Salud Pública de México

FRECUENCIA DE TRASTORNOS OFTALMOLÓGICOS COMUNES EN POBLACIÓN PREESCOLAR DE UNA DELEGACIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO** Trabajo presentado en el XXIV Congreso Nacional de Pediatría, octubre de 1994, Puebla, Pue., México; y en la III Reunión de Investigación Médica, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), septiembre de 1994.

FRECUENCIA DE TRASTORNOS OFTALMOLÓGICOS COMUNES EN POBLACIÓN PREESCOLAR DE UNA DELEGACIÓN DE LA CIUDAD DE MÉXICO** Trabajo presentado en el XXIV Congreso Nacional de Pediatría, octubre de 1994, Puebla, Pue., México; y en la III Reunión de Investigación Médica, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), septiembre de 1994.

AUTORES


IRINA ELIZABETH JUÁREZ-MUÑOZ, M.C.,(1) MARÍA EUGENIA RODRÍGUEZ-GODOY, M.C.,(2) MARÍA ESTELA GUADARRAMA-SOTELO, M.C.,(2) MANUEL GUERRERO-ANAYA, M.C.,(3) JUAN MANUEL MEJÍA-ARANGÚRE, M.C., M. EN C.,(4) MARTHA SCIANDRA-RICO, M.C.(2)

(1) Jefe del Departamento de Pediatría Médica Prescolares, Hospital de Pediatría, Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI, IMSS.
(2) Departamento de Prescolares, Hospital de Pediatría, CMN Siglo XXI, IMSS.
(3) Departamento de Oftalmología, Hospital de Pediatría, CMN Siglo XXI, IMSS.
(4) Departamento de Epidemiología Clínica e Investigación, Hospital de Pediatría, CMN Siglo XXI, IMSS.

RESUMEN

Objetivo. Conocer la frecuencia de las alteraciones oftalmológicas más comunes en un grupo de niños preescolares de la Delegación Coyoacán de la Ciudad de México. Material y métodos. De un total de 93 escuelas de preescolares se seleccionaron 39 en forma aleatoria. Médicos pediatras practicaron un examen oftalmológico a 343 niños. Se obtuvieron frecuencias simples e intervalos de confianza de las frecuencias en los diferentes grupos y de cada uno de los trastornos. Resultados. De los 343 niños, 57 (16.6%) presentaron trastornos visuales; cuatro tenían estrabismo, cuatro catarata, uno glaucoma y 48 errores de refracción. Sólo 3.8% (13) habían sido valorados previamente. Conclusiones. Consideramos que la frecuencia encontrada es suficientemente significativa para promover y fomentar la detección oportuna de algunos trastornos oftalmológicos y disminuir el número de casos con diagnósticos tardíos.

ABSTRACT

Objective. To estimate the prevalence of undetected vision abnormalities among preschool children. These problems can lead to a variety of adverse consequences, the most serious being amblyopia, wich becomes irreversible after the fifth year without treatment. In some other countries there are screening programs to identify visual abnormalities among four year old children. In our country there are no studies about the prevalence of this problem among preschool children. Material and methods. A total of 39 preschool children were randomly selected from 93 kindergarten schools in a District of Mexico City. In total, 343 children were screened for ophthalmologic abnormalities by two pediatricians who were previously trained for this purpose. Results. Fifty seven (16.6%) children failed the visual acuity testing: four had strabismus, four cataract, and one glaucoma, and 48 refraction defects. Only 13 (3.8%) had been previously examined, ever. Conclusions. We consider that the prevalence found supports the recommendation to promote ophthalmologic examining as part of the routinary child care practice and to perform preventive preschool screening.

Introducción

LOS DEFECTOS VISUALES de refracción con disminución de la agudeza visual son de gran importancia en la infancia, debido a la necesidad de tener una imagen nítida para lograr un desarrollo normal de la función visual.1

En diversos países de América y Europa se han llevado a cabo escrutinios oftalmológicos en preescolares, encontrando una prevalencia de los defectos de refracción de 3% en Canadá, 5.7% en los Estados Unidos y 20% en los países nórdicos.2-6 Es probable que en México se hayan llevado a cabo escrutinios oftalmológicos en población abierta; sin embargo, no existen publicaciones al respecto.

Khöler refiere que estos estudios de escrutinio son necesarios para motivar la detección temprana y el tratamiento oportuno; no existen dificultades para la aplicación de las pruebas específicas y se consideran los cuatro años como la edad ideal para aplicarlos.2,7-10

Feldman afirma que este tipo de detecciones tienen un resultado satisfactorio, dado que el seguimiento de los pacientes es fácil de realizar y las intervenciones son eficaces en la mayoría de los casos.4

En un estudio realizado en un grupo de escolares con alteraciones de la agudeza visual se encontró que, en la mayoría, el diagnóstico se había hecho en forma tardía (después de los cinco años). Entre las principales causas de esta situación están el que los padres y los pediatras no sospechaban la existencia del problema; que la exploración oftalmológica no formaba parte de la exploración rutinaria de los pediatras; y, que sólo el 60% de ellos conocía la guía de la Asociación Americana de Oftalmología Pediátrica y Estrabismo (AAOPE).6,7

Las consecuencias de una mala función visual son variadas; una de las más importantes es la ambliopía, la cual se define como la disminución de la agudeza visual en ojos orgánicamente sanos. Las principales causas de esta alteración son los errores de refracción y el estrabismo.6

Dentro de las pruebas de exploración oftalmológica más utilizadas en niños, se encuentra la  prueba  del juego  de la E y  la  cartilla modificada de Allen con figuras. 10,11

La AAOPE promueve la ciencia y el arte del cuidado visual a través de diversos fundamentos: el primero se refiere a la necesidad de programas gubernamentales para la evaluación oftalmológica; el segundo habla de las estrategias de adiestramiento para los médicos familiares y pediatras orientadas a la exploración visual; y el tercero se refiere a la detección de las familias con riesgo, como son aquéllas con antecedentes de alteraciones visuales y de ingesta de medicamentos durante el embarazo. En los dos últimos fundamentos se menciona la necesidad de realizar investigaciones en este campo para mejorar las estrategias de detección.12,13

En México el envío de los niños con disminución de la agudeza visual a las unidades especializadas se realiza en forma tardía, ya que no existen programas específicos para la etapa preescolar. Por esta razón se desconoce la prevalencia para este grupo de edad en población abierta.

Para poder elaborar programas de escrutinio visual en prescolares, es indispensable conocer cuál es la frecuencia en nuestro medio y ésa es la finalidad del presente estudio.

Material y Métodos

Se estudió un total de 343 niños matriculados en 39 escuelas públicas de nivel preescolar, seleccionadas al azar de un total de 93 planteles ubicados en la Delegación Coyoacán del valle de México. El número de escuelas evaluadas se obtuvo a través de la fórmula de Scheaffer para tamaño de muestra por conglomerados en dos etapas, utilizando la prevalencia informada en la literatura de 4.6 hasta 15%,14 con un intervalo de confianza al 95% de 0.125-0.207. A todos los niños se les realizó una exploración oftalmológica de acuerdo con la guía de la Academia Americana de Pediatría, mediante la cual se evalúa reflejo rojo, respuesta pupilar, claridad de la córnea, motilidad del ojo y agudeza visual usando las tablas de Allen modificadas con figuras geométricas, considerándose como normal a esta edad una visión 20/30 a seis metros de distancia.

Pediatras previamente adiestrados durante cuatro semanas por un oftalmólogo, siguiendo las pautas de la AAOPE, llevaron a cabo la evaluación; posteriormente se realizó una prueba de concordancia entre el tutor y los adiestrados, y se procedió a efectuar un análisis descriptivo.

Se definió la miopía como aquella condición en la cual los haces luminosos paralelos entran al ojo y se enfocan en un punto anterior a la retina, operacionalmente caracterizada como la dificultad para ver de lejos.

El estrabismo se definió como la alteración en la orientación de los ejes oculares, operacionalmente entendido como la desviación de los ojos de su dirección normal.

Se definió a la catarata como la opacidad del cristalino o de su cápsula, operacionalmente aceptada como ausencia del reflejo rojo.

Resultados

De los 343 niños estudiados, 171 pertenecían al sexo femenino y 172 al masculino, con una edad promedio de 52 meses (36 a 72 meses). Los intervalos de confianza de la frecuencia en los diferentes grupos de edad se muestran en el cuadro I.

Todos los niños cooperaron para el estudio; 57 (16.6% presentaron disminución de la agudeza visual: 47 (13.7%, IC 95% 0.099-0.175)) binocular y 10 (2.9%, IC 95%
0.014-0.053) unilateral. Las frecuencias de cada trastorno se mencionan en el cuadro II, así como sus intervalos de confianza. Los 48 restantes (13.9%) presentaron disminución de la agudeza visual sin ninguna otra alteración.

Sólo 13 niños (3.8%) del total habían sido evaluados previamente desde el punto de vista visual; dos de ellos tenían antecedentes familiares de trastornos oftalmológicos, tres usaban lentes y dos correspondían a casos de estrabismo. La concordancia total entre los pediatras y el oftalmólogo fue de 75%; esto forma parte del adiestramiento que se llevó a cabo con un grupo diferente de la muestra.

No se encontró ninguna dificultad para evaluar la agudeza visual con la carta de Allen.

Discusión

Los trastornos oftalmológicos varían de un país a otro debido a su propia idiosincrasia y su importancia estriba en el diagnóstico temprano, ya que algunos de estos padecimientos como la catarata y los errores de refracción pueden tratarse, con excelentes resultados, antes de los cinco años de edad. De ahí la importancia que se le ha dado cada vez más, en países como Estados Unidos, Canadá y Noruega, a la realización periódica de estudios de escrutinio en población preescolar, considerando los cuatro años como la edad ideal para llevarlos a cabo, ya que entonces el niño es capaz de cooperar en la exploración física.

Se considera que la frecuencia encontrada en este estudio es lo suficientemente alta para tratar de promover y fomentar la detección oportuna en población preescolar, reduciendo así el número de casos con diagnóstico tardío. En este estudio se detectaron 11 (18%) casos con diagnóstico tardío en niños mayores de cinco años, mismos que tendrán menores posibilidades de respuesta favorable al tratamiento.

Los antecedentes familiares de trastornos oftalmológicos fueron un factor importante en el diagnóstico temprano, puesto que siete de los 13 niños previamente valorados por el oftalmólogo tenían antecedentes familiares, sugiriendo con ello que los padres habían estado más alerta por su historial; el resto llegó a la consulta oftalmológica por decisión espontánea de los padres.

Se considera que el uso de la carta de Allen, modificada con figuras para la evaluación de los errores de refracción, es de fácil conocimiento para el preescolar y aplicable en el consultorio por el médico familiar y el pediatra. Asimismo, la aplicación de la guía de exploración oftalmológica de la AAOPE permite realizar una evaluación completa para detectar  a los pacientes con patología oftalmológica. Por ello se sostiene que es posible promover la elaboración de programas de escrutinio oftalmológico en población abierta de preescolares, por medio de equipos de salud previamente adiestrados tanto en la exploración física como en la aplicación de la tabla de Allen modificada, para tratar de realizar un diagnóstico oportuno.

De la misma manera, se considera conveniente promover que tanto los médicos familiares como los pediatras apliquen esta guía de exploración oftalmológica como parte de su práctica diaria.

Bibliografía

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14. Scheaffer M. Elementos del muestreo. México, D.F.:Iberoamericana, 1989:195-235.

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