Salud Pública de México

Resultado de los embarazos complicados con rubéola, 1990-1997

Resultado de los embarazos complicados con rubéola, 1990-1997

AUTORES


Ricardo Figueroa-Damián, M.C., M. en C.,(1,2) Federico J. Ortiz-Ibarra, M.C.,(1) José Luis Arredondo-García, M.C.,(3) José R. Ahued-Ahued, M.C. (4)

(1) Departamento de Infectología, Instituto Nacional de Perinatología (INPer), México.
(2) Servicio de adultos. Hospital de Infectología, Centro Médico La Raza, Instituto Mexicano del Seguro Social, México.
(3) Dirección de Investigación, INPer, México.
(4) Director General, INPer, México.

RESUMEN

Objetivo. Describir la experiencia del manejo de embarazadas con rubéola, evaluando el resultado perinatal. Material y métodos. Del 1 de enero de 1990 al 31 de octubre de 1997 se incluyeron 67 embarazadas con diagnóstico de rubéola, corroborada con la determinación de anticuerpos séricos IgM. Se dio seguimiento hasta la resolución del embarazo en 66 de estas mujeres: en cuatro se realizó un aborto electivo y una tuvo un embarazo molar. En 61 pacientes se pudo evaluar el efecto de la rubéola sobre el producto y la gestación. A los productos con determinación positiva de IgM contra rubéola se les realizó ecocardiograma, estudio oftalmológico y potenciales provocados auditivos del tallo cerebral (PPATC). Resultados. El promedio de edad de las embarazadas fue de 24.7±5.5 años; 28 pacientes cursaban su primer embarazo. Ninguna de las embarazadas presentó alguna complicación del episodio de rubéola. En 35 casos (52.2%) la infección viral se presentó durante el primer trimestre de gestación; en 23 (34.5%) sucedió durante el segundo trimestre, y en nueve (13.3%) ocurrió en el último trimestre. De los casos de infección materna durante el primer trimestre gestacional, 71% de los productos se infectaron y 51.6% desarrollaron un síndrome de rubéola congénita. Las manifestaciones de rubéola congénita más frecuentes fueron prematurez, bajo peso al nacimiento y alteración de los PPATC. Conclusiones. En México la rubéola continúa causando daño fetal, de tal manera que es necesario establecer medidas de prevención, como la vacunación universal, para evitar la infección por rubéola.

ABSTRACT

Objective. To describe the experience of management of pregnant women complicated with rubella and to evaluate the perinatal outcome. Material and methods. A total of 67 pregnant women with positive IgM test for rubella were studied in the period from January 1st, 1990 to October 31st, 1997. Sixty-six of these women were followed until the end of gestation, in 4 patients an elective abortion was performed and 1 patient had a molar pregnancy. The effects of rubella on gestation and on the product were evaluated in sixty-one of the patients. Anti-rubella IgM was determined at birth and positive infants were subjected to evaluation by echocardiogram, brainstem auditory evoked potentials (BAEP) and ophthalmological study. Results. Mean age of the patients was 24.7±5.5 years; 28 patients were primigravidae. Pregnancies were normal showing no complications due to the rubella episode. In 35 cases (52.2%), the viral infection occurred during the first trimester of pregnancy, in 23 cases (34.5%) during the second and in 9 (13.3%) during the third. Seventy-one percent of infants born to mothers infected during the first trimester of pregnancy were also infected, and 51.6% developed congenital rubella syndrome. The most frequent manifestations of CRS were: prematurity, low birth weight and alterations of the BAEP. Conclusions. In Mexico, rubella is still a cause of fetal damage, which shows the need for preventive strategies, such as universal vaccination, to avoid rubella infection during pregnancy.

Introducción


La importancia clínica y epidemiológica de la rubéola radica en el daño que llega a ocasionar en los fetos de mujeres complicadas con esta infección viral durante la gestación.1 La afectación de los fetos es el llamado síndrome de rubéola congénita (SRC), que se presenta principalmente en los casos de infección materna durante el primer trimestre de la gestación.2

La encuesta serológica de rubéola más reciente que se ha hecho en México mostró que la prevalencia de anticuerpos contra rubéola en mujeres en edad reproductiva fue de 77% para mujeres de entre 15 y 19 años, cifra que se incrementó hasta 87.3% para el grupo de edad de 35 a 39 años;3 en algunos estados de la República, la encuesta indicó una seroprevalencia menor a 70%,3 sobre todo entre las mujeres de zonas rurales. A menor prevalencia de anticuerpos contra la rubéola en una población, mayor es el riesgo de que ocurra la enfermedad, llegando incluso a existir la probabilidad de un brote epidémico; tal cual sucedió en México entre 1989 y 1990, cuando hubo un total de 97 367 casos.4 En consecuencia, en la medida en que aumentan los casos de rubéola, se incrementa el riesgo de que se presenten casos de SRC.

En México se ha observado un aumento en los casos de rubéola; en un estudio sobre la dinámica de transmisión de esta enfermedad en México se encontró que, de 1983 a 1990, hubo un incremento considerable de rubéola en el grupo de 15 a 44 años de edad,5 por lo que es probable que también haya aumentado la ocurrencia de rubéola en mujeres embarazadas.

El objetivo de este artículo es describir la experiencia del Instituto Nacional de Perinatología (INPer) en el manejo de pacientes complicadas con rubéola durante su embarazo, evaluando el resultado perinatal, la frecuencia de infección congénita y las manifestaciones más comunes de los recién nacidos afectados por el SRC.

Material y Métodos

Entre el 1 de abril de 1990 y el 31 de octubre de 1997 se estudiaron 67 pacientes embarazadas a quienes se les diagnosticó rubéola clínica y serológicamente. Todas fueron atendidas en el Departamento de Infectología del INPer. Se elaboró una historia clínica completa de cada una de las embarazadas con sospecha clínica de padecerla, y el diagnóstico se corroboró mediante la determinación sérica de IgM contra rubéola. A aquellas pacientes que tenían diagnóstico de rubéola y que se encontraban en el primer trimestre de la gestación, mismo que se calculó a partir de la fecha de la última menstruación, se les realizó ultrasonido (US) obstétrico para identificar alteraciones fetales compatibles con daño ocasionado por rubéola. Cabe señalar que, a partir de 1994, en estos casos también se efectuó cordocentesis para determinación de IgM contra rubéola en sangre fetal. Con los resultados de estos estudios, el comité de evaluación de embarazos de alto riesgo del INPer revisó los casos de las pacientes que cursaban con menos de 20 semanas de gestación (SDG) y recomendó, para cada caso, continuar o interrumpir la gestación. Para someter un caso a dicho comité, previamente se solicitó autorización a los padres.

Aquellas pacientes que siguieron adelante con el embarazo quedaron incluidas en una cohorte de estudio, sometidas a una evaluación clínica periódica así como al seguimiento del crecimiento y desarrollo del feto mediante estudios de US obstétrico. Se hizo el seguimiento hasta la resolución del embarazo en 66 madres; en cuatro de ellas se realizó un aborto electivo y una paciente tuvo un embarazo molar. En 61 pacientes se pudo sopesar el efecto de la enfermedad sobre el producto y la gestación.

Se evaluó clínicamente a los neonatos en el nacimiento, y se tomó una muestra de sangre de cordón para la determinación de IgM contra rubéola. En los niños con resultado negativo se repitió el estudio entre los dos y tres meses de vida. Los niños con determinación positiva de IgM contra rubéola en cualquiera de las mediciones se consideraron como portadores de infección congénita y se sometieron a estudio, el cual consistió en la valoración oftalmológica, la valoración cardiológica, ecocardiograma y la evaluación auditiva a partir de la medición de PPATC. Todos los recién nacidos con infección congénita quedaron incluidos en un programa de seguimiento. Se consideró como sanos a los niños con determinaciones negativas de IgM y se les dio de alta.

Con la totalidad de casos se realizó un estudio de cohorte retrospectivo en el cual se revisó la evolución obstétrica, la frecuencia de infección congénita, el porcentaje de niños con anormalidades congénitas secundarias a la rubéola materna y el tipo de alteraciones que se encontraron en esos recién nacidos.

Se utilizó estadística descriptiva con determinación de frecuencias, proporciones y cálculo de medidas de tendencia central y dispersión.

Resultados

El promedio de edad de las embarazadas complicadas con rubéola fue de 24.7 + 5.5 años, con una mediana de 25 y un intervalo de 16 a 36 años. De las mujeres estudiadas, 28 (41.8%) presentaron la infección en su primer embarazo, 18 (26.9%) durante su segunda gestación, 13 (19.4%) cursaban el tercer embarazo y en ocho (11.9%) el cuadro de rubéola ocurrió en la cuarta o en las subsiguientes gestaciones. Sólo 11 (16.4%) pacientes identificaron el contacto de rubéola; en nueve de ellas éste correspondió a familiares que habitaban el mismo domicilio y en dos los contactos fueron personas ajenas al ámbito familiar.

La rubéola ocurrió durante el primer trimestre de la gestación en 35 (52.2%) casos, en el segundo en 23 (34.5%) y durante el tercer trimestre en nueve (13.5%). Ninguna de las mujeres embarazadas presentó complicaciones del episodio de rubéola; las manifestaciones clínicas cedieron en un lapso de 7 a 10 días; todas se manejaron exclusivamente con tratamiento sintomático. De estas pacientes, 39 (58.2%) tuvieron un curso normal de su embarazo después de la complicación infecciosa, mientras que 28 (41.8%) presentaron alguna complicación médica u obstétrica. En el cuadro I se indican las complicaciones del embarazo posiblemente relacionadas con el episodio de rubéola, de acuerdo con el momento de la gestación en que se presentó la infección. En el cuadro II se muestra la evolución de la totalidad de los productos, según las semanas de gestación al momento de la rubéola materna. Todos los productos que presentaron alguna alteración clínica o anormalidad en los estudios de gabinete tuvieron una determinación positiva de la IgM contra rubéola, en tanto que, de los niños no infectados (IgM contra rubéola negativa), ninguno presentó alteraciones.





De los 35 casos de rubéola en el primer trimestre de gestación, 31 productos llegaron a una edad gestacional de viabilidad; de éstos, 22 (70.9%) se determinaron como infectados al nacimiento y 16 (51.6%) presentaron alguna manifestación clínica de la infección, por lo que se consideraron portadores de SRC (cuadro III). Cuatro productos no fueron evaluables, en tres casos porque se realizó una aborto terapéutico y en el cuarto porque correspondió a un embarazo molar. De los 23 casos en los que la infección ocurrió durante el segundo trimestre de la gestación, 21 productos fueron evaluables, siete (33.3%) de los cuales se encontraron infectados, y cuatro (19%) tuvieron manifestaciones de rubéola congénita (cuadro III). Los dos productos no evaluables correspondieron, uno, a un aborto terapéutico, y el otro, a un caso en el cual la embarazada abandonó la atención en el INPer. De los nueve casos ocurridos en el último trimestre del embarazo, ocho productos fueron evaluables: hubo dos (25%) infectados, pero sin que ninguno de ellos presentara alguna alteración compatible con SRC. El caso no evaluable correspondió a un óbito cuya causa no se relacionaba con la rubéola, pues se trató de una insuficiencia aguda de la circulación feto-placentaria.

En la serie de pacientes las manifestaciones más frecuentes de rubéola congénita fueron: recién nacidos hipotróficos, alteración en los PPATC, cardiopatía y recién nacidos prematuros. Los neonatos prematuros nacieron entre las 33 y la 35 SDG. No hubo casos de niños con microcefalia. Hubo una muerte, a los 17 días de vida extrauterina, atribuible al SRC. En el cuadro IV se presentan las manifestaciones de la rubéola congénita encontradas, de acuerdo con el trimestre de gestación en que ocurrió la infección materna.





Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.




Salud Pública de México es una publicación periódica electrónica, bimestral, publicada por el Instituto Nacional de Salud Pública (con domicilio en Avenida Universidad núm. 655, col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100, teléfono 329-3000, página web, www.insp.mx), con ISSN: 1606-7916 y Reserva de Derechos al Uso Exclusivo con número: 04-2012-071614550600-203, ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Editor responsable: Carlos Oropeza Abúndez. Responsable de la versión electrónica: Subdirección de Comunicación Científica y Publicaciones, Avenida Universidad núm. 655, planta baja, col. Santa María Ahuacatitlán, Cuernavaca, Morelos, C.P. 62100, teléfono 329 3000. Fecha de última modificación: 11 de abril de 2019. D.R. © por el sitio: Instituto Nacional de Salud Pública.

Gestionando el conocimiento