Salud Pública de México

Estudios sobre alimentacin y nutricin en Mxico: una mirada a travs del gnero

Estudios sobre alimentacin y nutricin en Mxico: una mirada a travs del gnero

Autores

Sara Elena Prez Gil-Romo, Lic en Nutr, Lic en Soc, D en Antr,(1) Silvia Dez-Urdanivia Coria, Lic en Nutr, M en Des Rural(2)

(1) Instituto Nacional de Ciencias Mdicas y Nutricin Salvador Zubirn (INNSZ). Universidad Autnoma Metropolitana Xochimilco. Mxico, D.F.
(2) INNSZ. Mxico, D.F.

Resumen

En este trabajo se reflexiona acerca de la utilizacin de la categora de gnero en los estudios de alimentacin y nutricin en Mxico y se destaca la importancia de las mujeres como responsables de la salud y la nutricin familiar. Adems, se hace una breve revisin acerca de la manera en que las mujeres han sido analizadas en las diferentes encuestas de nutricin y alimentacin y se concluye que, o bien son invisibilizadas, al igual que los hombres, como parte de los promedios per cpita, o nicamente se les considera como parte de su rol reproductor. Se destaca la importancia de incluir el gnero y la perspectiva de gnero en los estudios alimentarios, con el objeto de profundizar en el conocimiento sobre las desigualdades en alimentacin entre hombres y mujeres en las diferentes etapas del proceso alimentario: decisin, provisin, preparacin, distribucin y consumo de alimentos, as como de las prcticas y significados que tienen los alimentos para las mujeres. Se concluye haciendo nfasis en la importancia de introducir el tema de gnero en los currculosacadmicos de las diferentes escuelas de nutricin, enfermera y medicina.

Palabras clave: gnero; sexo; alimentacin; nutricin; Mxico

Abstract

The present paper reflects on utilization of the gender category in food and nutrition studies in Mexico. It highlights womens important role as caretakers of family health and nutrition. Briefly the authors review how women have been analysed in the different food an nutrition surveys; how gender has been effaced in the mean per capita, and how women have been taken into account only as far as their reproductive role. This paper also outlines the importance of including the gender category and gender approach in food and nutrition studies; in order to clearly visualize the feeding inequities among men and women throughout the stages of the feeding process, i.e. decision, provision, preparation, distribution and intake. Moreover, improved understanding of womens nutrition practices and meanings that foods convey to women is advocated. In the conclusion the absolute need to articulate the gender issue in nutrition, nursing and medical academic curricula is stated.

Key words: gender; sex; feeding; nutrition; Mexico

Solicitud de sobretiros: Sara Elena Prez Gil Romo. Instituto Nacional de Ciencias Mdicas y Nutricin Salvador Zubirn. Vasco de Quiroga 15, col. Seccin XVI, 14000 Tlalpan. Mxico, D.F. Correo electrnico: seperezgil@laneta.apc.org Key words: gender; sex; feeding; nutrition; Mexico

Introduccin

En Mxico, al hacer una revisin sobre los diversos estudios que se han realizado en el rea de la salud, diversas investigadoras e investigadores observaron que stos han puesto en evidencia la exclusin de las mujeres en la investigacin y la falta de puntualizacin de las desigualdades en la atencin mdica que afectan primordialmente a las mujeres.1 Si bien es cierto que desde hace algunos aos se pueden encontrar trabajos que analizan la mortalidad, la morbilidad, la salud sexual y reproductiva y la salud mental bajo una perspectiva de gnero, las reflexiones sobre lo que implica este concepto estn casi siempre ausentes en la mortalidad y la morbilidad y, en general, el trmino de gnero se llega a utilizar como sinnimo de sexo, de mujeres, o de diferencia sexual. El gnero ha sido escasamente incorporado como una categora de anlisis en las investigaciones de nutricin y alimentacin y casi siempre se aplica slo para hacer referencia al sexo femenino.

A partir de lo anterior, en este ensayo se busca compartir algunas reflexiones acerca de la categora de gnero y su aplicacin en las investigaciones de alimentacin y nutricin. Para cumplir con ese objetivo, se dividi el trabajo en varios apartados: en el primero se discute la importancia de las mujeres como responsables de la salud y la alimentacin de toda la familia. En el segundo se hacen reflexiones sobre la perspectiva de gnero y su relevancia en los estudios de salud. Posteriormente, se hace una breve revisin acerca de la forma en que las mujeres han sido analizadas en los principales estudios de alimentacin y de nutricin en el pas y, finalmente, se discute la aportacin de utilizar la categora y la perspectiva de gnero en las investigaciones sobre esta temtica, proporcionando algunos ejemplos de sus aportaciones con un estudio sobre lactancia materna realizado en comunidades del estado de Oaxaca.

Las mujeres y su responsabilidad frente a los otros y otras: la salud y la alimentacin

Las mujeres son el centro de atencin de gran parte de los estudios y programas aplicados de nutricin y alimentacin en Mxico, en tanto que se consideran uno de los componentes fundamentales de la salud infantil. Son el foco de inters en trminos de su reproduccin en el embarazo y la lactancia, momentos en que aumentan sus requerimientos de energa y de ciertos nutrimentos, lo cual, aunado a los cortos intervalos intergensicos, al intensivo cuidado de los hijos (reproduccin social) y a una mala alimentacin, hace de la poblacin femenina uno de los grupos con mayor riesgo. En aos recientes, las mujeres que pasan por el climaterio y la menopausia tambin se han convertido en las unidades de anlisis de varias investigaciones, debido a sus cambios en los requerimientos de varios nutrimentos y a la relacin entre algunas patologas y la ingesta de ciertos alimentos. No obstante, algunas investigadoras alertan que caracterizar a la mujer esencialmente por sus funciones reproductivas, esto es, slo en tanto madre, es lo que ha llevado a las/los profesionales de la salud y la nutricin a estudiar casi en forma exclusiva el estado nutricio de las mujeres-madres durante ciertos momentos del proceso reproductivo, sin percatarse de que esta visin puede distraer la atencin de otros elementos de discriminacin y desventaja.2,3 La construccin de la identidad femenina centrada en la maternidad se define en lo femenino como un ser para otros,4 lo cual llega a tener implicaciones en la autoestima, la valoracin social y la capacidad para tomar decisiones y actuar en su propio cuerpo, su vida y su salud, incluida su alimentacin. La mujer es, sobre todo, quien nutre y alimenta a los dems y esa parte de la construccin de la identidad cuestiona la posibilidad de cuidar su propio bienestar. De lo anterior se desprende la necesidad de contrarrestar el sesgo generalizado de restringir la salud de la mujer al mbito reproductivo-materno.

Los acercamientos a la salud de la mujer que desborden la salud reproductiva como nico foco de anlisis han sido propiciados, de acuerdo con Ravelo,2 por la incorporacin de planteamientos  originados en las ciencias sociales. Lo anterior contrasta con la perspectiva  biomdica sobre la denominada salud materno-infantil y con las polticas pblicas que consideran principalmente a las mujeres como categoras poblacionales. El estudio de la salud de las mujeres, que se haba concentrado sobre todo en el campo de las ciencias biolgicas, pas a formar parte del conocimiento de las ciencias sociales en particular de la sociologa, de la antropologa mdica y de las ciencias denominadas sociomdicas, como la salud pblica, la salud comunitaria y la medicina social. Entre los principales logros, producto de estos nuevos abordajes, est el inters por la relacin salud y gnero, o salud de las mujeres, que rebas el marco de la reproduccin biolgica al incorporar aspectos socioculturales, econmicos y polticos. En este sentido, el campo de la salud femenina se ha ampliado, diversificndose las temticas y los acercamientos, entre ellos el de la nutricin y alimentacin, tema central de este trabajo. A continuacin se recapitular en lo que es el gnero y la perspectiva de gnero.

Como ya se ha dicho, el concepto de gnero se utiliza a menudo como sinnimo de sexo, de mujeres, o de diferencia sexual, y la perspectiva de gnero slo para hacer referencia al sexo femenino. Lamas seala5 que aunque usar gnero o perspectiva de gnero como mujeres o perspectiva que toma en cuenta la existencia de las mujeres es cuestionable, desde un punto de vista conceptual y poltico es til, pues conduce al rechazo de trminos neutros como paciente, derechohabiente y ciudadano. Al ampliar lo anterior, esta autora comenta que la sustitucin de mujeres por gnero se da en todas partes, y que entre los hispanoparlantes tiene una justificacin de peso, ya que en castellano se habla de las mujeres como el gnero femenino, por lo que es fcil deducir que hablar de gnero o de perspectiva de gnero es referirse a las mujeres o a la perspectiva del sexo femenino.

Scott6 explica cmo, en los ochenta, la bsqueda de legitimidad acadmica llev a las estudiosas feministas a sustituir mujeres por gnero. Resulta interesante lo sealado por esta investigadora cuando dice que el empleo de gnero trata de subrayar la seriedad acadmica de una obra, porque gnero suena ms neutral y objetivo que mujeres [] gnero no comporta una declaracin necesaria de desigualdad o de poder, ni nombra al bando contrario (hasta entonces invisible) oprimido gnero incluye a las mujeres sin nombrarlas y as parece no plantear amenazas crticas. Para Scott el gnero designa tambin las relaciones sociales entre los sexos y la forma de situarse en el debate terico. En otros trminos, la categora de gnero tiene dos dimensiones que son de utilidad, segn el mbito desde donde se vea: por un lado se encuentra la dimensin terica que permite conceptualizar la relacin social a partir de su ubicacin en una estructura sexual histricamente determinada, esto es, una estructura de relaciones y significaciones donde lo femenino y lo masculino han tenido algunos cambios a lo largo de la historia; y, por el otro, existe una dimensin que se ubica en el terreno de la praxis, como eje rector de la relacin, debido a que, en trminos reales, constituye una relacin social con implicaciones diferentes para cada uno de los gneros, lo que ha generado situaciones de desigualdad social.

El uso de la categora de gnero implica que, dependiendo de la disciplina de que se trate, se formular la interrogante sobre ciertos aspectos de las relaciones entre los sexos o de la simbolizacin cultural de la diferencia sexual.5,7 Desde la antropologa, la definicin de gnero o de perspectiva de gnero alude al orden simblico con que una cultura dada elabora la diferencia sexual. Goldsmith,7 al discutir sobre los debates antropolgicos relacionados con los estudios de la mujer, argumenta que los llamados estudios sobre las mujeres desencadenaron un profundo cuestionamiento dentro de la disciplina de la antropologa. Al poner en duda la validez cientfica de investigaciones que se haban llevado a cabo con grandes premisas y/o sesgos etnocntricos, androcntricos o clasistas, se hizo necesaria, segn esta autora, la reconsideracin de algunos de los postulados bsicos  de esta disciplina. As pues, en un intento por abordar la relevancia de este concepto dentro de los estudios de alimentacin y nutricin, a continuacin se rescatarn algunos aspectos sobre el gnero que son importantes en esta aproximacin y que, por otro lado, desde nuestra perspectiva, resultan novedosos en las investigaciones sobre dichos temas.

Lamas5 seala que si tuviera que elegir un concepto que distinguiera a la antropologa de las dems  ciencias, ste sera el de cultura; sin embargo, aclara que este trmino no significa que haya sido entendido de la misma manera por todos los/las antroplogos/as, sino que ha sido el concepto central y definitorio de la antropologa ante las otras ciencias sociales. Aade que uno de sus intereses ha sido esclarecer en qu medida ciertas caractersticas y conductas humanas son aprendidas mediante la cultura o estn inscritas genticamente en la naturaleza humana. Dicha interrogante ha llevado a un debate sobre qu es lo determinante en el comportamiento humano, si los aspectos biolgicos o los socioculturales, y en especial ha cobrado fuerza respecto a las diferencias entre hombres y mujeres. En los ltimos aos, las conclusiones han girado alrededor del tema de que las diferencias de gnero constituyen algunas de las diferencias significativas entre los sexos.

En suma, al hablar de gnero se centra la atencin en aquellas diferencias que han sido atribuidas tradicionalmente a la naturaleza biolgica de hombres y mujeres, el lugar de su posicin en la estructura social, y las expectativas sociales sobre las cuales se definen los comportamientos adecuados para cada sexo. La llamada perspectiva de gnero trae al debate cuestionamientos sobre el poder y la igualdad, y se rechaza la idea de que hombres y mujeres son fundamentalmente diferentes en temperamento, habilidades e intereses.5,7,8 En otras palabras, se trata de aquella perspectiva donde el gnero se articula con las modalidades en que una determinada sociedad visualiza la feminidad y la masculinidad, y al utilizar este concepto en lugar de sexo se busca subrayar que lo femenino y masculino no son categoras bipolares ni fijas, pues son construcciones socioculturales.  As pues, el gnero alude a los mecanismos a travs de los cuales las diferencias biolgicas se transforman en desigualdades sociales.2

Si se parte del concepto de que la salud de la mujer es una sntesis de la biologa propia de su sexo y del lugar que la sociedad le asigna en un determinado contexto histrico cultural, se entender que ambos factores se integran en el concepto de gnero, que no slo se refiere al sexo biolgico, sino tambin a la amplia gama de conductas, expectativas y roles atribuidos a hombres y mujeres por las estructuras sociales.9 Los  condicionantes  biolgicos corresponden a la anatoma y a la fisiologa de la mujer, mientras que los condicionantes sociales y culturales se relacionan con las oportunidades de la mujer de acceder a la educacin, la alimentacin y los servicios de salud. Los comportamientos y modos de vida de cada uno de los sexos relacionados con la salud, tambin son elementos centrales de la teora de gnero.10

En el campo de la salud, Cardaci3 seala que, al incorporar el gnero en sus anlisis, diversas investigaciones contribuyen a poner de manifiesto la forma en que esta categora est presente con relacin a los riesgos y protecciones que se toman frente a diversas enfermedades, a la percepcin de los sntomas, a la organizacin y desarrollo de la atencin a la salud, a las prioridades para otorgamientos de apoyos financieros, a las preguntas que se hacen los/las investigadores/as y los/las clnicos/as, al diagnstico de un padecimiento, as como a las decisiones respecto a su tratamiento. En 1993 Gmez11 planteaba que algunas diferencias de morbimortalidad entre nios y nias eran seales de alarma respecto a la posible existencia de un importante problema social: la discriminacin en contra de las nias. No obstante, Cardaci12 destaca que la debilidad principal de varias explicaciones reside en el aislamiento de la categora de gnero respecto del resto de los factores socioeconmicos, culturales y biolgicos que entran en juego en el proceso salud-enfermedad-muerte. Esta autora resalta la necesidad de evitar reduccionismos y de considerar al gnero como una determinante que no opera aislada de todo un conjunto de variables, sino que es una preocupacin presente en diversos estudios publicados por acadmicos/as de diversos pases. En el tema de la salud, Cardaci resume el enfoque de gnero como una de las vas a travs de las cuales es posible incorporar a la discusin nuevos temas y problemas, as como enriquecer aquellas explicaciones sobre la morbimortalidad que no se sustentan exclusivamente en el nivel biolgico, sino que otorgan un papel central a los factores socioculturales y psicolgicos.

Ahora bien, las relaciones entre los gneros conforman una de las dimensiones sociales ms importantes en relacin con la salud y nutricin de la mujer. La desigualdad entre hombres y mujeres se expresa en diferencias en el acceso a recursos, los grados de autonoma personal derivados del papel que desempean en la familia y en la sociedad, la valoracin y retribucin social del trabajo e, incluso, la capacidad de decidir, planear y disfrutar la propia vida.2,3,8-10,12 En este sentido, las contradicciones en las relaciones entre los gneros, no son producto de diferencias biolgicas propias de cada sexo, sino de construcciones sociales y simbolizaciones culturales de los sistemas de gnero/sexo que las sociedades elaboran a partir de las diferencias anatomo- fisiolgicas.

Antes de entrar al siguiente apartado, cabe subrayar que el uso adecuado del enfoque de gnero como herramienta analtica, lejos de cortar la realidad, enriquece los marcos tericos explicativos del proceso salud-enfermedad-atencin al develar algunas situaciones empricas entre hombres y mujeres como son: a) necesidades especiales de atencin, aun en ciertos casos de condiciones que afectan a ambos sexos; b) riesgos especficos ligados a actividades o tareas definidas como masculinas o femeninas; c) percepciones de enfermedad; d) conductas de bsqueda de atencin; e) grado de acceso y de control ejercido por las personas sobre los recursos bsicos para la proteccin de la salud, en los planos tanto intrafamiliar como pblico; y, f) prioridades en la distribucin de recursos pblicos destinados a la provisin de medios y cuidados para la salud, y a la investigacin sobre los problemas de salud que afectan de manera diferente o exclusiva a uno de los sexos.11

Las mujeres y los estudios de alimentacin y nutricin: una mirada hacia atrs

Al hacer un recuento sobre la incorporacin de la teora y perspectiva de gnero en los estudios de alimentacin y nutricin en Mxico, se observa que sta es escasa: por un lado se encuentran slo unos pocos datos desagregados por sexo, lo que no permite extraer conclusiones definitivas, y por el otro, se aprecia una reiterada confusin entre lo que es gnero y lo que es sexo. No obstante, en los ltimos aos se ha venido destacando con creciente inters la necesidad de realizar anlisis que tomen en cuenta la problemtica de los gneros. A continuacin se revisarn algunos trabajos.

La preocupacin por estudiar la situacin nutricia de los pases en Amrica Latina est presente desde hace varias dcadas, sobre todo en Mxico donde, a partir de1957 y de una manera sistematizada, el Instituto Nacional de Nutricin, ahora llamado Instituto Nacional de Ciencias Mdicas y Nutricin Salvador Zubirn, ha realizado una serie de encuestas en los planos local y  nacional. Por otra parte, el Hospital Infantil de Mxico, a travs de su Centro Rural en el estado de Morelos, tambin fue precursor de la investigacin epidemiolgica de la nutricin.

Durante los primeros aos, las encuestas apuntaron a conocer la magnitud de la situacin nutricia infantil y preescolar del pas y a determinar las principales zonas geogrficas con mayores problemas. Fue as como se identific al sureste de la Repblica mexicana y algunas regiones del centro, como las reas ms afectadas por la desnutricin. Las prcticas alimentarias estudiadas en las primeras encuestas de nutricin se reducan a investigar la duracin de la lactancia materna, la edad de la ablactacin, los alimentos ms utilizados en este periodo y la edad del destete. Los instrumentos de recoleccin y las tcnicas utilizadas en estas encuestas, desde finales de los aos cincuenta hasta principios de los setenta, fueron las de pesas y medidas de siete y tres das y las cualicuantitativas de registro de consumo de alimentos en las ltimas 24 horas en los mbitos familiar y preescolar, aunadas al estudio de algunos signos clnicos en la poblacin menor de cinco aos. Para 1974, se haban realizado ms de 35 encuestas en la Repblica mexicana.13,14 Desde el punto de vista metodolgico, la informacin derivada de estos estudios tena la limitante de que se desconoca, con excepcin de la alimentacin del/de la nio/a entre 1 y 5 aos, el consumo real de cada uno de los miembros de la familia; lo que se saba era nicamente la ingesta promedio per cpita diaria. Asimismo, los aspectos clnicos, bioqumicos y antropomtricos de la poblacin infantil tambin se estudiaban, aunque rara vez se analizaban segn el sexo.

Entre 1974 y 1996 se realizaron varias encuestas nacionales de alimentacin en comunidades rurales15-17 y aunque en la de 1996 s se investig el consumo de alimentos de las mujeres, el tipo de anlisis efectuado no difiri en absoluto al de las encuestas anteriores, ya que slo se limit a describir las cantidades de los alimentos y de los nutrimentos consumidos, as como los porcentajes de adecuacin con respecto a sus recomendaciones. La Encuesta Urbana de Alimentacin de 1995,18 que recab informacin tanto de hombres como de mujeres, mostr que el sexo masculino, entre los 18 y los 39 aos y de 50 a 69 aos, se encontraba ligeramente en mejor situacin nutricia que el femenino.

Por su parte, la Secretara de Salud, junto con el Instituto Nacional de Salud Pblica han llevado a cabo varias encuestas nacionales de nutricin.19-21 La encuesta de 1999 ofrece datos desagregados sobre el estado de nutricin de los preescolares con base en la estatura para la edad, como indicador de desnutricin crnica, adems de que permite evaluar discriminacin en trminos de alimentacin. Esta ltima informacin, al ser interpretada a travs de una visin de gnero, permite concluir que, de acuerdo con el indicador talla y peso para la edad, los nios y nias en Mxico se encuentran en condiciones semejantes de nutricin y no existen evidencias para pensar en una discriminacin en contra del gnero femenino.9,20 Resalta la presencia de sobrepeso y obesidad entre el grupo femenino debido a patrones de alimentacin inadecuados, aunados a hbitos como  el tabaco y la vida sedentaria de las mujeres mexicanas, que propician la aparicin de enfermedades crnicas.

En cuanto a la informacin derivada de la ENSANUT 2006,21 la relacionada con la poblacin preescolar hasta el momento no se encuentra desagregada por sexo, a diferencia de los datos de la poblacin escolar, adolescente y adulta. La prevalencia de baja talla en nios de 5 a 11 aos de edad del sexo masculino fue de 10.4% y del femenino de 9.5% y la prevalencia de sobrepeso y obesidad comparada con los datos de 1999, aument en ambos sexos de manera similar. Por lo que respecta a los datos de sobrepeso y obesidad de las y los adolescentes, no presentaron grandes diferencias, ya que la poblacin femenina registr 23.3 y 9.2%, respectivamente, y la masculina, 21.2 y 10.0%. La prevalencia de sobrepeso fue ms alta en hombres que en mujeres mayores de 20 aos; en cambio la de obesidad fue mayor en mujeres. Al sumar las dos prevalencias, se observa que las mujeres (71.9%) padecen ms estas enfermedades que los hombres (66.7%). Aun cuando no se haya realizado todava un anlisis con perspectiva de gnero, se considera como un gran avance la desagregacin de los datos segn sexo de las diversas encuestas nacionales de nutricin y de alimentacin. El adentrarse en lo que hay ms all de los datos es una tarea pendiente para entender cules son los determinantes de las altas prevalencias de sobrepeso y obesidad entre las mujeres.

De una manera paralela a la realizacin de estas encuestas, se llevaron a cabo otras investigaciones en Mxico que, a diferencia de las nacionales, se abocaron a estudiar el estado nutricio de la poblacin infantil, el valor nutritivo de su ingesta habitual, la correlacin del estado de nutricin con el desarrollo psicomotor, los factores del medio ambiente asociados con la desnutricin, y algunos conceptos existentes en la poblacin materna acerca de la causalidad de algunas enfermedades, entre otros, en algunas comunidades rurales del pas. Destacan los estudios longitudinales de crecimiento y desarrollo de Chvez22 y Cravioto,23 pioneros de estas investigaciones en Mxico y que a fines de los aos sesenta echaron mano de dos estrategias principales: los estudios multifactoriales y los de observacin clnica y experimental, con nfasis en factores individuales especficos. En esas investigaciones algunos datos fueron desagregados por sexo.

A fines de los aos sesenta y hasta mediados de la dcada de los ochenta, tambin se dio el auge de los estudios sobre lactancia materna. Los abordajes tericos de las investigaciones fueron variados, pues adems de continuar con la visin biologicista de la lactancia materna centrada en el/la recin nacido/a, esto es, su crecimiento y desarrollo, se realizaron estudios y escribieron ensayos, cuyo marco terico se deriv de las ciencias sociales, sobre todo de la sociologa y la antropologa. En estos estudios el sujeto de anlisis continu siendo el hijo o la hija; sin embargo, en la bsqueda de explicaciones que permitieran dar respuesta al por qu del abandono progresivo del amamantamiento en la dcada de los aos setenta, las teoras de la multicausalidad basadas en los crculos viciosos de la desnutricin, cobraron importancia.

Es en ese perodo cuando nuevos modelos tericos por ejemplo, el Modelo Mdico Hegemnico, dieron otro giro a las investigaciones sobre lactancia, desde la formulacin de las interrogantes, de los problemas, y la forma de abordarlos, hasta en el anlisis de los datos.24,25 La mujer continu siendo el foco de atencin en este tipo de estudios en tanto madre vehculo o instrumento del recin nacido, pero a diferencia de las teoras de la multicausalidad basadas en los crculos viciosos, se estudiaron y analizaron otros elementos como el econmico-poltico, el institucional, y la prctica y el saber mdico para la explicacin de las prcticas y representaciones maternas. Lo anterior permiti una deconstruccin de la lactancia como un espacio predominantemente biolgico y psicolgico y, a la vez, una reconstruccin de esta temtica como un objeto de estudio ms globalizador e integrador. Finalmente, desde mediados de los aos ochenta la perspectiva de gnero se incorpor como elemento explicativo de la prctica de lactancia materna y de su abandono.26-28

Aunado a lo anterior, en los ltimos aos tambin se han llevado a cabo investigaciones relacionadas con el consumo de alimentos y de nutrimentos en las diferentes etapas del ciclo vital, en las que se incorpora ya no slo la explicacin biolgica del fenmeno, sino, adems, una interpretacin social en donde el gnero se aborda como una determinante que se relaciona con otras variables e indicadores. Los hallazgos de estos estudios presentan cierta similitud: por ejemplo, en las comunidades estudiadas no se han encontrado diferencias en la distribucin y consumo de alimentos entre mujeres y hombres adultos y preescolares,29-32 y las conclusiones giran en torno a que los bajos consumos de alimentos, energa y nutrimentos son ms atribuibles a las condiciones de pobreza en las comunidades que a una distribucin inequitativa de los alimentos al interior de la familia. Tambin existen otras investigaciones que, al pretender identificar la magnitud del dao de la poblacin vulnerable ninos/as y mujeres, y relacionarla con algunos factores socioculturales condicionantes, entre ellos la diferencia y desigualdad genrica, se limitan a clasificar el estado nutricio de las mujeres y hacen a un lado el anlisis de gnero.33

Qu falta por hacer?

Ya se habl brevemente sobre el recorrido de algunos estudios alimentarios y nutricionales en Mxico y es innegable la relevancia de los diversos acercamientos tericos y la importancia que han tenido en el conocimiento de la nutricin; empero, cabe insistir en la perspectiva de gnero como otro elemento central en el anlisis de los datos sobre alimentacin, no slo de la poblacin femenina, sino tambin de la masculina. Se parte del hecho de que los temas a estudiar son prcticamente los mismos; sin embargo, los supuestos tericos, las preguntas de investigacin, la forma de abordarlas y de analizar la informacin, son diferentes.

Es un hecho que, desde el punto de vista biolgico, existen diferencias en los requerimientos de energa y de nutrimentos entre hombres y mujeres; est claro que, en general y haciendo a un lado aquellos casos de mujeres que tienen una gran actividad fsica o que se encuentran en los periodos de embarazo y de lactancia, durante los cuales se requiere aumentar el consumo de energa y de algunos nutrimentos, los hombres necesitan comer ms. Sin embargo, adentrarse en las prcticas, hbitos, costumbres alimentarias y significados de los alimentos y del acto de comer de las familias, implica un abordaje terico-metodolgico diferente al que se lleva a cabo en el campo de la nutricin. Los seres humanos comen alimentos y, como afirma De Garine,34 el terreno de la alimentacin es un campo de eleccin en el que se revela la estructura profunda de la sociedad. La comida y sus significados son un buen ejemplo de las diferencias (igualdades e inequidades) entre ambos sexos, donde los temas de autoridad y poder son cruciales.

En este sentido la alimentacin constituye uno de los pocos terrenos en que un fenmeno es relevante a la vez tanto para las ciencias biolgicas como para la sociales y la discusin terica y las evidencias empricas sobre el estado nutricio de las mujeres y de los hombres son un marco propicio para la incorporacin de nuevos planteamientos conceptuales desarrollados por las ciencias sociales. Tal es el caso de la perspectiva de gnero que ofrece alternativas para contribuir a la explicacin de los problemas de nutricin de las mujeres y de los hombres. La incorporacin de la categora de gnero en las investigaciones ha permitido abordar, mas no resolver, los niveles de complejidad que se conforman entre lo masculino y lo femenino. No obstante, se considera como un gran reto incluir esta perspectiva que ofrece otro tipo de conocimientos en la temtica de la alimentacin y nutricin individual y familiar.

Problematizar las condiciones de nutricin de las mujeres y de los hombres y explorar con ms detalle los diversos factores que intervienen, mantienen o modifican su salud, particularmente su estado nutricio ,son algunas lneas de investigacin y de accin que pueden seguir las y los interesados en el tema de la nutricin con una perspectiva de gnero. Sin embargo, desde el punto de vista antropolgico el uso de esta categora implica, entre otras cosas, introducirse al conocimiento sobre cmo el acto de comer dentro de las familias, y el proceso alimentario decisin, provisin o adquisicin, preparacin y distribucin de alimentos adquieren relevancia desde un punto de vista social y si stos, adems de marcar diferencias sexuales, tiene una significacin genrica. Cabe recapacitar en este punto.

Si se parte de lo anterior, re-pensar en las mujeres y en los hombres durante los hechos relacionados con la alimentacin sera, entre otros aspectos, hacerlas/os visibles en situaciones histrico concretas, principalmente como mujeres y hombres y no nicamente en su papel de madres-reproductoras y de padres-proveedores. No se discute el hecho de que, tradicionalmente, las mujeres han sido y continan siendo las responsables de la salud familiar y las beneficiarias o depositarias de algunas de las principales acciones del sector salud, adems de que, por encontrarse en el mbito domstico, tambin sean ellas quienes proporcionen informacin sobre lo que ocurre dentro de sus familias; no obstante, reconstruirlas como mujeres es algo ms que eso.

Esta imposibilidad de dar visibilidad a las mujeres, y tambin a los hombres, en la mayora de los estudios alimentarios y nutricionales, ha motivado a algunas/os investigadoras/es interesadas/os en el tema de la salud de la mujer, a reflexionar acerca de cul sera el camino ms viable para hacer visibles a las mujeres en este campo e incursionar en investigaciones sobre la salud y nutricin femenina bajo una perspectiva de gnero. As entonces, algunas de las interrogantes que surgen son las siguientes: mientras que en el campo de la nutricin se elabora una teora o conjunto de teoras sobre la nutricin y su relacin con el gnero, por qu razn no se retoma parte de la experiencia que han sistematizado las y los especialistas en el campo de la salud reproductiva y mental sobre el cuerpo vivido y la experiencia vivida? Si los procesos individuales biolgicos de la nutricin atraviesan el propio cuerpo y las prcticas y representaciones sobre la alimentacin se conforman dentro de un marco socioeconmico y cultural y, sobre todo, por la experiencia vivida de las mujeres, por qu no comenzar a investigar, reflexionar, buscar explicaciones, orientar, capacitar y educar, bajo la premisa de que la experiencia de las mujeres es fundamental para comprender qu sucede con ellas, con sus prcticas alimentarias, con las de sus parejas y sus familias y, por consiguiente, tener elementos para cambiar su situacin si es que debe cambiarse? En lo que respecta a la poblacin masculina, por qu no adentrarnos en la alimentacin y el estado nutricio de los hombres que viven en las comunidades rurales y su relacin con ciertas prcticas problemticas, por ejemplo, el excesivo consumo de alcohol?

Antes de finalizar r este trabajo cabe compartir algunas reflexiones, sobre el tema de la lactancia materna. La investigacin se llev a cabo con mujeres indgenas de la Sierra Jurez en el estado de Oaxaca;26 el eje rector fue el gnero, y el abordaje las tcnicas cualitativas. Los objetivos e interrogantes fueron distintos a los planteados en los aos sesenta y setenta, ya que a diferencia de aquellos estudios donde la poblacin menor de un ao era el centro de atencin en cuanto a su estado nutricio, crecimiento y desarrollo, el estudio aludido parti de categoras y variables socioculturales tales como saber popular y saber cientfico acerca de la alimentacin de la poblacin infantil; tradiciones y consejos familiares; atencin del parto; autoatencin; rol de las parteras y de las mujeres y hombres de la familia en el proceso alimentario; experiencia vivida de las mujeres-madres; prcticas y representaciones sobre el amamantamiento; preferencias y restricciones alimentarias durante la lactancia; apoyos y redes familiares y presencia paterna, lo que dio lugar a otro tipo de conocimientos y, por lo tanto, de explicaciones e interpretaciones.

Con base en lo anterior, cuando se realizaron las entrevistas relacionadas con la prctica de lactancia en un grupo de mujeres indgenas, lo primero que se observ fue que los infantes varones reciban por ms tiempo la leche de las madres. Uno de los aspectos que llamaron la atencin fue el significado de fuerza de la leche materna: los nios necesitan tomar ms tiempo leche de sus madres para tener ms fuerza y as estar ms sanos para trabajar en el campo y mantener a su familia, a diferencia de las nias que permanecen en  la casa ayudando a sus madres en las labores de la casa. En otras palabras, los sucedneos de leche materna y el trabajo domstico tienen menor valor en comparacin con el trabajo masculino. Lo anterior, entre otros muchos factores, muestra situaciones y prcticas alimentarias diferenciales segn gnero en la poblacin materna entrevistada en Oaxaca, que no habran salido a relucir dei no adentrarse las investigadoras en las diferencias sexuales y la perspectiva de gnero. Sin embargo, cabe destacar que no se encontraron prcticas desiguales en el cuidado de las nias y los nios, pues ambos sexos reciben la misma atencin cuando se enferman. Salas 28 sintetiza la importancia de conceptualizar la lactancia de una manera distinta, sealando que, caminar por la acera de enfrente consiste en visualizar que la lactancia materna no es un asunto del sexo femenino, es un asunto  de gnero, es decir, corresponde a uno de los atributos asignados socialmente a partir de una diferenciacin biolgica inicial.

Por ltimo, asumir la perspectiva de gnero en las acciones de investigacin alimentaria y nutricia, implica pensar tanto en las mujeres como en los hombres, as como en las formas de relacin entre ellos. La ubicacin dentro de esta perspectiva permite conocer cules son los recursos y la capacidad de accin de cada sexo para encarar las dificultades de la vida y realizar sus propsitos. Partir de la identificacin de los problemas y necesidades de los hombres y de las mujeres, entre los que deben considerarse los relacionados con la desigualdad entre los gneros, para incorporarlos en el conjunto de aspectos que se van a cubrir, es otro de los objetivos de los proyectos. Ciertamente el reto es difcil, y un primer paso consiste en incorporar la perspectiva de gnero como parte de los currculos acadmicos de las diferentes escuelas y facultades de salud, como las  de medicina, enfermera y nutricin en el pas y, en las instituciones dedicadas a la investigacin, promover la aplicacin de la perspectiva de gnero y las tcnicas cualitativas, en combinacin con las cuantitativas, para profundizar en las diferencias y desigualdades segn sexo/gnero en el mbito de la alimentacin y nutricin.

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