Salud Pública de México

Detección de anticuerpos IgA y PCR como primeras opciones en el diagnóstico de infección perinatal por el VIH-1

Detección de anticuerpos IgA y PCR como primeras opciones en el diagnóstico de infección perinatal por el VIH-1

AUTORES

Ma del Carmen Basualdo, QFB,(1) Kathya Moran, QFB,(1) Patricia Alcántara, M en C,(1) Elizabeth González, QBP,(1) Esteban Puentes, M en C,(2) Carmen Soler, M en C.

(1) Unidad de Investigación en Retrovirus Humanos. Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos. Secretaría de Salud, México.
(2) Dirección General de Información y Evaluación del Desempeño. Secretaría de Salud, México.

RESUMEN

Objetivo. Evaluar la sensibilidad y especificidad de la reacción en cadena de la polimerasa y de las pruebas de ELISA e inmunoblot para anticuerpos IgA específicos, como únicos métodos en el diagnóstico de infección perinatal del VIH-1. Material y métodos. Estudio de evaluación comparativa, efectuado entre febrero y octubre de 2001 en la Unidad de Investigación en Retrovirus Humanos de la Universidad Nacional Autónoma de México. Se incluyeron 90 muestras de niños infectados y 153 de no infectados. El cultivo viral fue la prueba de referencia. Se estandarizaron ensayos de ELISA e inmunoblot y la reacción en cadena de la polimerasa para una región conservada del gen gag. Se analizaron los resultados utilizando el paquete informático SPSS 10.0. Resultados. La sensibilidad y especificidad de la prueba de ELISA fueron 61.1 y 90.8%, respectivamente. En el inmunoblot encontramos 82.2 y 95.4%, respectivamente, en tanto que la reacción en cadena de la polimerasa demostró tener sensibilidad de 98.3% y especificidad de 100% con sólo un falso negativo. Conclusiones. Los resultados indican que la realización simultánea de la reacción en cadena de la polimerasa y el inmunoblot para IgA logran sensibilidad y especificidad de 100% y 96%, respectivamente, por lo cual se consideran útiles para el diagnóstico perinatal de VIH-1. El texto completo en inglés de este artículo está disponible en: http://www.insp.mx/salud/index.html

ABSTRACT

Objective. To evaluate the sensitivity and specificity of the polymerase chain reaction (PCR), enzyme-linked immunosorbent assay (ELISA) and IgA-specific immunoblot assays as ancillary methods to diagnose human immunodeficiency virus (HIV-1) perinatal infection. Material and Methods. A comparative study was conducted between February and October 2001 at the Human Retrovirus Research Unit of Mexico’s National University. Ninety infected and 153 noninfected children were included in the study. Viral cultures were the gold standard tests. Standardized PCR for a conserved region of the gag gene and HIV-specific IgA antibody using ELISA and immunoblot were used. Statistical analysis of results was performed with SPSS 10.0. Results. IgA ELISA sensitivity and specificity were 61.1% and 90.8%, respectively. Immunoblot had a sensitivity of 82.2% and a specificity of 95.4%. PCR had an overall sensitivity of 98.3% and a specificity of 100% with only one false negative result. If both assays were run, the sensitivity increased to 100% and the specificity to 96%. Conclusions. A very high sensitivity and specificity is reached when using together PCR and IgA immunoblot; these assays are useful for perinatal diagnosis of HIV-1. The English version of this paper is available at: http://www.insp.mx/salud/index.html

Introducción

La pandemia provocada por el VIH-1 ha afectado a todos los grupos socioeconómicos y de edad en el mundo, incluyendo a los niños.

La transmisión madre-hijo puede ser intrauteri­na, aunque en la mayoría de los casos ésta se a durante el parto o posterior a él a través de la leche materna.1-3 El diagnóstico temprano de la infección en el recién nacido es muy importante para el manejo clínico, tanto con terapia antirretroviral como en la profilaxis de las infecciones oportunistas. 

Sin embargo, como los anticuerpos maternos tipo IgG cruzan la placenta y se mantienen en el bebé en promedio durante 18 meses4,5,6 los ensayos rutinarios de diagnóstico para la detección de IgG específica fren­te al VIH-1 no resultan útiles, por lo que se ha hecho necesario el uso de otros más complejos como el culti­vo viral, la búsqueda de genoma viral integrado me­diante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés), la detección de antígeno p24 en suero o plasma y de anticuerpos tipo IgA e IgM es­pecíficos frente al VIH-1.

Aun cuando el aislamiento viral ha sido conside­rado el ensayo de referencia en el diagnóstico perinatal del VIH-1 es un procedimiento caro y difícil de efec­tuar en la mayoría de los laboratorios de países en de­sarrollo, y ante la necesidad de lograr un diagnóstico certero y rápido en niños hijos de madres seropositi­vas, analizamos en este estudio la posibilidad de com­binar la búsqueda de anticuerpos tipo IgA específicos para el VIH-1 por ELISA e inmunoblot con la detec­ción de genoma viral integrado por la PCR como pri­mera opción en el diagnóstico perinatal del VIH.

Material y Métodos

El estudio de evaluación comparativa de métodos para el diagnóstico perinatal de VIH-1 se realizó en la Uni­dad de Investigación en Retrovirus Humanos de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre fe­brero y octubre de 2001.

El estudio de evaluación comparativa de métodos para el diagnóstico perinatal de VIH-1 se realizó en la Uni­dad de Investigación en Retrovirus Humanos de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre fe­brero y octubre de 2001.

Muestras biológicas

Se incluyeron en el estudio 243 muestras de sangre completa de 222 niños de diferentes estados de la Re­pública Mexicana de entre 0 y 24 meses de edad. Las primeras muestras fueron 179, y 64 fueron mues­tras de seguimiento. Todas las muestras se colectaron de forma estéril con EDTA como anticoagulante, se mantuvieron a temperatura ambiente y se enviaron a nuestro laboratorio para ser procesadas en un tiempo no mayor a 24 hrs.

Las células mononucleares periféricas (PBMC) que se utilizaron para establecer el cultivo viral y para extraer el DNA para PCR se separaron mediante gra­diente de ficoll. Los plasmas se mantuvieron congela­dos a –70 °C hasta el momento de realizar los ensayos serológicos.

Se definieron como infectados aquellos niños de cuyas muestras se pudo aislar el virus, y como no-in­fectados aquellos en los que el cultivo fue negativo lo mismo que la detección de antígeno p24 en plasma, y en los que durante el seguimiento pudo demostrarse la serorreversión completa mediante la detección de an­ticuerpos tipo IgG por ELISA comercial (Genelavia Sanofi Pasteur, Marnes-la Coquette, France) e inmu­noblot preparado en nuestro laboratorio.

Cocultivo viral


Se pusieron en cultivo 10 X 106 PBMC no infectadas obtenidas de concentrados leucocitarios (proporcio­nados por el Banco de Sangre del Hospital de la Mujer de la Secretaría de Salud de México) con 4-6 X 106 PBMC del paciente. Las PBMC no infectadas se activa­ron previo al cultivo por 48 hrs con fitohemaglutinina (2.5
μg/ml) (Sigma). Se utilizó medio RPMI-1 640 (Gibco) suplementado con 15% de suero fetal bovino (SFB) (Gibco) inactivado, 1% de mezcla de antibióti­cos-antimicóticos (Gibco) y 10U /m1 de IL-2 recom­binante (Boehringer Mannheim). Los cocultivos se mantuvieron por 28 días alimentándose cada siete con 8 x106 PBMC activadas no infectadas.

El seguimiento del cultivo se hizo cada siete días mediante la detección de antígeno p24 (Genetic sys­tems HIV 1 Ag EIA Bio-Rad) en el sobrenadante de cultivo. Se consideró positivo el aislamiento cuando se demostró la presencia de p24 en dos determinacio­nes consecutivas y pudo confirmarse la especificidad del ensayo por neutralización del antígeno.

Preparación del antígeno del VIH

El virus prototipo IIIb/LAV se obtuvo del sobrenadante
de cultivo de células Molt-4 infectadas y crecidas en medio RPMI 1 640 suplementado con 10% de SFB inactivado y 1% de mezcla de antibióticos-antimi­cóticos.

Los sobrenadantes de cultivo con el virus se cen­trifugaron 15 min a 3 000 rpm (600 g) y se filtraron por una membrana de 0.45 mm para retirar la mayor parte de los desechos celulares. A continuación se colectó el virus por ultracentrifugación a 20 000 rpm/2 hrs y se realizó una purificación parcial usando una columna de Sepharosa 4B y posterior ultracentrifugación a 50 000 rpm por 1 hr.7 La pastilla viral se resuspendió en 500 ml de PBS pH 7.4 y se cuantificaron proteínas por el método de Bradford; se hicieron alícuotas con
12 mg de proteína/ 100 ml usando como diluyente PBS-triton X100 a 0.5%. El antígeno se conservó a –70 °C hasta el momento de usarse.

ELISA para IgA

Las placas de ELISA (combiplate 8 Labsystems) se re­cubrieron con 100 ng de proteína/pozo diluida en PBS pH 7.4 dejando pegar toda la noche a temperatura ambiente (TA) en cámara húmeda.


La placa se lavó una vez con agua destilada utili­zando un lavador automático y se bloqueó con PBS Albúmina a 2% por 3 hrs a TA en cámara húmeda. Pasado este tiempo se realizaron dos lavados con agua destilada y se colocaron en cada pozo 100 ul de mues­tra diluida 1:200 en buffer de dilución (PBS-albúmina 1% -Tween 20 0.05%). Las muestras de plasma se cen­trifugaron previamente a 12 000 rpm 1 min. Se inclu­yeron en cada ensayo tres controles negativos y dos positivos. Tanto muestras problema como controles se corrieron por duplicado.


La placa se incubó a TA toda la noche en cámara húmeda y al día siguiente se hicieron cinco lavados con agua destilada. La placa se sacudió fuertemente para eliminar todo residuo de agua y se agregaron 100
µl a cada pozo del anticuerpo anti-IgA conjugado con pe­roxidasa (Dako corporation) diluido 1:2 000 con buffer de dilución y se incubo 1 hr a 37 °C en cámara húmeda. Posteriormente se hicieron cinco lavados y se agrega­ron  solución de 2 mg/ml de o-fenilen dia­mina en buffer de citrofosfatos (Acido cítrico 0.452 g, fosfato dibásico de sodio 1.53 g en agua destilada pH final 5.5) con 15.8 µl de peróxido de hidrógeno de 30 vol. La placa se incubo a TA en la oscuridad por 20 min.

La reacción se paró con 50 µ1 por pozo de HC11N e inmediatamente se levó la DO a 492 nm.

La línea de corte se determinó para cada ensayo promediando los valores de DO de los controles ne­gativos y sumando una desviación estándar de los propios controles negativos. Los controles positivos de­bieron tener valores de densidad óptica por encima de la línea de corte para considerar válido el ensayo.

Inmunoblot para IgA

Las tiras de nitrocelulosa que contenían antígeno IIIb/LAV de VIH-1 se incubaron a temperatura am­biente (TA) con agitación suave por 2 hrs con los plas­mas diluidos 1:10 en buffer de dilución (PBS pH 7.4, albúmina a 1% y de Tween 20 a 0.2%). Se utilizaron controles positivo y negativo para cada corrida.


Terminado este tiempo, las tiras se lavaron tres veces durante 5 min cada vez con buffer de lavado (PBS -Tween 20 a 0.2%) y se incubaron 1 hr a TA con una
dilución 1:500 del anticuerpo anti-IgA conjugado con peroxidasa. Posteriormente se lavaron como se indicó anteriormente y se hizo un lavado final con PBS. La reacción se desarrolló con una solución de revelado (33 Diamino benzidina a 0.05%, H2O2 a 0.05% y cloru­ro de cobalto a 0.03% en PBS) agitando suavemente hasta observar aparición clara de bandas en el control positivo. Se paró la reacción lavando con agua corrien­te. Se consideraron positivas las muestras que presen­taran al menos una de las siguientes bandas virales: gp 160, gp 120, gp 41 o p24.8


Reacción en cadena de la polimerasa


Se extrajo el DNA total de 4 X 106 PBMC de los pacien­tes empleando 5.25 ml de buffer de reacción (KC1 500 mM, Tris-HC1100 mM pH 8.0), 5.25 ml de Tween 20 a 5% y 0.525 ml de una solución inicial de 20 mg/ ml de proteinasa K (Gibco-BRL) (concentración final 175 mg/ml). El volumen se llevó a 60 ml con PBS pH 7.4. La lisis celular se realizó calentando a 55 °C /45 mi­nutos seguida de inactivación de la proteinasa K a 96 °C/10 minutos. Para la amplificación se utilizaron los iniciadores SK462 que van del nucleótido 1 358 al 1 387 y SK431 que comprende del nucleótido 1 473 al 1 497 para definir una secuencia de 142 pares de bases de una región altamente conservada del gen gag.9 La mezcla de amplificación se preparó utilizando buf­fer 10X (Boeringer) MgCI2 5 mM, 1.25 mM de cada uno de los dNTP, 1U / ml de taq polimerasa (Boeringer), 25 pM de cada uno de los iniciadores y 5 ml del DNA problema en un volumen final de 50 ml. La amplifica­ción se llevó a cabo en un termociclador Perkin Elmer 2 400 bajo las siguientes condiciones: tres ciclos de 10 seg a 94 °C, 10 seg a 55 °C, 30 seg a 72 °C seguidos de 32 ciclos de 10 seg a 94 °C, 60 °C y 72 °C, respectiva­mente. La amplificación se completó con una exten­sión final de 72 °C/5 min.

Se prepararon controles positivos de 10 copias de DNA viral utilizando PBMC no infectadas y células Molt-4 infectadas con el virus IIIb/LAV, que se some­tieron a amplificación junto con las muestras con el fin de establecer el límite de detección. Como control de la PCR se amplificó el gen de b-globina cuyo producto de amplificación es de 242 pares de bases.

Los productos de amplificación se visualizaron en
geles de agarosa a 2.5% por tinción con bromuro de etidio.


Análisis estadístico


La sensibilidad y la especificidad de las diferentes prue­
bas diagnósticas se evaluaron mediante los procedi­mientos tradicionales utilizando tablas de contingencia
de 2 X 2. En todos los casos el ensayo de referencia fue el cultivo viral realizado bajo los procedimientos ante­riormente descritos. Se evaluó la sensibilidad y espe­cificidad del uso combinado del inmunoblot y de la PCR de dos formas alternativas. En primera instancia, se consideró positivo a toda aquella muestra que tuvie­ra resultado positivo en cualquiera de las dos pruebas. La segunda estrategia consistió en evaluar las pruebas por el método llamado en paralelo. Bajo este esquema se considera positiva aquella muestra que resulta posi­tiva en el inmunoblot; los negativos se someten a una segunda prueba. También se calculó el valor de concor­dancia mediante el estadístico kappa de Cohen. Además de los valores puntuales de las diferentes estimacio­nes se calcularon intervalos de confianza de 95% con el fin de establecer el nivel de incertidumbre para las estimaciones iniciales.10 Todos los procedimientos es­tadísticos se realizaron utilizando el paquete infor­mático SPSS 10.0.

Resultados

Se analizaron 243 muestras de plasma de 222 niños de entre 0 y 24 meses de edad, hijos de madres seropositi­vas. De estas muestras 90 (37%) correspondieron a ni­ños confirmadamente infectados y 153 muestras (63%) a niños definidos como no infectados en vista de que se pudo demostrar la serorreversión con ausencia to­tal de datos clínicos que sugirieran infección, cultivo viral negativo y antígeno en plasma negativo. El 100% de los niños no infectados incluidos en este estudio había serorrevertido a los 15 meses de edad. Las deter­minaciones de ELISA e inmunoblot para IgA se reali­zaron en la muestra completa (243 plasmas), en tanto que por PCR se ensayaron 210 muestras, 153 negativas y 57 positivas. El problema fundamental fue que el volumen de sangre recibido era muy poco y se dio prio­ridad al cultivo.

 
En el cuadro I se hace un resumen de los resulta­dos de sensibilidad y especificidad de los diferentes ensayos por rangos de edad. Como puede observarse la sensibilidad de la prueba de ELISA en la muestra total es mucho menor que la del inmunoblot (61.1 vs 82.2%). En ambos ensayos se observa una marcada dis­minución de la sensibilidad en los primeros tres meses de vida.



Si analizamos los datos de sensibilidad y especifi­
cidad de los tres ensayos excluyendo las muestras de niños de entre O y 3 meses de edad, dado que múlti­ples reportes indican la poca sensibilidad de los ensa­yos a esta edad, vemos que tanto la prueba de ELISA como el inmunoblot mejoran aunque no con signifi­cancia estadística (p > 0.10). En tanto que la PCR con­serva los parámetros (cuadro II).



Con el fin de eliminar las variaciones normales entre ensayos en las pruebas de ELISA se sacaron pro­medios de los índices DO/LC en los verdaderos posi­tivos (1.5714), falsos positivos (1.1487), verdaderos negativos (0.660) y falsos negativos (0.735) obser­vándose que la diferencia entre el valor promedio de verdaderos positivos y falsos positivos no es estadís­ticamente significativo
(p= 0.07) quizá debido al tama­ño de la muestra, sin embargo, nuestros resultados indican que sólo una muestra verdadera negativa tie­ne un índice DO/LC por encima de 1.35.

En el cuadro III se describe la frecuencia con que aparecen las diferentes bandas en el inmunoblot para IgA tomando en cuenta la muestra completa.



Como se puede observar, los anticuerpos a p24 son
los más frecuentes, tanto en niños infectados (77.7%) como en niños no infectados (3.2 %) sin embargo, aun­que se observa una gran especificidad (98.7%) en la presencia de anticuerpos frente a las glicoproteínas virales, si se elimina del criterio de positividad la pre­sencia de p24, tendríamos 19 muestras diagnosticadas falsamente como negativas, con lo cual la sensibilidad del ensayo caería a 61.11%


De las 16 muestras definidas como infectadas que
fueron totalmente negativas en los ensayos de ELISA e inmunoblot de IgA, ocho correspondieron a niños
menores de tres meses de edad, por lo que los reportes anteriores indican que la sensibilidad en la detección de anticuerpos tipo IgA específicos está por debajo de 50%.11,12 En 12 muestras pudo detectarse antígeno p24 en plasma y tres fueron negativas en el Inmunoblot para anticuerpos tipo IgG sugiriendo un importante deterioro en el sistema inmunológico que impide con­trolar la infección y quizá fabricar anticuerpos a nive­les detectables.

El cuadro IV resume los datos obtenidos en la PCR, de lo cual se observa una sensibilidad de 98.27% y una especificidad de 100% con límites de confianza de 95% de (89.53-99,90) y (96.94-100), respectivamente y Kappa de Cohen de 0.988. Sólo una muestra de un niño de 10 meses de edad resultó falsamente negativa y no se presentaron falsos resultados positivos.

Discusión


El objetivo de este estudio ha sido demostrar que la detección de anticuerpos tipo IgA específicos para VIH-1, en combinación con la amplificación por la PCR de una región altamente conservada del gen gag, son pruebas suficientemente sensibles y específicas para realizar el diagnóstico perinatal de infección por el VIH sin necesidad de utilizar el cultivo viral que resulta muy costoso y requiere instalaciones especializadas.


Los datos de sensibilidad y especificidad (61.1 y 90.8%, respectivamente) obtenidos en la prueba de ELISA para anticuerpos tipo IgA estandarizada en nuestro laboratorio son similares a los obtenidos en es­tudios previos.8,12,13 Entre 0 y
3 meses de edad la sensibi­lidad es muy baja: 25%,4-16 sin embargo, la especificidad es de 97.9%. Estos datos concuerdan con estudios previos8,11,12,13 y apoyan que la mayoría de los niños se in­fectan durante el parto o en las primeras semanas de vida3,14 y que la síntesis de novo
de anticuerpos especí­ficos frente al VIH-1 inicia aproximadamente en el se­gundo mes de vida y alcanza niveles detectables a los seis meses de edad en 75% de los casos.15

Analizando los índices DO/LC se puede obser­var una diferencia entre reacciones verdaderamente positivas y aquellas que no lo son. Cuando esta rela­ción es igual o superior al valor arbitrario de 1.35 la posibilidad de falsos positivos es casi nula en todos los rangos de edad (1/153) y permitiría utilizar la prueba de ELISA con más seguridad en cuanto a falsas re­acciones positivas en lugares donde no se tenga la posibilidad de detectar anticuerpos tipo IgA por in­munoblot.

Los datos de sensibilidad y especificidad obteni­dos para el inmunoblot indican que es una prueba moderadamente sensible (89.18%) y de buena especi­ficidad (96.15%) en niños mayores de tres meses de edad, lo cual concuerda con observaciones hechas por otros autores.6-16 Cabe señalar que las muestras no fueron pre-tratadas para eliminar IgG materna, pues el inmu­noblot utilizado no es comercial y emplea antígeno viral completo, sin embargo la sensibilidad y especifi­cidad del ensayo es mejor que la reportada por Kline y colaboradores11 quienes sólo datectan  10/19 niños in­fectados para una sensibilidad de 53% En el  ensayo de inmunoblot no se pudo detectar la presencia de an­ticuerpos específicos frente IgA de VIH-1 en 16 ñiños confirmadamente infectados, 10 de los cuales eran menores de seis meses de edad. En 10 referente a los anticuerpos presentes en niños menores de cuatro meses de edad nosotros pudimos observar en 10/16 niños de esta edad anticuerpos a más de tres proteínas vírales incluyendo gp160 y p24, lo cual difiere con las observaciones hechas por Weiblen y colaboradores17 en que sólo detectan anticuerpos a gp160 y/o p24 en  niños menores de cuatro meses de edad.


Los datos de este estudio muestran que la PCR es muy sensible y muy específica en el diagnóstico de VIH-1 en niños menores de 24 meses de edad, sin embargo, es muy importante tener en cuenta que el no poder detectar el virus en las primeras semanas de vida no excluye la infección en el niño, ya que se ha demostrado que si la infección se adquirió en el momento del parto o después del parto el número de células infectadas puede ser muy reducido y estar por debajo de los límites de detección, tanto del cultivo viral como de la PCR.11,12, 14-18

De igual modo se ha demostrado que un bebé no infectado puede haber adquirido de su madre fragmen­tos no replicativos de genoma viral que se detectan en la prueba de la PCR.17 En nuestra experiencia también hemos encontrado niños con la PCR repetidamente positiva con varios pares de iniciadores que no han seroconvertido ni mostrado replicación viral a lo largo de varios años. Por este motivo se recomienda no uti­lizar la PCR como único ensayo diagnóstico, confir­mar un resultado positivo con una nueva muestra, tener mucho cuidado en la interpretación de los re­sultados en los recién nacidos y evaluar los datos a la luz de los hallazgos clínicos. También hay reportes de cultivo viral positivo en niños muy pequeños (meno­res de 2 semanas de edad) no infectados19 por lo que es importante volver a intentar el aislamiento 2 ó 3 me­ses después, antes de dar por confirmado el diagnóstico de infección.


Con base en
los datos obtenidos en este estudio, podemos concluir que es posible hacer el diagnóstico perinatal del VIH-1 utilizando la PCR y detección de anticuerpos IgA específicos para el VIH-1 por inmu­noblot. Cuando estas dos pruebas se realizaron de modo simultáneo la sensibilidad fue de 100% con lími­tes de confianza de 95% (91.11-100) y la especificidad de 97.11%, con límites de confianza de 95% (91.18­-99.25) en el diagnóstico inicial. Sin embargo, es impor­tante hacer notar que ante resultados discrepantes en los ensayos deben solicitarse nuevas muestras y repe
tir las pruebas. No es conveniente dar un diagnóstico final de no-infección mientras no hayan desaparecido los anticuerpos maternos tipo IgG lo cual ocurre en la mayoría de los casos entre los 12 y 18 meses de vida.

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