Salud Pública de México

Mesa redonda XXVIIIEl papel de la sociedad civil en la prevención de la violencia contra la mujer

Mesa redonda XXVIIIEl papel de la sociedad civil en la prevención de la violencia contra la mujer

AUTORES

Raffaela Schiavon,(1) Erika Troncoso,(2) Deborah L. Billings(1)

(1) IPAS
(2) Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán

Introducción

La inclusión en la agenda pública de la violencia basada en el género –tanto en términos de prevención como de atención a las víctimas– ha sido un tema en el cual la sociedad civil organizada, en especial las organizaciones feministas, ha dado grandes aportes desde hace décadas en México. La inclusión del tema en algunos sectores gubernamentales, como las políticas públicas de salud, es el fruto más reciente de estos esfuerzos. Estas organizaciones han llamado la atención a gritos sobre la innecesaria carga física y emocional que genera la violencia en todas sus  manifestaciones entre las mujeres en todas las sociedades. Una de estas manifestaciones es la violencia doméstica, que ha llamado en particular la atención en todas sus formas: física, sexual, emocional y económica; sin embargo, otras dimensiones hacen evidente la vulnerabilidad a la que se enfrentan las mujeres en contextos diversos, como en zonas de conflicto o de guerras.

Después del Informe Mundial de la Salud del año 2002* sobre la violencia, la Organización Mundial de la Salud planteó algunas estrategias para prevenirla, como aumentar la capacidad para recolectar información confiable sobre violencia, promover la investigación sobre el tema: sus causas, consecuencias y prevención, promover la prevención primaria, promover la equidad de género y social como una vía para evitar la violencia, fortalecer el apoyo y los cuidados disponibles para las víctimas y, para finalizar, como recomendación a los países, desarrollar un plan nacional de acción.

* Informe mundial sobre la violencia y la salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2002.
‡ Preventing violence. A guide to implementing the recommendations of the World report on violence and health. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2004.


En este contexto el papel que ha tenido la sociedad civil organizada ha sido importante en varios sentidos: por una parte, logró que el tema de la violencia de género se incluya en los acuerdos internacionales, así como en las leyes y normas nacionales, y que se identifique como un problema de derechos humanos de las mujeres que los estados tienen la obligación de afrontar.§ En tiempos muy recientes (junio 2006), en la misma Asamblea General de las Naciones Unidas, el Secretario General emitió un espléndido informe que documenta de manera exhaustiva los diferentes aspectos de este fenómeno en el mundo, sus causas y factores de riesgo, así como las formas de prevenirlo, detectarlo y atenderlo, con un enfoque basado en investigaciones y en evidencias.£

§ Algunos de los principales convenios internacionales en los cuales la sociedad civil organizada, especialmente las organizaciones feministas, ha tenido un importante papel son: la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994; la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing realizada durante la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, que tuvo lugar en Beijing en 1995, y el Comité para la eliminación de la discriminación contra la mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés); por mencionar algunas.
£ Doc. A/61/122/ add. 1, sexagésimo primer período de sesiones Informe del Secretario General: Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer, 6 de julio de 2006. Disponible en: http://documents.un.org/mother.asp


Por otra parte, el trabajo de la sociedad civil ha consistido en sensibilizar a diferentes sectores de la sociedad (académicos, medios de comunicación, etc.) para visualizar la violencia como un problema cotidiano que afecta a una proporción importante de mujeres en todas las sociedades actuales. Esto ha generado, entre otras cosas, campañas públicas de sensibilización para eliminar y prevenir la violencia de género como una prioridad global. Además, se han atraído recursos y financiamientos por parte de las agencias internacionales y de las instituciones gubernamentales para investigar la frecuencia del problema, identificar la carga en términos de salud sobre las mujeres y sus hijos, las repercusiones sociales e intergeneracionales, los costos económicos que representa para toda la sociedad, así como para implementar programas de detección y atención en los servicios (de salud, sociales y judiciales).

Como conclusión, la sociedad civil ha dedicado buena parte de su esfuerzo en campañas de prevención que pretenden modificar las relaciones de género para evitar la carga desproporcionada en términos de enfermedad e infelicidad que este fenómeno genera sobre las mujeres.

Dimensión del problema

La recopilación de información exhaustiva sobre la violencia y los abusos contra las mujeres es difícil de lograr, tanto por el estigma asociado y el miedo a las represalias de las víctimas, como porque este tipo de violencia es de amplia aceptación como un hecho común, casi inevitable e incluso “provocado” por las mismas mujeres. Aunque algunos hechos violentos hacia las mujeres como la  violación, la mutilación genital, el abuso doméstico y conyugal han adquirido ya cierto reconocimiento ante la opinión pública, otros aspectos no reciben la atención adecuada: el tráfico de mujeres y niñas, la prostitución forzada, el infanticidio femenino, la selección prenatal del sexo, el feminicidio, el acoso sexual y la violencia contra las mujeres en los lugares de estudio, de trabajo o de reclusión.

Las investigaciones realizadas a la fecha, algunas de ellas multicéntricas y multipaís,** han utilizado estrategias de medición del fenómeno mediante preguntas insertadas en encuestas demográficas en la población general,__ o a partir de la prevalencia en usuarias de servicios§§ o por medio de encuestas cualitativas. Cada una de estas metodologías arroja aspectos diversos y complementarios de la forma en que la violencia impacta en la vida y la salud de las mujeres y de cómo responden éstas ante aquélla, pero dejan descubiertos los factores relacionados con las determinantes profundas y próximas del fenómeno, sobre todo aquellas modificables y prevenibles.

** Who Multi-country study on Women´s Health and Domestic
__ Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y Secretaría de Salud (SSA) (2003), Encuesta Nacional sobre Violencia contra las Mujeres 2003. ENVIM. Cuernavaca, México, INSP.
§§ Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) (2003), Encuesta Nacional sobre la dinámica de las relaciones en los hogares 2003 ENDIREH. Tabulados básicos. Aguascalientes, México, INEGI.


En general, a pesar de las dificultades metodológicas y éticas de la medición de la violencia, conocer su dimensión constituye una herramienta innegable para llamar la atención y aumentar la conciencia social. En este último aspecto, el aporte de la sociedad civil organizada es insustituible a la hora de llamar la atención, tanto a la sociedad como a las autoridades gubernamentales, sobre esta situación prevenible.

No obstante algunas diferencias, la mayoría de los estados ha aceptado el marco internacional de los derechos humanos para prevenir, combatir y castigar la discriminación y violencia contra la mujer. Tal enfoque representa un enorme adelanto al ofrecer tanto a las mujeres como a la sociedad civil organizada las herramientas para demandar estos derechos en contraste con la circunstancia de ser sujetos pasivos que dependen de políticas y servicios discrecionales. Sin embargo, la concreción de estas políticas y el cambio de paradigma es un proceso lento para el cual todavía se requieren acciones urgentes y decididas.

Un aspecto importante por resaltar es la violencia sexual. Una iniciativa trascendente es la Iniciativa de Investigación en Violencia Sexual (SVRI, por sus siglas en inglés);££ esta iniciativa nació por la dificultad, estigmatización y falta de compromiso político para investigar la violencia sexual y diseñar intervenciones efectivas y bien documentadas en políticas públicas y programas. Hoy en día, la prevención y atención de la violencia sexual y sus impactos en las mujeres y niñas sigue representando un reto para dejar atrás este problema de salud pública y de derechos humanos.

Abogacía,*** eje central en la prevención de la violencia

Como se apunta antes, el papel de las organizaciones no gubernamentales ha resultado decisivo para generar buena parte de los acuerdos internacionales que tratan sobre equidad de género. Vale la pena mencionar que, a partir de estos acuerdos, junto con el trabajo constante en los países, se han creado organismos dedicados específicamente a la atención de la equidad de género dentro de los programas gubernamentales. En el caso de México, el Instituto Nacional de las Mujeres con sus institutos estatales busca difundir el tema de género en las políticas nacionales y programas específicos, por ejemplo en salud, como los que rigen el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud.

££ La página en Internet www.svri.org ofrece múltiples recursos. Está disponible en inglés y español.
***En este texto se usa la palabra abogacía como traducción del concepto muy utilizado que describe las actividades que realizan las organizaciones no gubernamentales para llamar la atención de la sociedad y las autoridades sobre temas específicos; de
advocacy.

En términos legislativos y normativos, las organizaciones no gubernamentales han promovido la promulgación de leyes federales y estatales justas y han participado en la generación y asesoría de normas, como es el caso de la NOM 190 de la Secretaría de Salud,___que regula las acciones de los prestadores del sector salud en la prevención y atención de la violencia familiar. Esta norma es un ejemplo paradigmático de colaboración entre el gobierno y más de 100 organizaciones de la sociedad civil en el tema de la violencia de género.

Como colofón, la sociedad civil participa de manera activa en las respuestas del Sector Salud colaborando para crear modelos de prevención y atención a las víctimas de violencia sexual e implementando tales modelos por medio de la capacitación de recursos humanos y creación de nuevas políticas.§§§ Por otra parte, algunas organizaciones no gubernamentales realizan trabajo comunitario o de base de manera directa con diferentes públicos mediante actividades como talleres, presentaciones, ejercicios sobre la no violencia y sobre el género. En México existen organizaciones no gubernamentales que se han dedicado al trabajo con hombres y jóvenes para la educación en roles igualitarios, no violentos y justos que permitan prevenir y erradicar la violencia en las relaciones personales, de pareja y paternales.

___ Norma Oficial Mexicana NOM-190-SSA1-1999. Prestación de servicios de salud. Criterios para la atención médica de la violencia familiar.
§§§ Modelo Integrado para la Prevención y Atención de la Violencia Familiar y Sexual • Manual Operativo, Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, Secretaría de Salud, 2° edición, México 2006.


Este tipo de actividades demuestra a la comunidad de qué forma los modelos actuales de género y de poder promueven, fomentan y normalizan la violencia hacia las mujeres; sin embargo, existen intervenciones que permiten revertir tales dinámicas. En este sentido, una de las grandes tareas de prevención de la violencia es la de modificar los desempeños y modelos de género y poder. Un ejemplo lo representa el material educativo “Género o sexo ¿a quién le importa?”.£££ Con talleres basados en este material Ipas México ha construido una interesante experiencia de trabajo en colaboración con el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (CENSIA) de la Secretaría de Salud en las entidades federativas, al tiempo de ofrecer una oportunidad de promover la participación social de los adolescentes en los servicios de salud. Las apropiaciones de los conceptos de género y poder ligados a la sexualidad han permitido además la discusión de estos temas en las comunidades y la reflexión sobre el impacto que se puede generar con las modificaciones de ciertos desempeños culturales y sociales.

El uso de los medios masivos de comunicación ha sido un recurso usado por organizaciones no gubernamentales en otros países donde cuentan con los recursos necesarios. Estas campañas tienen el beneficio de dirigirse a públicos abiertos y ofrecen espacios de reflexión sobre las relaciones de género actuales que propician el abuso contra los más desfavorecidos, de manera habitual las mujeres y los niños. Las campañas del Family Violence Prevention Fund, (Fondo para Prevención de la Violencia Familiar)**** están enfocadas en acciones concretas que cada persona puede realizar en su contexto, como ayudar a un amigo, hablar sobre el tema y motivar a las personas en general para acabar con el abuso. Otra vertiente de esta organización es la que realizan en forma específica con niños y hombres jóvenes para poder construir un modelo equitativo de género desde etapas tempranas.____ Finalmente, hay que resaltar la campaña del 25 de noviembre, la cual tiene una amplia historia en la región y en México. En ese día, instituido por grupos feministas desde 1981, y que en 1999 fue incorporado oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas -con la resolución 54/134-, se promueven actividades para sensibilizar a la opinión pública con respecto al problema de la violencia de género. Durante el año 2006, desde el 25 de noviembre –Día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer– y hasta el 10 de diciembre –Día internacional de los derechos humanos- se realizó una campaña de activismo internacional en la cual participaron cerca de 130 países y un número indeterminado de organizaciones, incluidos organismos de la ONU. Estos días estuvieron dedicados a crear conciencia en la población, destacar las acciones y promover foros para compartir estrategias entre diversos actores. El año pasado estos 16 días estuvieron dedicados al vínculo entre violencia y VIH/SIDA y ahí se hizo evidente el papel de la sociedad civil en la vanguardia de diferentes vertientes de la lucha contra la violencia, como la paz y la salud mental.

£££ Este material fue realizado por Ipas, en cooperación con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se realizaron los talleres en México durante el periodo de julio de 2002 a julio de 2003.
**** Disponible en la página de Internet www.endabuse.org
____ Disponible en la página de Internet www.foundingfathers.org. Otra iniciativa interesante es un curso para hombres que usan violencia en sus hogares, se puede encontrar en la página de Internet http://www.networklearning.org/
download/
domestic-violence.doc

Finalmente, hay que resaltar la campaña del 25 de noviembre, la cual tiene una amplia historia en la región y en México. En ese día, instituido por grupos feministas desde 1981, y que en 1999 fue incorporado oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas -con la resolución 54/134-, se promueven actividades para sensibilizar a la opinión pública con respecto al problema de la violencia de género. Durante el año 2006, desde el 25 de noviembre –Día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer– y hasta el 10 de diciembre –Día internacional de los derechos humanos- se realizó una campaña de activismo internacional en la cual participaron cerca de 130 países y un número indeterminado de organizaciones, incluidos organismos de la ONU. Estos días estuvieron dedicados a crear conciencia en la población, destacar las acciones y promover foros para compartir estrategias entre diversos actores. El año pasado estos 16 días estuvieron dedicados al vínculo entre violencia y VIH/SIDA y ahí se hizo evidente el papel de la sociedad civil en la vanguardia de diferentes vertientes de la lucha contra la violencia, como la paz y la salud mental.

Comentarios finales

Hasta este momento se han abordado algunas dimensiones de la violencia en las cuales la sociedad civil ha jugado un papel importante. Existen, sin embargo, nuevas condiciones sociales –como la globalización y la migración– que colocan a las mujeres y a la sociedad civil organizada frente a nuevos retos. Se ha demostrado que la pobreza afecta de manera desproporcionada a las mujeres, en particular a aquellas que son jefas de hogares, y esto da como resultado nuevas formas de violencia o agrava las ya existentes al generar nuevas formas de subordinación. La falta de acceso a servicios básicos de salud, vivienda y educación, así como a la propiedad de la tierra, afecta en forma masiva a las mujeres y las deja sin posibilidades ni herramientas para hacer valer sus derechos en equidad. En este contexto los retos a futuro son grandes para lograr un mundo libre de violencia de género. A pesar de que el tema de la violencia ha ganado reconocimiento en la agenda global, las medidas de prevención son un reto para la sociedad civil organizada, por lo que se requieren acuerdos sociales que combatan las inequidades estructurales, en especial aquellas que afectan en forma desproporcionada a las mujeres. Puede parecer muy difícil o incluso utópico cambiar las relaciones de género existentes; sin embargo, hay evidencia de que esto es posible, que existen acciones efectivas que promueven un mundo libre de violencia no sólo para las mujeres y los niños sino incluso para los varones.

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