México-Estados Unidos. 6a. edición. Organización Panamericana de la Salud, 1990. Documento Técnico EP/OPS/91/001.
2. Moreno C, Laniado-Laborín R, Sallis JF, Elder JP, De Moor C, Castro FG et al. Parental influences to smoke in Latino youth. Prev Med 1994; 23:48-53.
3. Laniado-Laborín R, Molgaard CA, Elder JP. Efectividad de un programa de prevención de tabaquismo en escolares mexicanos. Salud Publica Mex 1993; 35:403-408.
4. Sallis JF, Deosaransingh K, Woodruff SI, Vargas R, Laniado-Laborín R, Moreno C et al. Parental prompting of smoking among adolescents in Tijuana, Mexico. Int J Behav Med 1994; 1:122-132.
5. Yamaguchi K, Kandel DB. Patterns of drug use from adolescence to young adulthood. II. Sequences of progression. Am J Public Health 1984; 74:668-672.
6. Wright JD, Kaminsky D, Wittig M. Health and social conditions of street children in Honduras. AJDC 1993; 147:279-283.
7. Agnelli S. Street children. A growing urban tragedy. London: Weidenfeld and Nicholson, 1986. 8. Felsman JK. Street urchins of Colombia. Nat History 1981; 90:41-48.
9. Fondo de las Naciones Unidas para la Protección de la Infancia. Programa no convencional de atención al niño de la calle. Quito, Ecuador: United Nations Children's Fund, 1985.
10. Lewit EM. US Tobacco taxes: Behavioral effects and policy implications. Br J Addict 1989; 84:1217-1234.

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