Salud Pública de México

30° aniversario del Instituto Nacional de Salud Pública*

30° aniversario del Instituto Nacional de Salud Pública*

* Reproducido de The Lancet, Vol. 389, Rita Rubin, Research Focus. Profile: Mexico’s National Institute of Public Health at 30, p. 787, Copyright 2017, con permiso de Elsevier.

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En 1983, Julio Frenk se convirtió en el segundo mexicano con un doctorado en salud pública, medio siglo después de que el primero llevara a cabo esta proeza. Sin embargo, hoy en día más de 100 personas en México han obtenido un doctorado en salud pública y un “número muy considerable” de ellas lo cursaron en el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) de México, señaló Frenk, quien hace 30 años fue el fundador y director general de esta institución.

El programa del Doctorado en Salud Pública del INSP está considerado como el mejor y “actualmente atrae a estudiantes de otros países hispanohablantes”, dijo Frenk a la revista The Lancet. Añadió que el INSP ha atraído más fondos para la investigación que cualquier otro de los 11 institutos nacionales de salud (centros de investigación y, en la mayoría de los casos, de atención clínica) que existen en México. “El INSP es una clara demostración de que es posible desarrollar la capacidad para la investigación”, afirmó Frenk, exdecano de la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de la Universidad Harvard y actual presidente de la Universidad de Miami. “En el transcurso de una década y media cambió por completo el carácter de la investigación y la educación en salud pública en un país en desarrollo”.

El INSP se fundó en 1987 en el seno de la Secretaría de Salud de México. Con los años, el INSP ha proporcionado a la Secretaría un sólido liderazgo, dijo Frenk, secretario de Salud de México de 2000 a 2006.

La iniciativa de crear este Instituto fue de Guillermo Soberón Acevedo, quien, después de haber ejercido el cargo de rector de la Universidad Nacional Autónoma de México cuando Frenk estudiaba en la Facultad de Medicina, fue secretario de Salud en 1982. Soberón Acevedo reconoció que se requerían evidencias que respaldaran su ambicioso proyecto de reformar la atención a la salud en México, señaló Frenk.

El INSP, con sede en Cuernavaca, da empleo a 1 200 personas, afirmó Mauricio Hernández Ávila, quien este mes completa un periodo quinquenal como director general de la institución. Hernández Ávila también ejerció este cargo desde 2004 hasta 2006 –año en que se lo nombró subsecretario de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud en la Secretaría de Salud– y seguirá formando parte del cuerpo de investigadores.

“Durante el primer periodo en que [Hernández Ávila] fue director, transformamos la educación en el INSP”, dijo Laura Magaña Valladares, decana académica adjunta del INSP. “Profesionalizamos lo que ya estaba ocurriendo”. Se exigió a todo el cuerpo de investigadores, constituido por expertos destacados en sus respectivos campos, que tomara cursos sobre enseñanza a fin de poder transmitir su conocimiento a los estudiantes, agregó Magaña Valladares.

Al igual que el de sus homónimos en otros países, el objetivo de la investigación en el INSP es informar las políticas públicas. “México representa un gran reto porque realmente no hemos completado nuestra transición” de ser un país en desarrollo a ser un país desarrollado, señaló Hernández Ávila. Los estados del sur de México llevan una doble carga de enfermedad: la elevada mortalidad materna e infantil que se observa en los países en desarrollo y las altas tasas de hipertensión y diabetes que están presentes en los países desarrollados.

En 2004, el trabajo realizado por el INSP llevó al gobierno a establecer el Seguro Popular, un programa público de seguro de salud, cuando Frenk era secretario de Salud a nivel nacional. Antes del Seguro Popular, solamente la mitad de la población contaba con un seguro de salud, sobre todo a través de sus patrones. Los trabajadores y empleados no tenían que pagar nada de su bolsillo, pero los mexicanos desempleados o subempleados no contaban con cobertura.

El Seguro Popular no lo cubre todo aún, pero la lista de padecimientos que cubre está creciendo, señaló Hernández Ávila. Y aquellas personas que están cubiertas por el programa reciben atención de médicos y hospitales que no cuentan con la misma cantidad de recursos que aquellos que atienden a los mexicanos que han sido afiliados a un seguro por sus patrones. “Todavía hay mucha iniquidad”, agregó Hernández Ávila.

La investigación del INSP también ha dado como resultado el incremento de los impuestos a los cigarrillos y una política para lograr que se le sirvan a los niños alimentos más nutritivos en las escuelas. “Actualmente, estamos en una fase en la cual estamos evaluando estas leyes y su aplicación”, añadió Hernández Ávila. “Por desgracia, los datos no son muy prometedores: vemos que las leyes no se aplican adecuadamente”.

Después de que el gobierno elevó los impuestos a las cajetillas de cigarrillos, las ventas de los cigarrillos individuales aumentaron y las encuestas nacionales realizadas en 2011 y 2016 demostraron que los índices de tabaquismo no se habían modificado, señaló Hernández Ávila. La ley sobre la nutrición en las escuelas también es difícil de aplicar, agregó, “pero eso está cambiando. Muchas escuelas están avanzando hacia alimentos mejores con un buen valor nutricional”.

Otro hecho positivo reciente ha sido el establecimiento, en 2014, de un impuesto de 10% a las bebidas endulzadas con azúcar. Este movimiento fue estimulado por los datos económicos que dio a conocer el INSP, añadió Hernández Ávila. Dichas bebidas se han asociado con la obesidad y la diabetes, dos problemas que van en aumento en México. Al parecer, se ha logrado hacer que se cumpla la ley, señaló Hernández-Ávila, citando un estudio realizado por investigadores del INSP y de la Universidad de Carolina del Norte. Según este estudio, las ventas de bebidas endulzadas con azúcar disminuyeron en un 6% durante el primer año en que se aplicó el impuesto.

Los éxitos del INSP han atraído el interés de los científicos de otras especialidades, dijo Frenk. “Éstos nos preguntan: ‘¿cómo le hicieron? En media generación han modificado por completo todo un campo de investigación, educación y práctica’”.

Rita Rubin

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